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Rajoy ataca a Sánchez y se centra en Rivera para seguir en el poder

El PP elude la confrontación con el líder de Ciudadanos para evitar su acercamiento al PSOE

El Gobierno y el PP confían en que el PSOE no sume los 176 apoyos necesarios para su moción de censura, y por eso se centran en tratar con guante blanco a Ciudadanos. La prioridad es evitar que Albert Rivera apoye a Pedro Sánchez, según fuentes de la confianza de Mariano Rajoy. Si el presidente sobrevive a la moción socialista, afrontará la amenaza de que Ciudadanos presente otra para celebrar elecciones. No obstante, a Rivera le faltan tres diputados para sumar los 35 necesarios para impulsar esa iniciativa, que podría retrasarse mientras busca apoyos.

Mariano Rajoy, tras la votación de los Presupuestos Generales.

El Gobierno y el PP quieren creer que es una tarea harta difícil que el PSOE logre un acuerdo que una a sus 84 diputados con los 67 de Podemos, los 9 de ERC, los 8 del PDeCAT, los 5 del PNV, los 4 de Compromís, los 2 de Bildu y el solitario de Nueva Canarias. Aunque Ciudadanos se declara incompatible con Podemos, con los nacionalistas y los independentistas, ningún dirigente de la formación conservadora quiere provocar con sus críticas que cambie de criterio. Y si la moción de Sánchez fracasa, el PP confía en que Ciudadanos tenga dificultades para lograr los apoyos necesarios para promover otra —tiene 32 diputados y necesita 35— y luego ganarla —necesitaría 176—.

“No han hecho precisamente amigos en el Congreso”, resumieron fuentes populares sobre la actitud de Ciudadanos.

“La estrategia es tirar contra Pedro Sánchez y atacarle”, explicó uno de los consejeros de Rajoy. “Vemos difícil, aunque no imposible, que logre los apoyos necesarios. Y por eso a Ciudadanos no se le puede tocar demasiado, no vaya a ser que se anime a apoyar la moción de censura”, argumentó gráficamente. Si llega el momento, el gobierno y el PP recalcarán lo contradictorio de que Rivera haya apoyado los Presupuestos y que al día siguiente apoye una moción de censura, señaló uno de los interlocutores consultados.”Pero no tiene sentido que que ahora nos metamos con ellos cuando son los garantes de que sigamos ahí [en La Moncloa]”.

El coordinador del PP, Fernando Martínez Maillo, que mantiene una fluida relación con el número dos de Ciudadanos, José Manuel Villegas, se encargó de transmitir ese mensaje en público.

“Pensamos que apoyando los Presupuestos daba un mensaje de estabilidad, y yo me quedo con ese Ciudadanos”, dijo en la sede nacional de Génova. “No tengo constancia de que haya otro”. Nada de tomar nota de la declaración de Ciudadanos respecto a que esta legislatura “está acabada”. También el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, evitó cualquier crítica directa a Rivera aunque sí adelantó que la convocatoria de elecciones es competencia exclusiva suya, y no de la oposición.

“El presidente del Gobierno tiene dos facultades exclusivas: disolver las Cámaras y nombrar ministros”, recordó el Jefe del Ejecutivo. “No conozco a ningún presidente del Gobierno que esté dispuesto a renunciar a ellas”, remató. Nadie en el PP quiere ni siquiera plantearse un adelanto electoral y, en privado, sí se critica a Rivera. “La disolución de las Cámaras [para convocar elecciones] es un disparate”, abundó un integrante de la dirección nacional. “Y votar el miércoles los Presupuestos y pedir elecciones el viernes es de un oportunismo lamentable”.

“¡Es que el único que quiere elecciones es Ciudadanos!”, exclamó un importante líder regional de la formación conservadora al que se escucha con atención en la dirección nacional. “Ni quiere el PSOE, ni quiere el PNV, ni quiere Podemos”, añadió sobre la buena marcha de Ciudadanos en los sondeos y la mala del resto. “El PP nacional tampoco lo quiere, aunque hay gente en los PP regionales que piensan que así a lo mejor se llevaban ellos el rapapolvo en lugar de los demás en las elecciones locales y autonómicas de 2019”, siguió. “Que Sánchez haya presentado esta moción de censura tiene un componente de fortalecer el liderazgo de Sánchez en su partido, pero… ¡menudos compañeros de viaje!”.

Choque frontal

El PP vivió con asombro los efectos de la sentencia de la primera pieza del caso Gürtel. Dirigentes relevantes del partido consideraron el caso como amortizado y centraron sus preocupaciones en las consecuencias electorales de la detención de Eduardo Zaplana. Que el fallo del caso Gürtel acabara por provocar una moción de censura pilló con el pie cambiado a la formación conservadora y la dejó grogui, más preocupada de la supervivencia de Rajoy a corto plazo que de planificar cualquier estrategia relacionada con las elecciones de 2019 o con las dudas sobre su candidatura.

Si Rajoy consigue superar el doble reto que le plantea la moción de censura de Sánchez y la petición de elecciones de Rivera, el PP asume que se quedará solo. Pero ayer solo se pensaba en el fracaso de Sánchez y Rivera y en la continuidad de Rajoy.

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