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Las familias del PSOE se enfrentan en Galicia por la candidatura a la Xunta

Dos veteranos optan a ser cabeza de cartel con el partido sumido en una grave crisis

Preparativos en la sede del PSOE gallego para las primarias de este fin de semana.
Preparativos en la sede del PSOE gallego para las primarias de este fin de semana.

Los más de 10.000 militantes del PSdeG-PSOE toman este fin de semana la palabra para marcar el rumbo del partido en una de las peores crisis de su historia. Dos veteranos aspirantes, José Luis Méndez Romeu y Xaquín Fernández Leiceaga, se disputan este sábado ser cabeza de cartel en las elecciones autonómicas de otoño, con el partido descabezado por casos de corrupción y las mareas arrebatándole la hegemonía de la izquierda en las pasadas generales y en antiguos bastiones muncipales como A Coruña o Santiago. Las múltiples facciones socialistas, surgidas en estos siete años de declive desde que la formación perdió en 2009 la Xunta, han dado un paso adelante para decantarse por uno de los dos candidatos, separados sobre todo por su disposición o no a tender puentes con las mareas.

De arriba a abajo, Leiceaga y Méndez Romeu en el Parlamento gallego en 2007.
De arriba a abajo, Leiceaga y Méndez Romeu en el Parlamento gallego en 2007.

Quien más avales ha reunido para presentarse a las primarias es Méndez Romeu (A Coruña, 1951), exconsejero del bipartito que presidió entre 2005 y 2009 Emilio Pérez Touriño, estrecho colaborador del exalcalde de A Coruña Francisco Vázquez y actual portavoz parlamentario. Detrás de él se han situado pesos pesados del partido de ayer y hoy, como el triunfante alcalde de Vigo, Abel Caballero; la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva; el exregidor de Lugo Xosé López Orozco, el exsecretario general del PSdeG Pachi Vázquez, el exministro de Fomento José Blanco o el exministro de Justicia Francisco Caamaño. A todos, divididos muchos de ellos también entre sí hasta que llegó este duelo decisivo, les une su rechazo a la gestión del exlíder de los socialistas gallegos José Ramón Gómez Besteiro, muy cercano a Pedro Sánchez y que dimitió el pasado marzo tras acumular una decena de imputaciones judiciales.

"Lo que está en debate no es el programa político, sino el procedimiento para llegar al Gobierno de la Xunta", explica Méndez Romeu, que ha desplegado un discurso muy crítico con las mareas. "A la vista de cómo están gobernando en las instituciones gallegas que dirigen es difícil hablar de acuerdos, ya que no solo queremos la presidencia de la Xunta, queremos poder gobernar con el programa socialista". El aspirante a candidato a la presidencia se muestra convencido de que el PSdeG será la fuerza más votada en las autonómicas y sobre la posibilidad de que su negativa a pactar con las mareas propiciase otro Gobierno del PP, traspasa la culpa a la izquierda rupturista. "En Madrid Podemos ha dicho ya 'no' a un Gobierno socialista y 'sí' a otro Gobierno de Rajoy o a una repetición de elecciones. Estos grupos políticos no están buscando un cambio en España".

Fernández Leiceaga (Noia, 1961), un exconcejal y exportavoz del PSdeG en el Parlamento gallego que llegó a la organización en 2002 procedente del BNG, no ha contado en estos días de campaña con apoyos tan célebres, pero por él apuestan precisamente las facciones fieles a Besteiro, integradas en la gestora que dirige hoy en día el partido, y aquellas enfrentadas con las figuras de renombre que se han alineado con Méndez Romeu. En plena campaña ha firmado un pacto con Gonzalo Caballero, un sobrino de Abel Caballero que lidera el sector crítico contra él en Vigo y que no logró reunir avales suficientes para entrar en liza. Y es precisamente este acuerdo y los convulsos tiempos que vive la formación los que hacen prever que la votación pueda estar reñida.

Leiceaga sostiene que en estas primarias del PSOE gallego se enfrentan dos posturas: la suya, que "tiende la mano a los electores perdidos" y les promete "cambiar la forma de nuestro proyecto para recuperar sus votos"; y la de su contrincante, que apuesta por la "inercia", por "no mover nada", pese a la crisis que atraviesa el socialismo gallego. Propone "restaurar el Estado del bienestar manteniendo la eficiencia" y persistir en las "respuestas keynesianas" propias del PSdeG, pero con un uso "más cuidadoso" de los recursos públicos y de los instrumentos tributarios. De los pactos poselectorales, advierte, "poco se puede hablar", pues el tema depende de los resultados y del proyecto que presenten las mareas. Pero sí promete "generosidad" para "integrar en el proyecto de cambio" a otras fuerzas de izquierda y deja claro que la única formación "antagonista" al PSOE es el PP.

La campaña de estas primarias ha sido agresiva y no han faltado siquiera denuncias de supuestas irregularidades en la obtención de los avales. Méndez Romeu ha acusado a su rival de presentar una candidatura fraguada "en despachos", en alusión a la dirección de Ferraz y la gestora gallega, y de entrar en un "mercadeo" por pactar con Gonzalo Caballero. Fernández Leiceaga ha negado cualquier tipo de servidumbre al aparato actual del PSOE y ha respondido a las acusaciones de su oponente con un dardo envenenado: "No soy yo el experto en despachos en este caso". Las palabras de Leiceaga se refieren a unas obras de reforma que acometió en su despacho Méndez Romeu cuando era consejero de Presidencia en la Xunta de Touriño y que dieron pie a uno de los ejes centrales de la campaña del PP de Alberto Núñez Feijóo en 2009: el supuesto gusto por el "lujo" del Gobierno bipartito del PSOE-BNG.

"No ha habido dureza, sino dos posiciones que se han explicado dentro del respeto personal", matiza Méndez Romeu. Leiceaga sí admite el tono duro de la campaña y lo atribuye a la competencia entre su proyecto de "renovación" y quienes "mantienen posiciones de poder interno fuertes y están preocupados de que ese cambio pueda dificultarles su control". Los dos aspirantes coinciden en su promesa de que si ganan integrarán en su candidatura a la Xunta a representantes de todas las familias socialistas enfrentadas. "Hay muchas voces, pero no tantas familias, podemos llegar a acuerdos fácilmente", pronostica Méndez Romeu. "Será una tarea difícil", contrapone Leiceaga sobre la reunificación socialista. "Pero estas primarias deberían relanzarla".