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Feijóo agita el miedo a la inestabilidad en España para salvarse en Galicia

Rajoy condicionará su presencia en la comunidad en la que se juega su única mayoría absoluta a su “agenda” y Sánchez se volcará con su candidato en plena guerra interna

Feijóo, durante la comparecencia en la que convocó las elecciones gallegas.

El PP de Mariano Rajoy se juega este mes en Galicia buena parte de su futuro. Los electores gallegos decidirán el 25 de septiembre si el partido mantiene la única mayoría absoluta que le queda en una comunidad autónoma y el resultado condicionará también la transición al posmarianismo, si es que esa etapa está realmente cerca. Alberto Núñez Feijóo, decidido aspirante en privado a suceder a Rajoy al frente de la derecha española, necesita conservar el feudo que heredó de Manuel Fraga como pasaporte a Madrid. Si fracasa en la batalla por su tercera mayoría absoluta, quedará herido de muerte en la guerra por la sucesión.

Quien ha sido presidente de la Xunta durante los últimos siete años no lo tiene fácil. La potente irrupción de las mareas en las municipales de 2015 ha erosionado de forma importante el poder del PP gallego (solo gobierna una de las siete ciudades y una de las cuatro diputaciones) pero la leve recuperación electoral en las generales del 26-J con respecto al batacazo del 20-D ha logrado subir la moral en sus otrora abatidas filas. Y la fallida investidura de Rajoy les ha brindado además el eje sobre el que pivotarán sus mensajes de campaña.

El lema electoral de Feijóo, presentado este jueves solo unas horas después del no del Congreso a Rajoy, será “En Galicia sí”. Los estrategas populares inciden de esta forma en ese “yo o el caos” repetido hasta la saciedad por el candidato a la reelección desde que su poder empezó a agrietarse. Fuentes populares explican que Feijóo pedirá a los gallegos una mayoría absoluta, inusual hoy en día en el panorama político español, para que en Galicia no se repita “el bloqueo y falta de estabilidad de España”.

Feijóo ha adelantado las elecciones gallegas a septiembre pero eludió poco antes compartir cartel electoral con Rajoy haciéndolas coincidir con las generales del pasado junio. En la campaña que arrancará la semana que viene la presencia del líder del PP para apoyar a quien muchos en el partido señalan como su sucesor está todavía en el aire “por su agenda como presidente del Gobierno en funciones y la campaña vasca”.

Los populares gallegos “esperan” que Rajoy participe en el acto central del PP de Galicia en la plaza de toros de Pontevedra pero el partido añade que desconoce de momento el grado de implicación del presidente en esta batalla crucial para el futuro político de Feijóo. ¿Le interesa al presidente de la Xunta que Rajoy se vuelque? “Que venga todo lo que considere, faltaría más”, responden desde el PP gallego.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, sí tiene clara su implicación en la campaña gallega. Fuentes de la dirección del PSdeG-PSOE confirman que serán “varios” los actos en los que participará el secretario general de los socialistas para respaldar a su candidato, Xaquín Fernández Leiceaga. La formación atraviesa en Galicia una crisis que amenaza con oscurecer su resultado en los comicios, en los que se juega mantenerse como segunda fuerza más votada, un puesto que desde la izquierda rupturista le disputa En Marea, el partido en el que se han integrado Podemos, Anova y Esquerda Unida (EU), y que determinará quién liderará la hipotética constitución de un gobierno alternativo al PP.

Leiceaga fue elegido como cabeza de cartel en unas reñidas primarias en las que contó con el apoyo de Sánchez y del exsecretario general del PSdeG José Ramón Gómez Besteiro pero no con el de poderosos barones socialistas como el alcalde de Vigo, Abel Caballero. La división interna en el partido se ha agravado con los cambios introducidos en las listas por Ferraz para situar a afines a Leiceaga en puestos con posibilidad de escaño, desplazando a los elegidos por las direcciones provinciales. El equipo de Caballero escenificó su enfado en el primer acto en Pontevedra del candidato socialista a la Presidencia de la Xunta, en el que este tuvo que afrontar el ruidoso plante del cabeza de lista por la provincia.

Sánchez acudirá este sábado a la fiesta que el PSdeG celebrará a partir de las 13 horas en Oroso (A Coruña) para insuflar ánimos a la militancia de cara a la campaña. Caballero ya ha anunciado que no estará ni durante los discursos ni en la comida porque por la mañana participará en Vigo, a algo más de 100 kilómetros, en una manifestación contra la política privatizadora de la sanidad que ha impulsado Feijóo en los últimos años. Desde la dirección gallega del PSOE quitan hierro a esta ausencia y expresan su confianza en que “durante la campaña todos los socialistas gallegos estarán a lo que hay que estar”.

En Marea, con el juez Luís Villares al frente, volverá a intentar el sorpasso a los socialistas que logró el 20-D pero no el 26-J, cuando perdió uno de los seis escaños en el Congreso obtenidos en diciembre. El 25-S será además su estreno como partido instrumental y pondrá a prueba la unidad y consistencia electoral de esta confluencia de activistas y militantes políticos, nacionalistas y no nacionalistas, sobre todo con Podemos, que se integró a última hora tras las presiones de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón y a costa de un conflicto interno.

Con Ana Pontón como candidata a al Presidencia de la Xunta, el BNG concurrirá de nuevo a las urnas en solitario después de su frustrada confluencia con los partidos que fundaron En Marea y tras una asamblea en la que se rechazó cualquier alianza con fuerzas estatales como Podemos e Izquierda Unida. Dolorido aún por unas generales en las que se esfumó la representación que tenía en el Congreso de los Diputados desde hace 20 años, el Bloque intentará darle la vuelta a su creciente retroceso electoral.

Ciudadanos se estrena en unas elecciones gallegas con una candidata desconocida -la periodista Cristina Losada, colaboradora de Libertad Digital-, un proyecto en nebulosa y un par de pinchazos electorales en su haber. Pese a todo, los dardos de Feijóo en la campaña no perderán de vista al partido de Albert Rivera, un acicate a la dispersión del voto conservador que puede arruinar su mayoría absoluta y, en buena medida, sus aspiraciones a liderar el PP.

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