Rivera refuerza su poder en Ciudadanos y el PP le señala como “socio preferente”

Martínez-Maillo y Casado asisten a la clausura de la IV Asamblea de Ciudadanos

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, junto a la portavoz de la Ejecutiva, Inés Arrimadas.EFE / Atlas (atlas)

Albert Rivera cerró ayer la IV Asamblea de Ciudadanos doblemente reforzado por el apoyo de los afiliados —que otorgaron a su afines el control absoluto del Consejo General, máximo órgano del partido entre congresos— y la presencia de Fernando Martínez-Maíllo y Pablo Casado, vicesecretarios del PP, que le señalaron como “socio preferente” del Ejecutivo. El líder de la formación clausuró el cónclave defendiendo el liberalismo progresista como el mejor arma para que Ciudadanos combata el populismo y logre entrar en Gobiernos a partir de 2019.

Martínez-Maillo, vicesecretario de Organización del PP, y Casado, vicesecretario de Comunicación, escucharon desde la primera fila a Rivera. En una decisión sin precedentes, el partido del Gobierno aceptó la invitación para acudir al cónclave de Ciudadanos, igual que el PSOE, que envió al diputado Ricardo Cortés, y los sindicatos. Con su presencia, los dos dirigentes lanzaron un mensaje: el PP y el PSOE están pactando las medidas clave de la legislatura, pero Rajoy sigue manteniendo que Rivera es su "socio preferente" porque les une un pacto de investidura.

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“Hemos venido, primero porque nos han invitado; y dos porque tenemos un acuerdo de investidura con nuestros socios preferentes en las tareas de gobierno”, dijo Martínez-Maillo en conversación con este diario. Y recalcó: “La nueva cultura democrática lleva aparejada también el que podamos tener relaciones con absoluta normalidad a pesar de que pueda haber discrepancias”.

El buen entendimiento entre el PP y el PSOE, que suman los diputados suficientes para sacar adelante sus iniciativas, ha enturbiado la relación entre Rajoy y Rivera, que no tienen los escaños necesarios para aprobar sus proyectos solos. Eso ha colocado a Ciudadanos ante el abismo de la irrelevancia y le ha impulsado a buscar el apoyo de Podemos para medidas concretas. El equipo de Rivera, según fuentes de su dirección, tendrá listo este mes el texto con el que quiere eliminar los aforamientos de diputados, senadores y miembros del Gobierno; el documento con el que pretende limitar los mandatos presidenciales; y su petición para formar una comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal del PP. Sin embargo, los dos partidos tradicionales siguen siendo la clave del futuro de Ciudadanos: son los socios que pueden permitirle sacar adelante sus reformas y al mismo tiempo ocupan parte del espacio electoral que ambiciona.

Así, con Martínez-Maillo y Casado como testigos privilegiados, Rivera pidió ayer al PSOE que apoye los Presupuestos de 2017 — “Espero de los partidos responsables que sus cuestiones internas no bloqueen ni paralicen este país”— y luego se lanzó a criticar a “los viejos partidos”.

"En el siglo XX los partidos socialdemócratas y los conservadores consiguieron grandes logros, pero en el siglo XXI sus proyectos están en crisis”, aseguró el líder de Ciudadanos. "El liberalismo político tiene que dar soluciones a los que se caen con la globalización”, siguió Rivera, que vinculó su propuesta a la de los liberales que redactaron en Cádiz la Constitución de 1812. “Os propongo que lideremos esos proyectos, no solo que los apoyemos. Ese es nuestro reto”, añadió el presidente de Ciudadanos, que también procuró cerrar las heridas internas que ha abierto al sustituir el socialismo democrático por el liberalismo progresista en el ideario del partido. “No olvidemos nunca de dónde venimos, pero tampoco nos olvidemos del rumbo que hemos marcado para saber a dónde vamos”, dijo.

El centro radical

¿Qué ofrece Ciudadanos frente a esa supuesta crisis de socialdemócratas y conservadores? El “centro radical”, según dijo sobre el escenario Guy Verhofstadt, portavoz de los liberales en el Parlamento Europeo.

“La pelea que pelean aquí es exactamente la misma que peleamos en Europa”, aseguró el exprimer ministro belga. “Europa está en una encrucijada. Hay un autócrata al Este, Putin. Nos amenaza el Islam radical al Sur. Y al otro lado del Atlántico, Trump apuesta por la vuelta del nacionalismo a Europa. Es un momento crucial. Hay que contraatacar. No lucharéis solos. Ya no podemos esperar más. La batalla empieza hoy, aquí. Con Ciudadanos. En Madrid”.

Martínez-Maíllo prefirió no analizar esa tesis. “Es el día de Albert Rivera y de Ciudadanos. El nuestro será el próximo fin de semana”, dijo sobre el Congreso de su partido. Ciudadanos devolverá la cortesía: el partido de Rivera también enviará un representante al cónclave del PP.

Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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