Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El padre de una víctima del Yak-42 apoya la retirada del título de hijo adoptivo de Alcoi a Trillo

“No se lo merece”, afirma Paco Cardona, padre de uno de los 62 militares fallecidos

Paco Cardona, padre de una de las víctimas del Yak-42, con el concejal de Guanyar.
Paco Cardona, padre de una de las víctimas del Yak-42, con el concejal de Guanyar.

Paco Cardona habló por última vez con su hijo, el sargento Francisco Cardona Gil, por teléfono instantes antes de que él y sus compañeros de regimiento subieran a bordo de un avión que jamás debería haber despegado. El próximo 26 de mayo se cumplen tres lustros de la peor tragedia sufrida por las Fuerzas Armadas españolas. El siniestro del Yak-42, en Trebisonda (Turquía), se cobró la vida de 62 militares que regresaban de Afganistán y de 13 tripulantes. Pero también destapó una interminable lista de irregularidades jalonada por mentiras institucionales.

El máximo responsable político de esa página negra, el entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, sigue a día de hoy ostentando el título de hijo adoptivo de Alcoi (Alicante). Cardona ha participado este fin de semana en una jornada de ponencias organizada por Guanyar Alcoi (la confluencia local de izquierdas) para apoyar que esa distinción sea revocada. “Ni él merece ser hijo adoptivo de Alcoi, ni Alcoi se merece tener un hijo adoptivo como él”, ha dicho el padre del soldado fallecido.

“Es un pulso democrático. Ese título supone una carga indecente para nuestra ciudad”, ha señalado, por su parte, el concejal Cristian Santiago. El actual alcalde, el socialista Toni Francés, se comprometió el pasado mes de diciembre a modificar una ordenanza para que el exministro pierda el título que el ayuntamiento le concedió en el año 2000, gracias al apoyo de su propio partido y del PP. La corporación, gobernada por el también socialista Josep Sanus, justificó en su día la distinción por la implicación de Trillo en las fiestas de Moros y Cristianos y la consecución de la asociación de Sant Jordi, que las organiza, de la consideración de entidad de utilidad pública, entre otros supuestos méritos.

Desde entonces, ha habido dos intentos por retirar al también expresidente del Congreso de los Diputados ese honor. El primero, en 2009, no salió adelante porque el PP, entonces al frente de la alcaldía, impuso su mayoría absoluta para rechazar la moción que había presentado Izquierda Unida. En 2013, un tripartito de izquierdas lo intentó de nuevo, pero no contaba con los dos tercios de apoyos en el pleno necesarios para tomar la decisión.

Esa situación ha cambiado esta legislatura. La propuesta cuenta con el respaldado del PSPV, Guanyar, Compromís y Ciudadanos. Sin embargo, Trillo presentó unas alegaciones el pasado mes de diciembre en las que amenazaba con denunciar a los regidores por prevaricación. “A nosotros no nos afecta esa amenaza, porque pensamos que no tendría recorrido, pero otros grupos aseguran que no están dispuestos a hacer el paseíllo en los tribunales por esta persona”, ha explicado hoy la portavoz de Guanyar Alcoi, Estefanía Blanes. La coalición ha organizado precisamente las jornadas de este sábado, tituladas Expediente Trillo: las mentiras del Yak-42, para presionar al equipo de gobierno e impedir que el PSOE “claudique” en este asunto. “Como alcoyana, yo sí me siento ofendida y me afecta su mala gestión”, ha afirmado Blanes.

El acto ha contado con las intervenciones del guardia civil y diputado de Podemos en el Congreso Juan Antonio Delgado y del exteniente Luis Gonzalo Segura, expulsado del Ejército por denunciar la supuesta corrupción en la cúpula de las Fuerzas Armadas. Antes, Paco Cardona ha relatado, en algunos momentos al borde de las lágrimas, su trágica experiencia. Ha contado cómo se encaró con Trillo, delante del entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, en el funeral de Estado que Defensa organizó en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid). Cómo descubrió, con estupor, que los restos mortales de su hijo habían sido entregados a los padres de otra de las víctimas, que los incineraron en Zaragoza, después de que el general médico Vicente Navarro y dos comandantes falsificaran las identificaciones de 30 de los fallecidos .

“Los 62 militares del Yak no murieron, los mataron”, ha puntualizado el padre del sargento Cardona, al tiempo que ha animado a los concejales alcoyanos a obviar las amenazas del exministro y retirarle el título de hijo adoptivo porque “perro que ladra no muerde”.

Más información