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La sala de máquinas de Pedro Sánchez

Un grupo reducido de ocho personas compone el grupo de confianza del secretario general del PSOE

Pedro Sánchez, el pasado miércoles, llega a la sede de Ferraz junto a Adriana Lastra y José Luis Ábalos.
Pedro Sánchez, el pasado miércoles, llega a la sede de Ferraz junto a Adriana Lastra y José Luis Ábalos.

Pedro Sánchez resurgió de sus cenizas el domingo pasado con el voto de 74.805 militantes. Más de la mitad (50,26%) de los afiliados del PSOE que participaron en las primarias. Salvo un reducido grupo de creyentes, todo el mundo le había dado por acabado ocho meses antes. Pero su tiempo todavía no había pasado. Su regreso ha sido posible, entre otros factores, a las ocho personas que en este proceso formaron su círculo más íntimo. Estos son los integrantes de la sala de máquinas del sanchismo:

José Luis Ábalos. El portavoz provisional en el Congreso no acostumbra a figurar en el bando ganador en los procesos internos del PSOE. El resumen de la mayoría de sus cuatro décadas en política era caer y resistir. Secretario general de la provincia de Valencia, donde nació en 1959 y segunda por militantes tras Sevilla, suena como potencial responsable de áreas como Organización. Sincronizado con Adriana Lastra, con quien coordinó la campaña del vencedor de las primarias.

Adriana Lastra. Asturiana de 38 años, ha sido el otro gran puntal orgánico de Sánchez. Si eligió Xirivella, en Valencia, para reaparecer, su siguiente acto fue en El Entrego, en el Principado, con Lastra de anfitriona. Ha terminado distanciada con su mentor, el presidente autonómico y de la gestora Javier Fernández, que no optará a la reelección como secretario general de su federación, función que desempeña desde 2000. Pura dinamita, mantiene una buena relación con el sindicato minero SOMA.

Juan Manuel Serrano. El jefe de gabinete de Sánchez volvió a la Federación Española de Municipios tras la dimisión de Sánchez como secretario general en el comité federal del PSOE del 1 de octubre. Madrileño de 43 años, en su vuelta a la vida civil constató las distintas fases por las que, antes o después, atraviesa toda persona que entra en política. En su caso, de estar pegado al móvil a apenas recibir llamadas. Especialmente orgulloso de la reunión en la que 68 cuadros y cargos institucionales mantuvieron a finales de diciembre encendida la llama del sanchismo, cuando el ahora secretario general y entonces militante de base dudaba en presentarse a las primarias, tampoco se rindió. Hace unas semanas pidió vacaciones. Las dedicó íntegramente a la preparación de la candidatura. El miércoles regresó a Ferraz.

Santos Cerdán. El secretario de Organización de la federación navarra no pudo tener un mejor 48º cumpleaños el 4 de mayo. La diferencia de poco más de 6.000 avales respecto a los que presentó el equipo de Susana Díaz, marcaron un antes y un después. “Ya hemos ganado”, profetizó ese día cuando salió de Ferraz. Desde entonces no ha perdido la sonrisa. Fontaneros de las otras candidaturas reconocen su estilo dialogante, constancia y su capacidad para escuchar, fundamental en un trabajo de campo tan fiable que Sánchez estaba seguro, días antes de las primarias del día 21, de que ganaría en todas las federaciones salvo Andalucía y Euskadi. Y con más del 50% de votos. Y eso fue lo que ocurrió.

Paco Salazar. Licenciado en Políticas y profundo conocedor del partido —tenía claro que la participación en las primarias sería del 80%—, ha sido clave en la creación de la estructura de la candidatura de Sánchez. Su complicidad con Santos Cerdán se refleja en la coordinación que han mantenido cuando el navarro tenía que cumplir con sus responsabilidades en el Parlamento foral. Alcalde de Montellano (Sevilla) entre 2003 y 2011, donde nació hace 47 años, milita, trabaja como técnico municipal y reside en Dos Hermanas cuyo regidor, Quico Toscano, le tiene en estima. En el imaginario socialista no es una ciudad cualquiera: es la única urbe de más de 100.000 habitantes donde el PSOE fue el partido más votado en las elecciones generales del 20-D y del 26-J. Y muchos la consideran la capital rebelde de los socialistas andaluces críticos con Díaz.

La sala de máquinas de Pedro Sánchez

Sofía Hernanz. Íntima de Sánchez, creyó en él antes que nadie. Incluso que él mismo. Diputada por Baleares (Ibiza, 1970) las tres últimas legislaturas, vislumbró en el diputado raso que sustituyó a Cristina Narbona en 2013 al futuro líder del PSOE. No estuvo en el día a día de la campaña del secretario general, pero su función para atraer de nuevo a Francina Armengol fue crucial para el éxito de Sánchez. La presidenta balear, la única de los siete presidentes autonómicos socialistas que respaldó a Sánchez hasta su renuncia al frente del partido hace ocho meses, optó en enero por la candidatura de Patxi López. Como los principales cuadros orgánicos que hasta ese momento defendieron sus tesis. Hernanz se centró los últimos meses en conseguir que Armengol virase de nuevo a sus posiciones originales. Que desandara sus pasos del patxismo al sanchismo.Lo hizo de forma pública la noche del 15 de mayo, horas después del debate entre los tres candidatos a las primarias, aunque el mismo Sánchez lo daba por descontado hacía tiempo. “Quienes se fueron volverán”, confiaba Hernanz las últimas semanas, sobre todo desde la entrega de avales. Y Armengol volvió, con la carga simbólica que eso significó para la reelección de Sánchez.

Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. El 1 de marzo, más de un mes después de que oficializara su candidatura en un acto multitudinario en Dos Hermanas, Sánchez anunció la incorporación del director gerente de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía a su equipo para coordinar la estrategia y comunicación. Adversario íntimo de Díaz, a la que conoce desde sus primeros pasos en las Juventudes Socialistas, su fichaje se entendió como un estímulo a los contrarios a la presidenta andaluza y secretaria general del PSOE-A. Aparte de cierto aparato, sobre todo en Sevilla, donde nació en 1970, Gómez de Celis fue el encargado de preparar las intervenciones de Sánchez en el único debate entre los candidatos a la secretaría general.

Maritcha Ruiz. La dircom del PSOE durante el primer mandato de Sánchez pasó de retransmitir con el móvil los actos de la candidatura en sus orígenes a contar con los recursos necesarios para disponer de cámaras y una gran pantalla en el cierre de la campaña. Nacida en Ceuta hace 41 años, conoce a Sánchez desde que coincidieron en la agrupación madrileña de Tetuán estando en Juventudes.

De ‘Los Tres Mosqueteros’ a los veteranos teóricos del proyecto

Antes de que Pedro Sánchez se decidiera de una vez por todas y diera el paso el 28 de enero, cuando proclamó que concurriría a las primarias, tres de los diputados del no a la investidura de Mariano Rajoy ya se habían curtido en actos con las bases del partido. Odón Elorza, Zaida Cantera y María Luz Martínez Seijoo ya acumulaban encuentros con las plataformas que, al principio sin contacto alguno, se iban organizando. “Primero íbamos pagando de nuestro bolsillo el dinero para alojamiento y transporte, después ya mejor organizados y con recursos”, recuerda Cantera. El grado de implicación del trío de parlamentarios llevó a que les conocieran como Los Tres Mosqueteros.

El resto de diputados afines a Sánchez, minoritarios en el grupo parlamentario en el Congreso, se fueron animando conforme se acercaban las primarias a expandir su proyecto entre la militancia. De la coordinación se encargó Martínez Seijoo. “Hubo días en que había hasta seis actos, que no podían coincidir geográficamente con los de Sánchez”, recuerda. En todo el proceso de primarias celebraron unos 200 encuentros con afiliados. Eso, sin contar los 60 actos de Sánchez. Los coordinadores del proyecto del secretario general, Manuel Escudero y José Félix Tezanos, también estuvieron de gira por España.