¿Cabe un partido a la derecha del PP?

El espacio electoral en la franja más conservadora de los votantes es reducido

Jose María Aznar, el pasado junio en unos cursos de la Universidad Complutense.
Jose María Aznar, el pasado junio en unos cursos de la Universidad Complutense.Santi Burgos

El PP es el partido hegemónico entre los votantes de derechas en España. Los ciudadanos que se describen como de centroderecha o derecha (los que se ubican entre el 6 y el 10, en una escala donde 1 es izquierda y 10 derecha) suponen el 23,3% de españoles. El 76% de los votantes del PP se sitúan ideológicamente en esos parámetros.

Entre los más cercanos a la extrema derecha, el PP tiene casi el monopolio. Las etiquetas tradicionalmente más asociadas a la derecha —conservador, democristiano y liberal— representan en el último CIS a más del 70% de los votantes del PP, aunque Ciudadanos es ahora el partido con más votantes liberales.

La etiqueta liberal genera tanta confusión en el panorama político español que el segundo partido con más liberales el 26 de junio fue, según el CIS, Unidos Podemos y no el PP, que es tercero.

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El escaso éxito local de España 2000

España 2000 tiene siete concejales en toda España: seis en la comunidad de Madrid y uno en Valencia. Su ideario se centra en la “defensa a ultranza de la identidad nacional, en contra de la inmigración sobre todo islámica” y es lo que “está funcionando en toda Europa”, dice José Luis Roberto, expresidente del partido y ahora asesor jurídico en Valencia. La estrategia de presentarse solo en elecciones locales —donde es más fácil obtener representación— no es intencionada: “Es un problema de pasta”, dice Roberto, quien no considera que su espacio esté a la derecha del PP, sino que más bien se solapa con Podemos: “Hay un espacio de respuesta en contra del sistema que no es el de Podemos y que no es necesariamente a la derecha del PP”, dice. España 2000 se considera como “amigo y contertulio” de los nuevos partidos populistas que han logrado buenos resultados electores en el resto de Europa. En España, dicen, les falta reunir un apoyo económico suficiente, como “por ejemplo tiene Podemos”, dice Roberto.

El flanco del centro es el que tiene abierto por ahora el partido de Mariano Rajoy debido a la aparición de Ciudadanos. Con el abandono de José María Aznar de la presidencia de honor del PP ha crecido la especulación sobre la posible formación de unas nuevas siglas a la derecha del partido. Fuentes de Faes insisten en que Aznar, tal como escribió en su carta a Rajoy, se mantendrá como “militante del PP”. ¿Qué espacio deja el Partido Popular para que otros partidos le roben votos? Poco, pero no es seguro que siempre siga siendo así.

La pregunta más obvia es por qué a la derecha del PP no ha crecido un partido como ha ocurrido en otras democracias europeas. En España ese partido ya existe: Vox, liderado por Santiago Abascal.

Vox no ha tenido ningún éxito electoral pero no por falta de espacio electoral: ven al PP como un partido de centro. "El espacio a la derecha es total. El PP quiere estar en el centro de todos los debates y le incomodan los que generen zozobra y parece solo el partido que viene a arreglar las cuentas", dice Abascal. Es significativo que no hayan logrado un hueco en un espacio presuntamente tan amplio.

"Vox necesita un liderazgo más fuerte, carismático. Todos empiezan así: desde Pim Fortuyn en Holanda hasta Le Pen en Francia o Haider en Austria. Tienen el mismo patrón", dice Pablo Simón, profesor de la Universidad Carlos III.

El segundo problema que ve Simón para Vox es el mismo que ven desde el propio partido: el sistema electoral. "El gran problema es la imagen de impotencia -dice Abascal. Vox es un partido que tiene más simpatías que apoyos. Es algo que mola pero, nos dicen, no vais a salir". Y no les votan. En un año que Podemos era agitado como el fantasma que acecha España, el PP logró reunir sin fisuras a todos los votantes cuyo principal temor era un gobierno con miembros de la formación de Pablo Iglesias.

No parece pues que el espacio a la derecha del PP sea fructífero electoralmente. "Siempre he creído que el PP no tenía un problema a la derecha", dice Iñigo Henríquez de Luna, concejal y portavoz adjunto del Grupo del PP en Madrid. Aunque nada es definitivo: "Los partidos generan su propio espacio", dice Simón. Surge otra pregunta aún más compleja: si Ciudadanos ha conseguido arrebatarle una pata al PP —la liberal—, ¿podrían otras siglas de corrientes tradicionalmente asociadas al PP y que se independizaran quitarle más espacio?

La respuesta breve es no. "Es más sencillo que un líder de un partido que ya existe se mueva hacia otras coordenadas ideológicas que no que surja otro competidor", dice Simón. El PP tiene de hecho esa carta guardada en la recámara: ha ganado dos elecciones con un candidato impopular y con el desgaste de gobierno. Si lo cambia puede recuperar votos perdidos y tensión electoral.

Es también difícil que alguna de las corrientes del PP —conservadora, liberal, democristiana— tenga vida propia con opciones de buenos resultados electorales por separado. Pero no es imposible, según Isabel Benjumea, directora de la Red Floridablanca: "Hay una oportunidad para crear una alternativa que compita directamente con el PP. Hay mucho elector que vota al PP porque no hay alternativa. No es algo que sea vaya a ser inmediato pero sí eventualmente", dice.

La aparición de una formación que dispute el grueso de los votos del PP es posible, pero tiene un reto gigantesco. Aparte de su capacidad para generar una alternativa que se vaya asentando, necesitaría que el PP se fuera deshaciendo de sus principios centrales por la necesidad de aprobar leyes y llegar a acuerdos con el resto de partidos que le estiran hacia el centro.

Sobre la firma

Jordi Pérez Colomé

Es reportero de Tecnología, preocupado por las consecuencias sociales que provoca internet. Escribe cada semana una newsletter sobre los jaleos que provocan estos cambios. Fue premio José Manuel Porquet 2012 e iRedes Letras Enredadas 2014. Ha dado y da clases en cinco universidades españolas. Entre otros estudios, es filólogo italiano.

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