Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Defensor del Pueblo niega a las ‘doulas’ un papel activo en el parto

"No reúnen las condiciones, las cualificaciones, legal y reglamentariamente exigidas para el desempeño de una profesión", ha dicho Soledad Becerril en el Senado

Becerril, en Santander la semana pasada.
Becerril, en Santander la semana pasada. efe

El conflicto que ha enfrentado a las doulas (mujeres que se dedican a acompañar durante el parto a otras mujeres) y las comadronas (y los enfermeros por extensión) llegó esta mañana al Senado de la mano de la titular de la oficina del Defensor del Pueblo, Soledad Becerril. "Nuestra posición es que creemos que estas personas no reúnen las cualificaciones legal y reglamentariamente exigidas para el desempeño de una profesión, de una actividad", dijo esta durante su explicación de la actividad este año, según recoge el acta del Cámara alta.

Fuentes del organismo matizan que, en reuniones que ha mantenido Becerril con representantes del Consejo General de Enfermería, les ha transmitido que las doulas "no pueden tener un papel activo en el proceso asistencial médico-sanitario durante el embarazo y el parto". Pero, también, les ha manifestado que "el apoyo afectivo y acompañamiento" durante el parto "es de libre elección", con lo que deja abierta la puerta a la presencia de estas mujeres.

Las doulas son "mujeres, en su mayoría madres, que acompañan a otras mujeres durante la gestación, parto y puerperio, ofreciendo soporte, tanto físico como emocional", afirma la Estrategia de Atención al Parto Normal en el Sistema Nacional de Salud, elaborada por el Ministerio de Sanidad.

La discusión acerca de estas supuestas profesionales sanitarias fue provocada por un informe encargado por los colegios de enfermería, en el que se las acusaba de "poner en riesgo la salud de la madre y el bebé", de realizar prácticas ilegales, de ofrecer consejos "sin evidencia científica" y de intrusismo profesional.

Desde que, en febrero de este año, se hizo público este informe, las asociaciones de doulas se movilizaron. En primer lugar, manifestaron que las actividades denunciadas por los enfermeros no eran propias de las auténticas acompañantes. "Entiendo que las matronas se sientan mal cuando hay intrusismo, pero quiero dejar claro que ese no es en absoluto el trabajo de la doula. Con este informe, desconocen el trabajo que puede hacer una y lo bien que pueden trabajar las dos figuras juntas", dijo, por ejemplo, Clara Vergés, presidenta de Mares Doules. "No somos personal sanitario ni tampoco lo queremos ser. Somos personal de apoyo, de asistencia. Somos acompañantes", afirmó Bea Fernández, presidenta de la Asociación Española de Doulas.

Parte de la indignación de estas asociaciones las llevó a acudir a la institución del Defensor del Pueblo. Y así lo ha reconocido Becerril esta mañana en el Senado, donde dijo que gran parte del aumento de la actividad, sobre todo relativo a temas sanitarios, se debe a la llegada de numerosas quejas de estas mujeres. "Hay un número alto este año en comparación con 2014 por una razón que quizás conozcan sus señorías y es que un grupo numeroso, un colectivo numeroso de personas que reciben el nombre profesional en su actividad o de su quehacer de doulas han manifestado sus quejas en altísimo número y ahí están reflejadas". La defensora esbozó una queja sobre el recurso a la institución por parte de las doulas. "Así se lo manifestamos", dijo en alusión a su opinión de su falta de preparación, "pero [las quejas] no dejan de llegar", afirmó.

En total, hasta la fecha, el número de quejas en el área de Sanidad ha pasado de 815 a 1.289 en un año, no tanto por un aumento de los fallos del sistema, sino por este tema en concreto. Estos requerimientos para que el Consejo General de Enfermería retirara sus apreciaciones "han sido desestimados", añaden fuentes del Defensor del Pueblo.