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El Gobierno se excusa en la “tradición” para permitir misas en las comisarías

El Ejecutivo afirma que estas iniciativas "no obedecen tanto a razones" religiosas como a la "costumbre"

J. J. Gálvez
Un grupo de fieles sigue una misa en la catedral de Valencia.
Un grupo de fieles sigue una misa en la catedral de Valencia.Mónica Torres

El Gobierno se excusa en la "tradición" para justificar que, el pasado 2016, el salón de actos de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla se transformase en una capilla para celebrar una misa católica: con su púlpito e imágenes religiosas, incluidas. Según argumenta el Ejecutivo en una respuesta parlamentaria, que la comisaría central de Andalucía occidental acogiese una eucaristía oficiada por el arzobispo "no obedece tanto a razones" religiosas, sino a la "tradición y a las "costumbres sociales consolidadas" en la capital hispalense. Y, por ello, el equipo de Mariano Rajoy (PP) no ve mayor problema en una iniciativa que, según denuncia el PSOE y Unidos Podemos, cuestiona la aconfesionalidad del Estado "proclamada por la Constitución".

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Interior permitió que el arzobispo de Sevilla celebrase una misa el pasado 14 de noviembre en la sede oficial de la Jefatura Superior de Policía, con ocasión de la jubilación del comisario principal Francisco Perea Bartolomé, nombrado por el exministro Jorge Fernández Díaz. Esta práctica supuso una ruptura con "la neutralidad a la que están sujetos los poderes públicos en materia religiosa", subraya Ricardo Sixto (Unidos Podemos). Pero el Ejecutivo rechaza esa tesis y defiende dicha celebración en base a que "las manifestaciones y signos del ceremonial católico tienen una gran raigambre entre los funcionarios de la Policía Nacional". "Y, también, en el tejido social de la ciudad de Sevilla", apostilla el Gobierno.

Esta contestación del Ejecutivo se conoce apenas unos días después de que el Consejo de Ministros otorgase una nueva batería de indultos por Semana Santa y de que el actual responsable de Interior, Juan Ignacio Zoido, condecorase con una medalla policial al anterior hermano mayor del Cristo de la Legión de Málaga. Aunque, antes, su predecesor ya había estrechado los lazos entre este ministerio y la iglesia católica. Con Fernández Díaz, conocido por su fervor religioso y su cercanía al Opus Dei, se recuperaron himnos y prácticas con contenido religioso durante actos públicos. Y se concedió la máxima distinción del Cuerpo Nacional de Policía a la virgen de Nuestra Señora María Santísima del Amor como "muestra de su reconocimiento y respeto", para que el "manto de su protección" "guíe [a los agentes] en la difícil pero importante misión que la policía tiene encomendada".

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Sobre la firma

J. J. Gálvez
Redactor de Tribunales de la sección de Nacional de EL PAÍS, donde trabaja desde 2014 y donde también ha cubierto información sobre Inmigración y Política. Antes ha escrito en medios como Diario de Sevilla, Europa Sur, Diario de Cádiz o ADN.es.

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