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El censo del congreso enfrenta a los sectores de Podemos

Los afines al ‘número dos’ quieren que sea posible inscribirse durante el cónclave

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, en el Congreso.
Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, en el Congreso. EFE

Vistalegre 2 nace con disputa incluso por el censo que podrá votar en el cónclave en el que Pablo Iglesias aspira a ser reelegido. El sector afín a Íñigo Errejón reclama que el censo no se cierre a nuevos inscritos antes de que se celebre el congreso, como se ha hecho en los últimos procesos autonómicos, sino que se mantenga abierto durante todo el cónclave para que pueda participar el mayor número de personas posible. Los afines al número dos defienden que Podemos no puede “mirarse al ombligo” y que el censo abierto es clave para “hablarle también a los que faltan”, esto es, a los que aún no son militantes. En el fondo, se trata también una cuestión estratégica, porque Pablo Iglesias ha recibido el apoyo de las bases hasta la fecha, y los errejonistas creen que las tesis más abiertas que ellos defienden pueden recibir respaldo en sectores más amplios de la sociedad y no solo en los que ya son militantes de Podemos.

“Es fundamental mantener la idea de apertura a la ciudadanía y eso pasa por hacer una campaña activa por promover la participación y el censo abierto. Una de las señas de Podemos es su porosidad con la sociedad, un instrumento al servicio de la gente y no un clásico partido cerrado. Para que Podemos pueda seguir siendo ese instrumento ciudadano la participación debe ser lo más amplia posible, de lo contrario se impondrán formas de operar que están más pendientes de mirar hacia adentro de la organización que de construir un proyecto de país”, asegura a EL PAÍS el responsable de Discurso de Podemos, Jorge Moruno, uno de los principales colaboradores de Errejón.

"Abrir el censo permite hacer una campaña verdaderamente hacia afuera y que siga invitando a la gente a participar, me parece clave que Podemos siga siendo una herramienta ciudadana que invita permanentemente a quienes faltan", defiende por su parte Clara Serra, responsable de Igualdad del partido y afín a Errejón. "Estaba en el alma de Podemos esa apertura tan poco típica de partidos tradicionales y deberíamos hacer que este congreso invite a quienes faltan tanto como el anterior, una cuestión clave a la hora de pensar si somos una herramienta ciudadana o un partido tradicional", incide.

La reivindicación de los errejonistas aún no tiene respuesta. La decisión no está tomada, dijo este lunes el secretario de Organización del partido, Pablo Echenique, que si bien defendió que “no hay ningún problema por cerrar” el censo. En el primer congreso de Vistalegre, en 2014, este permaneció abierto. Un total de 107.488 simpatizantes de los 250.000 inscritos eligieron a Iglesias como líder de Podemos. El partido cuenta ahora con 441.915 inscritos (que no están obligados al pago de una cuota).

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