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Iglesias plantea a Rivera una reforma que quitaría 16 escaños a PP y PSOE

Podemos y Ciudadanos negocian este jueves un plan para cambiar el sistema electoral

De izquierda a derecha, Íñigo Errejón, Idoia Villanueva y Pablo Iglesias, en un acto de Podemos este miércoles.
De izquierda a derecha, Íñigo Errejón, Idoia Villanueva y Pablo Iglesias, en un acto de Podemos este miércoles.

Ciudadanos y Podemos ya tienen sobre la mesa los primeros cálculos que implica la reforma electoral que quieren impulsar. El equipo de Pablo Iglesias llevará este jueves a la cita con los de Albert Rivera un plan para sustituir la fórmula D'Hondt por el modelo Sainte-Laguë. Un sistema de reparto de escaños que ven bien en ambas fuerzas y que, según los últimos resultados, supone que el bipartidismo pierda 16 diputados; y Ciudadanos y Podemos ganen 12 y 6, respectivamente.

Con 44 asientos en el Parlamento frente a los 32 que le otorgó el sistema electoral vigente, Rivera sería el más favorecido con la aplicación de esta fórmula que se aplica en Alemania, Suecia o Dinamarca. Con el mismo resultado que en 2016, según consta en el documento que el equipo de Iglesias entregará este jueves a Ciudadanos, Unidos Podemos también sacaría provecho con seis diputados más, que reforzarían su condición de tercera fuerza del hemiciclo con 77 escaños. El PSOE, cuyo respaldo es necesario para modificar la Ley Orgánica de Régimen Electoral Genera (LOREG), apenas se vería afectado por el cambio. El partido de Pedro Sánchez obtendría 84 parlamentarios, uno menos que con el sistema vigente.

El gran perjudicado sería el PP, con el que Ciudadanos ha abierto una intensa batalla tras las pasadas elecciones catalanas. La iniciativa de Podemos resta 15 representantes a los populares, así como uno al PDeCAT y otro al PNV. "Tenemos grandes esperanzas en que esta negociación sea fructífera y contribuya al desbloqueo de la política española, marcada por un Gobierno ausente e incapaz de afrontar los grandes retos que tenemos como país", señala Íñigo Errejón, representante de Podemos en la subcomisión para la reforma electoral. "No debemos enfocar la reforma como lo que conviene a un partido u otro, sino como qué propuestas son más justas", incide José Manuel Villegas, número dos de Rivera, que insiste en que este jueves transmitirán su idea de lograr una mayor proporcionalidad, listas abiertas, un mailing conjunto para todas las formaciones y la supresión del voto rogado.

Debilidad en la España interior

  • En las elecciones generales del año 2016 hubo 12 provincias sin diputados de Podemos y Ciudadanos: Ávila, Cáceres, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Ourense, Salamanca, Segovia, Soria, Palencia, Teruel y Zamora.
  • Las provincias en las que PP y PSOE se reparten todos los escaños también son 12: Ávila, Cáceres, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Ourense, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Teruel y Zamora.
  • Ciudadanos perdió ocho diputados en las generales de 2016 que se concentraron en la España interior. El partido de Rivera no revalidó los tres que consiguió en Castilla-La Mancha en Albacete —lo ganó Unidos Podemos—, Guadalajara y Toledo en 2015. En Castilla y León pasó de tres diputados a uno logrado en Valladolid. Los perdió en León, provincia que por la despoblación pasó de cinco a cuatro escaños en el Congreso, y en Salamanca (fue para el PP).
  • Unidos Podemos perdió el escaño que tenía en Ourense: el PP arrebató el diputado que tenía En Marea. Lo mismo le ocurrió en Almería.

Aunque fuentes de Ciudadanos califican esta reunión como una toma de contacto "preliminar" para encontrar los "primeros puntos en común", se muestran muy esperanzados en poder elaborar un proyecto conjunto con Podemos —incluso en forma de documento— que llevar posteriormente al PSOE para presionarlo. "Los votos de ciudadanos de muchas provincias se pierden y la fórmula Sainte-Laguë puede ser un punto de consenso razonable para que el Congreso se parezca más a España", señala Pablo Iglesias, que cree que su aplicación sería una solución "pragmática" al considerar imposible cambiar actualmente la provincia como circunscripción electoral, ya que se requiere un cambio constitucional hoy por hoy inviable.

"Reformar juntos una norma fundamental como esta sería un primer paso decisivo en la apertura de una nueva etapa de diálogo y acuerdo entre fuerzas políticas diferentes", añade Errejón, que se prevé que acuda a la reunión de este jueves. Según las previsiones, junto a él también se sentarán Irene Montero, Pablo Echenique y Txema Guijarro por parte de Podemos; y Juan Carlos Girauta e Ignacio Prendes, por Ciudadanos. Con esta cita, ambos partidos pretenden impulsar políticamente una reforma que, según denuncian, PP y PSOE mantienen bloqueada en la subcomisión creada en el Congreso.

En su propuesta, Podemos también quiere garantizar por ley que las listas electorales de todos los partidos cuenten con al menos un 50% de mujeres. La finalidad del partido de Iglesias y sus confluencias es "mejorar" la regla de paridad de 40-60% que introdujo la Ley de Igualdad, dentro de la apuesta por el sistema de listas cremallera. "Solo se romperá si es para beneficiar a las mujeres", defienden, antes de explicar que detrás de un hombre en las listas siempre deberá haber una mujer, pero no necesariamente al revés. Podemos también apuesta por eliminar el voto rogado y adelantar la edad para votar de los 18 a los 16 años, aunque en las filas de Ciudadanos esta última medida no se contempla.

Un reparto más "proporcional"

Según Podemos, con la fórmula Sainte-Laguë se conseguiría una mayor "proporcionalidad". En este modelo, el gran damnificado sería el PP: el partido de Mariano Rajoy, que con el 33% de los votos obtuvo el 39,1% de los escaños en 2016 (137), obtendría con el mismo porcentaje de votos el 34,9% de los diputados de la Cámara Baja. Este modelo de reparto dejaría al PSOE prácticamente tal como está —con el 22,7% de votos de las últimas generales, del 24,3% de escaños con D'Hondt pasaría al 24%— y sería más proporcional con los votos obtenidos por Unidos Podemos —con el 21,1% de papeletas en 2016 obtuvo el 20,3% de diputados, representación que con el modelo que plantea mejoraría al 22%— y, sobre todo, con Ciudadanos: el 13,1% de sus votos equivaldrían al 11,6% de escaños con Sainte-Laguë y no al 9,1% que sumaron con D’Hondt.