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Por un puñado de votos, con sorpresas y con heridas

Dos secretarios generales del PSOE han sido elegidos en congresos y otros dos líderes en primarias de militantes

Debate de candidatos a la Secretaria del PSOE en 2014. De izq a dcha., Eduardo Madina, Pedro Sanchez y José Antonio Pérez Tapias.

En democracia, el PSOE ha tenido cinco secretarios generales -Felipe González, Joaquín Almunia, José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y Pedro Sánchez- y un candidato a la presidencia del Gobierno, José Borrell, aunque nunca llegó a comparecer a unas generales.

Dos de ellos, Zapatero y Rubalcaba, fueron elegidos en votación de delegados en Congreso federal y dos en primarias entre los militantes, Borrell y Sánchez. Y estos dos últimos terminaron dimitiendo, por diferentes razones, de forma abrupta y traumática. En casi todos los procesos de elección con varios candidatos ha habido resultados muy apretados y casi siempre ha perdido el llamado “aparato” del partido y lo que era en cada momento la “vieja guardia”. Las tres mujeres que han concurrido hasta ahora -Carme Chacón, Rosa Díez y Matilde Fernández- han perdido y la federación más numerosa, Andalucía, sólo ha sido determinante en algunas ocasiones.

BORRELL-ALMUNIA. El 24 de abril de 1998 se produjo una doble novedad en el PSOE: elecciones primarias con el principio de un “militante un voto” y elección de candidato a la Presidencia del Gobierno, con una bicefalia al margen de la Secretaría General del partido.

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Joaquín Almunia, secretario general por aclamación en un Congreso federal previo, presentó su candidatura con apoyo del aparato, de pesos pesados como Felipe González y Alfredo Pérez Rubalcaba y la poderosa federación andaluza. Borrell se presentó tan al margen de la estructura del partido como que tuvo que celebrar actos en la puerta de las sedes, subido a un banco o una silla.

Contra todo pronóstico, finalmente Borrell ganó con 114.254 votos (el 54,99%), y Almunia cosechó 92.860 (el 44,67%). La bicefalia o cohabitación duró solo 13 meses y acabó el día en que Borrell dimitió por la publicación de las actividades de excolaboradores suyos en la delegación de Hacienda de Barcelona. En 13 meses fueron visibles las discrepancias, tiranteces y diferencias entre el candidato y el secretario general. Almunia concurrió en 2000 a las elecciones generales como cabeza de lista y dimitió tras la debacle electoral y la mayoría absoluta de José María Aznar.

ZAPATERO-BONO-FERNÁNDEZ-DIEZ. El 22 de julio de 2000 el PSOE probó otro experimento para elegir su líder: un congreso federal en el que los delegados votaban entre los cuatro candidatos que lograron avales para concurrir: José Luis Rodríguez Zapatero, José Bono, Matilde Fernández y Rosa Díez.

Bono era el favorito para ser elegido entre los 995 delegados y tenía apoyo del aparato y de dirigentes como González o Rubalcaba, así como los principales barones regionales y federaciones como la andaluza, entre otros.

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Zapatero ganó, también contra todo pronóstico, tras su famoso discurso del “no estamos tan mal”. Ganó con el 41,69% de los votos, sólo nueve décimas y nueve votos más que los logrados por Bono, el favorito. A gran distancia de ambos se quedaron las otras dos candidatas.

Zapatero fue en 2004 elegido presidente del Gobierno tras las generales, hasta 2011, cuando renunció a volver a ser candidato en unas elecciones.

RUBALCABA-CHACÓN. En 2011 Rubalcaba fue designado por el Comité Federal del PSOE candidato a presidente del Gobierno. No hubo primarias porque no hubo otro candidato que se presentara.

Carme Chacón preparaba su candidatura pero, en el último momento renunció. “Estaba en riesgo la autoridad del presidente -Zapatero- y el partido", dijo en mayo de 2011 Chacón ante los periodistas para explicar que renunciaba para evitar un proceso de primarias o un congreso en un momento especialmente delicado para el PSOE.

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Tras las elecciones de noviembre de 2011 en las que Rajoy logró una holgada mayoría absoluta, el PSOE decidió convocar un congreso federal en febrero de 2012. Se volvió al sistema de elección de los delegados con dos candidatos: Rubalcaba y Chacón.

En aquel 38 Congreso federal celebrado en Sevilla, 487 delegados (el 51,16% del censo) dieron su apoyo a Rubalcaba, 22 votos más que Chacón, que reunió 465 apoyos. Chacón tuvo el apoyo activo y público del aparato oficial del PSOE andaluz, que también perdió en esta ocasión, pese a ser la federación más numerosa. Estaba comandada por la entonces secretaria de Organización de los socialistas de esa comunidad, Susana Díaz.

Rubalcaba tenía el apoyo de Felipe González y de dirigentes regionales como Emiliano García Page, Patxi López, Oscar López y Javier Fernández, entre otros. Días antes del Congreso federal, González acudió a un acto de apoyo a Rubalcaba y pronunció frases como “Alfredo, hace diez meses, cuando decidiste asumir la responsabilidad aún sabiendo que íbamos a la derrota, me comprometí contigo". Zapatero no apoyó públicamente a ninguno de los candidatos.

En julio de 2014, Rubalcaba dejó de ser secretario general, tras presentar su dimisión por los pésimos resultados en las elecciones europeas de la candidatura que encabezaba Elena Valenciano.

SANCHEZ-MADINA-TAPIAS. El 13 de julio de 2014, Pedro Sánchez fue elegido secretario general del PSOE en primarias entre los militantes, frente a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias.

Sánchez tuvo el 48,69% de los votos, frente al 36,19% de las papeletas obtenidas por Madina y el 15,12% que logró Pérez Tapias. Ganó con 62.500 votos, unos 16.000 más que el diputado vasco.

Inicialmente, la elección iba a producirse entre los delegados en un congreso federal y fue Madina quien forzó las elecciones primarias con el lema de “un militante, un voto”.

Entonces, la federación andaluza que ya dirigía Susana Díaz, se decantó por Sánchez y éste ganó las primarias. Casi triplicó en Andalucía a Madina y ganó en todas las provincias de la comunidad. Sin embargo, el resultado en Andalucía no fue determinante, porque descontando los votos en esa comunidad Sánchez tuvo 37.409 votos y Madina logró 34.635. El ahora destacado miembro de la candidatura de Susana Díez ganó en Cataluña, Asturias, Extremadura, Castilla y León, Cantabria, Navarra y Ceuta.

Sánchez repite ahora, es el único que ha concurrido a dos primarias. Y Susana Díaz es la primera vez que se presenta a un proceso interno de este tipo.