Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Prisión para un cura tras ser interceptado tres veces mientras conducía ebrio

Luis Fernando Nieto Vilora, párroco de diez municipios de Teruel, ha sido condenado tres veces en ocho meses por delitos contra la seguridad vial

Control de la Guardia Civil de Tráfico.
Control de la Guardia Civil de Tráfico.

Luis Fernando Nieto Vilora, párroco de Baguena y de otra decena de municipios de la comarca turolense de Jiloca, ingresó el pasado 12 de febrero en la cárcel después de que una juez le condenara a seis meses y 20 días de prisión tras acumular tres sentencias condenatorias en ocho meses por delitos contra la seguridad vial. El sacerdote, de 29 años, acumuló en este corto periodo cinco delitos, tres por conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas y otras dos por ponerse al frente del volante pese a que le habían retirado el carné, según confirmó a EL PAÍS su abogado, Clemente Peribáñez. Su ingreso en prisión se produjo después de que no se personara en la cárcel en la fecha indicada por la juez y la Guardia Civil tuviera que acudir a la localidad de Burbáguena, donde acababa de oficiar misa, a detenerlo. Horas después ingresaba en el Centro Penitenciario de Teruel, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

El primer suceso en el que se vio envuelto el párroco y que ha desembocado en su encarcelamiento se produjo en abril de 2018. Entonces, Nieto Vilora fue condenado, por conducir con una tasa de alcohol en sangre superior a la permitida, a una multa y a la retirada del carné de conducir por un juzgado de Daroca. Dos meses después, en junio, el párroco fue interceptado en un control de alcoholemia montado en Zaragoza y volvió a dar positivo. En esta ocasión, además, se le condenó por haberse puesto al volante cuando aún estaba en vigor la retirada del permiso de conducir. El tercer y último incidente se produjo a finales de enero. Según detalla su abogado, Nieto impactó su vehículo contra el quitamiedos de la carretera y, tras avisar a la grúa, la Guardia Civil le sometió a un control que reveló de nuevo una ingesta de alcohol por encima del máximo permitido. Además, todavía pesaba sobre él la retirada del carné.

En el juicio por este último accidente, celebrado en la localidad de Calamocha, la fiscalía pidió para el párroco seis meses y 10 días de prisión precisamente por esa reiteración delictiva. Nieto mostró su conformidad con la pena. "Los hechos eran los que eran y él está arrepentido", señalaba este lunes a EL PAÍS su abogado, que insistía en que las anteriores penas que le impusieron por los otros dos incidentes ya las había "cumplido íntegramente". Lo que no explica el letrado es por qué su cliente no se presentó en prisión en el plazo que le marcó la juez, lo que obligó a la Guardia Civil a detenerlo el pasado martes. "Su intención era presentarse en la cárcel", señaló antes de apuntar la posibilidad de que "tal vez quisiera cumplir con sus deberes parroquiales".

El obispo de Teruel y Albarracín, Antonio Gómez Cantero, remitió el pasado domingo una carta a los diez municipios donde el párroco oficiaba misa en la que informaba a los feligreses del ingreso en prisión de su párroco y anunciaba su sustitución por otro sacerdote. En el texto, el representante de la Iglesia en la provincia hablaba de "una historia larga que comenzó con unas infracciones serias de tráfico y varias citaciones judiciales" y pedía "compasión" para Nieto. Este, de origen colombiano, había sido ordenado en Teruel y ejercía de párroco desde octubre de 2017. 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información