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Rivera plantea reformas penales que endurecen las propuestas del PP

Ciudadanos rectifica y sale de la lucha contra la prisión permanente revisable

De izquierda a derecha, Ignacio Prendes, Melisa Rodríguez y Albert Rivera, diputados de Ciudadanos; junto a Juan José Cortés y Juan Carlos Quer, este viernes en el Congreso.
De izquierda a derecha, Ignacio Prendes, Melisa Rodríguez y Albert Rivera, diputados de Ciudadanos; junto a Juan José Cortés y Juan Carlos Quer, este viernes en el Congreso.

Ciudadanos ha encontrado en el código penal un instrumento recurrente en plena pugna por el voto con el PP. El partido de Albert Rivera ha presentado en las últimas semanas una batería de propuestas para endurecer los castigos previstos en la ley, como dificultar el acceso a beneficios penitenciarios y multas de hasta 250.000 euros a quien homenajee a etarras. Y este viernes, en esa línea, ha mantenido un encuentro con los padres de Diana Quer y Mari Luz Cortés en el que ha rectificado su posición sobre la prisión permanente revisable, a la que se había opuesto inicialmente.

"Ciudadanos nos ha manifestado su apoyo inequívoco como concepto a la prisión permanente revisable", ha afirmado este viernes Juan Carlos Quer tras la cita con Rivera. Unas palabras que acentúan un cambio drástico de posición de la cuarta fuerza política sobre una pena que ha llegado a calificar antes como "populismo punitivo". Ciudadanos ha pasado de firmar un pacto para su derogación a apoyar en privado este tipo de penas, según la declaración de este viernes del padre de Diana; que el partido, a preguntas de este diario, no ha negado. Aunque Rivera ha eludido pronunciarse en público sobre si defiende o no este tipo de condenas y se ha limitado a decir que apuestan por no derogarla hasta que el Tribunal Constituciona resuelva el recurso presentado por el PSOE.

El giro de Ciudadanos se enmarca dentro de toda una batería de iniciativas para endurecer la legislación que ha lanzado en los dos últimos meses y que incluye dificultar el acceso a los beneficios penitenciarios a los presos condenados por delitos "de extrema gravedad"; multas de hasta 250.000 euros a quienes organicen homenajes a etarras; la prohibición de que los fugados de la justicia —como Carles Puigdemont— puedan ir en unas listas electorales; y la propuesta de que la policía acceda sin orden judicial a "una vivienda u otras edificaciones que no revistan la condición de domicilio, si el legítimo titular hubiese denunciado la ocupación y existiesen indicios suficientes de la posibilidad de su utilización con fines delictivos", una medida que Podemos compara con ley de la patada en la puerta del exministro José Luis Corcuera y de la que dudan de su legalidad cuatro profesores universitarios de Derecho Constitucional consultados por EL PAÍS.

Cambio de posición

Este endurecimiento de las propuestas de Ciudadanos coincide con la batalla con el PP que arrancó tras la victoria de Inés Arrimadas el 21-D y el auge de Rivera en los sondeos. Los populares vieron por primera vez a su contrincante con capacidad para disputarles poder e iniciaron un contraataque que, entre otras iniciativas, supuso sacar a primera línea de debate el tema de la prisión permanente. Génova quería evidenciar el rechazo originario de Ciudadanos a esta pena y evidenciar sus posteriores "contradicciones".

'Mano dura' en plena pugna por el voto

Ciudadanos y PP compiten por evidenciar mano dura. A la prisión permanente de Rajoy respondió Rivera con el endurecimiento de los beneficios penitenciarios; a la que contestó el PP, a su vez, con un plan para ampliar los delitos castigados con dicha pena. A la iniciativa de Génova de prohibir indultos a condenados por sedición, Ciudadanos contraatacó con la propuesta de impedir que los fugados vayan en listas. Y a la ley mordaza, Rivera le presentó una enmienda antiokupas para acceder a casas sin orden judicial.

"Se caracterizan por la revisión permanente de sus principios. Ni tienen las ideas claras ni los principios muy firmes", dijo Mariano Rajoy sobre la formación encabezada por Albert Rivera, que firmó un pacto de investidura con el PSOE que recogía literalmente la "derogación inmediata de la prisión permanente revisable". Además, durante el debate de una propuesta del PNV para acabar con ella, la diputada Patricia Reyes acusó al PP de "introducir una figura que va en contra del principio [de reinserción]". "Lo que realmente hicieron ustedes, utilizando un eufemismo, es introducir lo que en otros países se reconoce abiertamente como cadena perpetua", apostilló la parlamentaria, en alusión al presunto carácter inconstitucional de la norma, según defiende el resto de la oposición.

Rivera ha insistido este viernes en que no han cambiado de posición. Y ha cargado la responsabilidad sobre el PNV, que presentó una iniciativa en el Hemiciclo para derogar la prisión permanente, y el PSOE, que la apoya. "No tiene sentido que el PNV se erija en Tribunal Constitucional", ha dicho el líder de Ciudadanos, que no ve "justo" que el partido vasco "condicionen" el voto y "pensamiento" de millones de ciudadanos.