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Los disidentes de Sortu no se plantean volver a la lucha armada

El grupo escindido de la izquierda 'abertzale' dice sentir "vergüenza" por la estrategia del partido de Otegi

Medio centenar de expresos y huidos de ETA presentan en Bilbao su proyecto crítico con la línea oficial de Sortu.
Medio centenar de expresos y huidos de ETA presentan en Bilbao su proyecto crítico con la línea oficial de Sortu.

La disidencia de Sortu no ha planteado "ni una sola vez" volver a la "utilización de las armas", ha asegurado hoy Fernando Lizeaga, uno de los portavoces de un colectivo crítico con la línea oficial de Sortu. Ha querido dejar "definitivamente claro" que no apoyan la vuelta a la lucha armada de ETA: "Es mentira", ha dicho Lizeaga con mucho énfasis.

Medio centenar de expresos y huidos de ETA han presentado este sábado en Bilbao el nuevo proyecto político, llamado Askatasunaren bidean (En el camino de la libertad), que han impulsado tras verse "traicionados" por la estrategia política adoptada por la dirección actual de la izquierda abertzale. "Estamos pasando vergüenza, no nos sentimos identificados", ha declarado Lizeaga ante los periodistas.

Esta corriente crítica con Sortu lleva desde comienzos de este año celebrando asambleas que han desembocado en una escisión dentro del mundo abertzale. Entre los promotores de este colectivo figuran, entre otros, Sendoa Jurado, condenado por kale borroka; Elías Fernández Castañares, condenado por el asesinato de un primo del obispo Juan María Uriarte, o Juan Carlos Yurrebaso, participante en las negociaciones con el Gobierno español en la tregua de 2006.

En su primera aparición pública, los disidentes se han mostrado firmes en su disconformidad con la dirección de Sortu, aunque no han citado en ningún momento a esta formación. "Nos sentimos huérfanos políticamente", ha afirmado el portavoz de este grupo. "Que haya una ausencia total de lucha armada por parte de nuestro pueblo no entendemos que nos tenga que tirar a los brazos de nuestro enemigo. Para nada. Somos capaces de mantener una lucha más digna sin armas", ha comentado Lizeaga al ser preguntado por Sortu.

La rama escindida considera que la izquierda abertzale oficial ha flexibilizado sus exigencias durante la gestión política del fin de la violencia y, sobre todo, ha renunciado a mantener la reivindicación de una amnistía para todos los presos etarras. "Se han olvidado de los presos", critican.

Representantes de Askatasunaren bidean han leído en euskera, francés y español unos párrafos extractados del documento aprobado por sus integrantes, en el que se critica duramente a la formación de Arnaldo Otegi, a quien se le denomina el "líder supremo del reformismo".

El propio Otegi, en su visita a Cataluña esta semana, trató de restar importancia a la marcha de este sector crítico y opinó que se trata de "una parte marginal anclada en el pasado". Durante el reciente proceso de debate interno Abian entre las bases de la izquierda abertzale los portavoces de Sortu reconocieron en febrero pasado que estuvieron a punto de sufrir una escisión por la diferente manera de entender la política en torno a los presos de ETA.

Consideran que la "estrategia independentista eficaz" que ha adoptado Sortu, la "vía posibilista", ha desencadenado "una grave crisis" interna. "La facción reformista que ha tomado el control de la izquierda abertzale está traicionando todos los principios del Movimiento de Liberación Nacional Vasco", asegura el texto.

Sostienen que el "proceso de paz y resolución del conflicto" no es más que un recurso lingüístico para ocultar la "rendición ante el enemigo nacional" y que la "unilateralidad" del proceso que se atribuye la izquierda abertzale significa "ceder por la cara". Lizeaga lo ha definido de otra manera al acusar a la cúpula de Sortu de "echarse en brazos del enemigo".

La declaración de Alsasua de 2009, que supuso el giro de la izquierda abertzale hacia la renuncia de la vía armada de ETA, fue uno "hitos" más negativos de los indepedentistas, consideran los escindidos, porque supuso el principio de la "derrota". "Con esta astuta jugada", añaden en su documento, "la facción reformista y sus aliados oportunistas quisieron dar jaque mate a los sectores abertzales y socialistas del MLNV".

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