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El desafío soberanista catalán

El PSOE apoya rebajar la batalla jurídica con Cataluña, aunque lo ve insuficiente

Antonio Hernando insiste al Gobierno en que abra los contactos para la reforma de la Constitución

El Gobierno comunicó al PSOE su intención de abrir una nueva etapa con la Generalitat de Cataluña en la que primará el diálogo, aunque sin concesiones a las demandas que afecten a la unidad de España. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, informó al presidente del Grupo Socialista, Antonio Hernando, de que un gesto inmediato será la reducción de recursos contra decisiones del Ejecutivo catalán que no tuvieran una justificación evidente. El PSOE está de acuerdo, pero considera insuficiente este paso.

Antonio Hernando, el 1 de diciembre en el Congreso de los Diputados. Ampliar foto
Antonio Hernando, el 1 de diciembre en el Congreso de los Diputados.

Todos los portavoces parlamentarios han mantenido con discreción una ronda de conversaciones con la vicepresidenta del Gobierno, a iniciativa de ella. Los dirigentes de la oposición han conocido los planes inmediatos del Gobierno, aunque no todos con el mismo grado de precisión. El Ejecutivo conoce a grandes rasgos qué puede esperar de cada uno de sus adversarios. La vicepresidenta conoció de primera mano, a través de Antonio Hernando, que no puede contar con el PSOE para la aprobación de los Presupuestos de 2017 o esa es, al menos, la posición hoy de la dirección socialista.

Ni una objeción puso Hernando a Sáenz de Santamaría a su anuncio de que el Gobierno va a empezar una nueva etapa con el Ejecutivo catalán. De entrada, esta nueva política hacia Cataluña se traducirá —como informó EL PAÍS el pasado 8 de diciembre— en reconsiderar algunos de los recursos de inconstitucionalidad presentados por el Estado contra algunas decisiones del Gobierno catalán.

Este anuncio fue bien acogido por Antonio Hernando, que inmediatamente después se lo comunicó a la comisión gestora que dirige ahora el PSOE. La opción del diálogo con Cataluña la ha defendido el PSOE en los casi cinco años que lleva en la oposición. Lo hizo con Alfredo Pérez Rubalcaba, con Pedro Sánchez y ahora la comisión gestora.

“Es un paso, no viene mal, pero solo un paso y, por tanto, insuficiente para lo que requiere el conflicto con Cataluña”, señala Hernando a este periódico. El dirigente socialista confirma que fue informado por la vicepresidenta de la intención del Ejecutivo de reducir lo más posible la litigiosidad con Cataluña, a través de una comisión bilateral que estudie las razones de cada recurso y la posibilidad de reconducirlos con acuerdos bilaterales.

Pintar el perímetro

Diálogo sí, pero algo más, le dijo Hernando a la vicepresidenta. En su reunión, el portavoz socialista le reiteró que su grupo iba a defender a toda costa el inicio de las conversaciones sobre la reforma constitucional.

Hubo novedades por ambas partes. El Gobierno está dispuesto a hablar por primera vez de la reforma, pero con una definición previa de hasta dónde se puede llegar. En suma, a pintar el perímetro de la discusión.

El PSOE, por su parte, también confirmó que aceptaba definir las materias de discusión y los puntos intocables antes de forzar la creación de una subcomisión en la que empiecen a desfilar los expertos para dar a conocer sus puntos de vista sobre la reforma. De esos límites a los cambios constitucionales han hablado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la comisión gestora, Javier Fernández, en sus conversaciones frecuentes y sin publicidad. En estas charlas, Fernández siempre ha insistido en que los socialistas defenderán la reforma constitucional para llegar a una España federal.

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