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PP y PSOE hacen campaña contra el enemigo común: Ciudadanos

Les preocupa que Rivera les siga mordiendo votos y convierta a los socialistas en tercera fuerza

Pedro Sanchez y Carme Chacón, el viernes en Barcelona.
Pedro Sanchez y Carme Chacón, el viernes en Barcelona.

Una cifra explica el temor compartido de populares y socialistas: el 41,6% de españoles que, según el último barómetro del CIS, aún no ha decidido a quién votará el 20-D. El partido de Albert Rivera muerde votos sobre todo a la derecha, pero también a la izquierda, y el bipartidismo dedicó buena parte de sus actos de campaña de ayer a atacar al enemigo común, aunque desde diferentes ángulos.

“Algunos pueden pensar que votar a Ciudadanos va a ser lo mismo que votar al PP, pero no es así. Votar a Ciudadanos es un voto de alto riesgo porque puede acabar ese voto en el PSOE, dando La Moncloa al Zapatero II, que es Pedro Sánchez”, afirmó la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy. “Los señores de Ciudadanos no tienen ningún proyecto político para el futuro de España; tienen ocurrencias, parches. Si los pusiéramos al mando del Gobierno de España no sabemos lo que pasaría. Es un experimento. ¿Por qué jugarnos el futuro de España con los experimentos de Ciudadanos?”, añadió.

Levy pronunció estas palabras en un acto con Nuevas Generaciones en Alicante. El votante joven del PP se ha ido “en masa” al partido de Rivera, según el analista de Metroscopia Francisco Camas, y el PP trata de frenar la sangría con actos como el de ayer, donde la joven secretaria de programas, de 31 años, presentaba las propuestas del partido para la juventud si ganan las elecciones.

El arranque de campaña del PSOE tampoco arroja dudas: el PP es el enemigo a batir, pero el rival directo es Ciudadanos. “Rivera permite castigar al bipartidismo con una opción más cómoda que Podemos para el votante de centro del PSOE. Mientras nosotros tenemos una fuga de votos, los socialistas tienen dos, con Podemos a la baja pero con Ciudadanos en su apogeo tras las elecciones catalanas”. La reflexión, que parte de la dirección nacional del PP y que comparten en buena medida en la sede del PSOE, explica la estrategia de Pedro Sánchez de advertir a potenciales votantes de que la dispersión a los partidos emergentes, sobre todo a Ciudadanos, a quien beneficia es al PP.

“Hoy el voto útil es más útil que nunca, y es votar al PSOE. Concentremos el voto en el único partido que puede ganar a Mariano Rajoy”, apeló ayer el candidato socialista durante un mitin en Inca (Palma de Mallorca). Sánchez se esfuerza en contener la fuga de sufragios, sobre todo por la derecha. Según el CIS, un 9,1% de los que tienen intención de ir a votar el 20-D y aún no saben a quién dudan entre PSOE y Ciudadanos, y otro 7,7% se sitúa entre PSOE y Podemos.

Ante la amenaza creciente de Rivera, el aspirante socialista trata de diferenciar al PSOE como un partido de centroizquierda y que engloba el llamado centro ideológico. “Si apoyas los copagos y propones el contrato único, eres de derechas”, repite Sánchez como un mantra refiriéndose a Ciudadanos.

El viernes, en un acto en L’Hospitalet, que siempre ha tenido alcalde socialista pero donde Ciudadanos fue el partido más votado en las elecciones catalanas del pasado septiembre, Sánchez también dijo: “Tendrá 20 años menos, ¡pero Rivera es del PP!”. La cabeza de lista por Barcelona, Carme Chacón, añadió, en la misma línea: “No representan el cambio: han dado el Gobierno de Madrid al PP de la Gürtel cuando podían habérselo dado a una persona ejemplar como Ángel Gabilondo”.

Ciudadanos ha firmado pactos de investidura con los socialistas en Andalucía y con el PP en Madrid, La Rioja, Murcia y Castilla y León.