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Interior descarta en el ataque de Melilla el móvil yihadista

Un joven marroquí agrede a varios policías al grito de “Alá es grande”

Momento en el que los agentes reducen al agresor, con camiseta azul y pantalones beige.

Al grito de “Alá es grande” y “Alhucemas, libertad” y armado con un cuchillo de grandes dimensiones, un marroquí de 29 años provocó este martes momentos de tensión en el puesto fronterizo de Beni Enzar, en Melilla, antes de ser reducido y detenido por la policía española. Horas después, fuentes de la lucha antiterrorista descartaban la motivación yihadista en el suceso y lo reducían al ataque de una persona con sus capacidades mentales perturbadas. Otras fuentes policiales añadían que el mismo individuo ya había protagonizado un incidente similar solo unos días antes en el mismo lugar de la frontera con Marruecos al intentar cruzarla sin documentación. En esa ocasión fue devuelto al país vecino sin incidentes, ya que no iba armado.

El suceso se produjo poco antes de las 7.45 de la mañana, en un momento en el que el puesto fronterizo de Beni Enzar registraba un importante trasiego de personas hacia la ciudad española. Un joven vestido con una camiseta y un pantalón corto entró en la zona de paso de los vehículos armado con un cuchillo de grandes dimensiones y amenazó a los agentes españoles encargados del control de camiones y coches. Inmediatamente después, y a paso tranquilo, ascendió por la rampa hacia territorio español mientras varios policías de la Unidad de Intervención Policial (UIP, conocidos popularmente como antidisturbios) lo rodeaban.

Pocos minutos después, uno de los agentes le lanzaba por la espalda una valla de plástico y hacía perder el equilibrio al asaltante. Ese instante fue aprovechado por varios agentes para abalanzarse sobre él e inmovilizarle con la ayuda de porras y un escudo antidisturbios. Un policía sufrió en un dedo de la mano un corte profundo, por el que tuvo que ser atendido.

Críticas policiales

El agresor fue trasladado inmediatamente a dependencias policiales para identificarlo e interrogarlo. Durante horas, el Ministerio del Interior no descartó que detrás del ataque hubiera una motivación yihadista, por su semejanza con otros sucesos ocurridos en distintas ciudades europeas en los últimos meses en los que los terroristas utilizaron armas blancas, como el ataque de Londres. Sin embargo, a media tarde, el departamento de Juan Ignacio Zoido descartaba “de momento” que el suceso pudiera ser calificado de terrorista.

Fuentes policiales criticaron la actitud de los agentes marroquíes en el suceso y no dudaron en achacar a “su evidente falta de control” que el joven pudiera llegar hasta la parte española de la frontera armado con un cuchillo en la mano. Unas críticas que el Sindicato Unificado de Policía (SUP) extendió al Ministerio del Interior, al que le reprocharon “la falta de efectivos suficientes”. Según el SUP, se precisa medio centenar más de agentes. Fuentes de este sindicato resaltaron que el incidente evidenciaba “la necesidad de dotar a los policías de armas no letales”, en referencia a pistolas eléctricas. “Con ellas se puede neutralizar a agresores sin necesidad de tener que lanzarles el primer objeto que nos encontremos”, como la valla utilizada para derribar al agresor.

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