NIEBLA DE CAMPAÑA
Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

Tras la brecha generacional

Entre la España joven nacida durante la democracia y la España madura, parece haber emergido en los dos últimos años una nueva fractura o 'cleavage'

Más información
El 10% de indecisos duda votar entre PP y Ciudadanos, y el 9,4% entre PP y PSOE
Encuesta del CIS | El PP ganará el 26-J pero se aleja de una mayoría suficiente para gobernar
La coalición Podemos-IU atrae al voto clave de mediana edad del PSOE

Entre los términos que se utilizan hoy en día para hablar de las nuevas pautas del comportamiento electoral destaca el de brecha generacional. Con él se alude a las diferentes preferencias que, elección tras elección desde las europeas de 2014, muestran por los nuevos partidos los electores que tienen menos de 45 años, en comparación con las que muestran los electores mayores de 44 años por los partidos tradicionales. Unas preferencias sobre las que, desde la divisoria de una España joven nacida durante la democracia y otra España madura, parece haber emergido en los dos últimos años una nueva fractura o cleavage: el voto de edad o voto generacional.

Como parte de ese nuevo voto generacional, encontramos, en los extremos, al electorado de menor y mayor edad. De acuerdo con los datos del CIS, casi un tercio de los electores de entre 18 y 24 años que votó el 20 de diciembre lo hizo por Podemos y sus confluencias. La formación morada se convirtió así en la fuerza política más votada en ese segmento. Por primera vez en unas elecciones generales, con la excepción de los comicios de 1996, el partido más votado por el conjunto del electorado, el Partido Popular, no lo fue entre los jóvenes. Asimismo, el segundo partido más votado por los votantes de entre 18 y 24 años fue Ciudadanos. Por el contrario, los electores de 65 y más años que votaron se decantaron mayoritariamente por el Partido Popular (37,5%) y el Partido Socialista (22,3%).

No parece que, a la luz de la encuesta preelectoral del CIS, el próximo 26 de junio se vaya a revertir la brecha generacional en el voto, aunque sí podría ser algo más tenue ya que, después de Podemos, es el Partido Socialista el que más apoyos potenciales recaba ahora entre los jóvenes de 18 a 24 años. Y aunque el PP sigue cosechando un mayor éxito entre los electores de mayor edad, ha mejorado posiciones entre el electorado joven.

Es aún pronto para determinar si en los próximos años la edad condicionará de forma tan marcada como ahora las preferencias electorales. Tanto los populares como los socialistas parecen mostrarse confiados en que la “fiebre juvenil” por lo nuevo acabará pasando en la medida en que los nuevos partidos se consoliden como parte del establishment. En cualquier caso, el voto joven, aunque decreciente en términos cuantitativos debido a el envejecimiento de la población, sigue siendo prioritario para todos los partidos en su objetivo de proyectar la imagen de dinamismo social.

Marta Romero es politóloga.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS