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Díaz cree compatible ser presidente autonómico y líder del PSOE

Los socialistas andaluces advierten de que la puerta a la candidatura no está cerrada

Susana Díaz, este martes en Sevilla. Ampliar foto
Susana Díaz, este martes en Sevilla.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha entreabierto un poco más la puerta a su candidatura a la dirección federal del PSOE. En las últimas 12 horas, ha advertido que "se puede ser secretario general de un partido y presidente de Andalucía siempre y cuando se pongan por encima de todo los intereses de la gente". A este resquicio han respondido algunos dirigentes del PSOE. El alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, ha sido explícito y ha dicho que "animaría" a Díaz a dar el paso y el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, ha considerado "lógico que los liderazgos surjan en el ámbito territorial". La dirección del PSOE andaluz considera que las declaraciones de la presidenta suponen que la puerta no está cerrada.

Paso a paso, la candidatura de Susana Díaz a dirigir el PSOE avanza. Aunque sigue a la espera para dar el paso definitivo, sus declaraciones dejan ver claramente que está en su cabeza. La noche del lunes, en una entrevista a Canal Sur, dejó claro que su cargo no es incompatible con la dirección general, algo que la dirección socialista andaluza no quiere ver como un anuncio sino como una confirmación de que "la puerta no está cerrada".

La estrategia de Díaz pasa por aspirar a la secretaría general y conservar la presidencia de la Junta, una plataforma institucional necesaria, ya que la dirigente socialista no es diputada en el Congreso.

Algunos dirigentes ya se empiezan a posicionar. El alcalde onubense, miembro de una de las federaciones más afines a Díaz y de la que procede el responsable de Organización de la gestora, Mario Jiménez, ha sido el más explícito. "La apoyo seguro. La animaría", ha afirmado Cruz, quien ha justificado que el "PSOE necesita liderazgo" . Sin embargo, al igual que Díaz, ha afirmado que primero es necesario asentar el proyecto del partido.

"Ya he hablado mucho", ha replicado Díaz horas después de haberse pronunciado sobre la compatibilidad de sus cargos. "Es que no se trata de mí. Primero hablemos de qué queremos hacer y luego veamos quién tiene en este momento las mejores condiciones para ponerse al frente", ha justificado.

El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, también ha respaldado que el cargo que ocupa Díaz no es incompatible con el liderazgo socialista federal. “Claro que es posible. No es, por definición, ni bueno ni malo. Desde la concepción federal que tengo de España, eso ha pasado muchas veces en Alemania. Es lógico que los liderazgos surjan en el ámbito territorial (…) Si quien dirige [el partido] sabe armonizar el conjunto es positivo; si no, no”, ha observado.

"No conozco ningún estatuto que diga lo contrario", ha apuntado Eduardo Madina. "Los estatutos del partido marcan cuáles son los mecanismos de incompatibilidad y no aparece por ningún lado eso", ha expresado el diputado vasco. "No está previsto, no hay incompatibilidad que diga que no se puede ser presidente autonómico, tener un cargo institucional, con un cargo orgánico. Tenemos incompatibilidades de varios cargos institucionales a la vez o de varios cargos orgánicos que son incompatibles entre sí".

La secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, ha descartado precisamente incorporarse al Gobierno vasco tras el acuerdo alcanzado con el PNV. "Mi compromiso es con el PSE, si me fuera al gobierno vaciaría el partido. Si ella [Díaz] lo considera compatible no voy a añadir nada, cada uno tiene su visión. Yo me conozco, sé cómo me vuelco, y ahora mi compromiso está con el partido", ha recalcado en la Cadena Ser. "Como van a decidir los militantes, serán los militantes los que responderán", ha referido por su parte Patxi López a su llegada a la reunión del grupo parlamentario socialista en el Congreso.

Otro parlamentario vasco, Odón Elorza, ha remitido a su experiencia personal y ha subrayado que él renunció "a cualquier cargo orgánico" durante su etapa como alcalde de San Sebastián porque "entendía que era el alcalde de todos, alcalde de la ciudad" y había "muchos problemas, incluida la violencia de ETA". "No consideraba compatible ese puesto con un puesto de responsabilidad orgánica en el PSOE".

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