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Los cuatro grandes partidos rehúsan usar Cataluña como arma electoral

Rajoy, Sánchez, Rivera e Iglesias coinciden en apartar las discusiones sobre el desafío independentista catalán de la próxima campaña

Pedro Sánchez
El líder socialista, Pedro Sánchez, frente al Congreso de los Diputados. REUTERS

Los cuatro principales candidatos a la presidencia del Gobierno coinciden en apartar las discusiones sobre el desafío independentista catalán de la próxima campaña y no usar la crisis como “arma arrojadiza”. Mariano Rajoy y Pedro Sánchez ya estuvieron de acuerdo en eliminar ese asunto de la refriega política en su almuerzo del miércoles en La Moncloa y Albert Rivera y Pablo Iglesias acudirán hoy a entrevistarse con el presidente con esa voluntad. Con el resto de los líderes está hablando por teléfono la vicepresidenta. Hay dudas sobre si es bueno convocar una Diputación Permanente para evitar así discusiones públicas.

El presidente del Ejecutivo y el líder de la oposición ya mostraron su total disposición el miércoles, durante su almuerzo en La Moncloa, con la idea de “sacar la crisis con Cataluña de la polémica y la contienda electoralista”. Ambos pactaron incluso el modelo de comunicado a emitir para subrayar su acuerdo en “trabajar coordinadamente en defensa de la Constitución, la unidad nacional, la soberanía nacional y la igualdad de los españoles”, según los comunicados del Gobierno y el PSOE.

Fuentes oficiales de La Moncloa apuntan que el objetivo final del presidente con todos estos contactos políticos con los principales candidatos en las generales del 20-D es lograr apartar las posibles actuaciones para contrarrestar la deriva soberanista de la “diatriba habitual en campaña”. Las mismas fuentes avanzaron su creencia de que ese acuerdo será posible con todos.

El mismo candidato del PP llamó ayer a la unidad de todos los partidos y de toda la sociedad a “hacer frente” a este desafío y enfatizó: “Si en algún momento todo el país tiene que estar junto es hoy”. Luego abundó en esa idea: “Vamos a defender juntos la unidad de España y la soberanía nacional. Lo que va a ser España lo van a decidir 45 millones de habitantes”, afirmó Rajoy en un mitin en Cabra (Córdoba, 21.000 habitantes), informa Raúl Limón. Rajoy pidió a “todos” que se unan para dar una respuesta “proporcional, inteligente y legal”. Y auguró: “Esto va a terminar bien, aunque ha empezado mal”.

Aparcar críticas directas

A partir de hora no se escuchará al socialista Sánchez reprochar al presidente que en estos cuatro años su actitud ha sido “el inmovilismo” en relación con Cataluña. La situación es de tal gravedad que lo primero, ahora, es “la defensa de la integridad de España” y la unidad de todos los que defiendan esa tesis. Durante la próxima campaña electoral, Sánchez hablará de su visión de Cataluña dentro de España, pero sin arremeter contra los adversarios.

El líder socialista no quiere que Cataluña esté “en la refriega electoral”, según ha confirmado a EL PAÍS. Asegura que su disposición es emprender un camino en común en la salvaguarda de la ley y de la Constitución.

Después de cada reunión del presidente del Gobierno con otro líder político suele producirse una resaca sobre lo que se dijeron en esa conversación. Fuentes del PSOE señalan que no está en su ánimo polemizar al respecto, pero sí aseguran que la iniciativa de la entrevista fue de Pedro Sánchez –niega que mediara una llamada previa del jefe del Gobierno– y además atribuyen a su líder la idea de que “el presidente de todos los españoles debería reunirse con todos los partidos”.

Sánchez mantiene conversaciones diarias con el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, para que exista una coincidencia en sus planteamientos. De momento no hay discrepancias en el camino que ha emprendido el PSC de dar la batalla para que el escrito de los secesionistas, en el que anuncian el principio del proceso para la independencia, sea rechazado por la Mesa del Parlamento catalán y no se discuta.

José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos y jefe de gabinete de Albert Rivera, asegura: “Me parece razonable sacar el asunto catalán del ataque entre los partidos políticos, sobre todo si lo que se desprende de estas reuniones es un principio de acuerdo en lo fundamental, que creo que va a salir. Es obvio. Por tanto, esa cuestión fundamental se puede sacar del debate de la campaña electoral”.

Rivera, que ayer volvió a hablar brevemente con Rajoy por teléfono, se entrevistará a la una de la tarde de hoy con el presidente con esa idea en la cabeza. En Ciudadanos defienden, por otra parte, una serie de reformas y propuestas que no van a renunciar a redactar en su programa electoral para solucionar el encaje de Cataluña en España. Pero Villegas admite que frente a la declaración independentista sí puede llegar a un “acuerdo de mínimos sobre las medidas a corto plazo para sacarlo del debate electoral y para que eso no debilite la posición de los constitucionalistas”.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, que está citado a las 16.30 de hoy en La Moncloa y que ayer habló por primera vez con Rajoy, lleva intentando sacar la polarización en torno a Cataluña y a la cuestión territorial de la confrontación entre partidos desde la campaña autonómica del 27 de septiembre. De hecho, se trata de una estrategia que Iglesias siempre le ha reprochado al presidente del Gobierno y que le ha llevado a decir que “Rajoy se ha convertido en el jefe de campaña del señor Artur Mas”. El líder de Podemos afirmó el miércoles en la presentación de su equipo de campaña: “Nosotros pensamos que es impropio de un presidente, de alguien que debería asumir la responsabilidad de Estado en su tarea, entender que se pueden obtener réditos electorales incendiando Cataluña”. Una opinión coincidente con la de su número dos, Íñigo Errejón: “No es un patriota alguien que utiliza Cataluña en campaña para intentar no hablar de recortes y corrupción”.

El Gobierno quiere implicar ahora en este complicado momento para el país al resto de los líderes políticos pero de otra forma. Rajoy no se reunirá en La Moncloa con ellos, al menos no todavía, y la responsable de mantener los primeros contactos está siendo la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, que ayer telefoneó a los representantes de las demás fuerzas políticas con presencia en el Congreso. El objetivo es que esos partidos —IU, UPyD, Unió, Grupo Mixto y el PNV— puedan acabar respaldando alguna propuesta conjunta en las Cortes pactada entre PP y PSOE. Podemos y Ciudadanos aún no tienen representación parlamentaria.

En el Gobierno descartan convocar en breve una Diputación Permanente en el Congreso hasta estar seguros de que todos los grupos pueden llevar una posición común para no dar una imagen de desunión.

Información elaborada por Javier Casqueiro, Anabel Díez, Francesco Manetto y Juan José Mateo.

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