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La Tercera Vía presenta hoy una propuesta de diálogo para Cataluña

Destacados socialistas como González y Rubalcaba participan este martes en un acto en favor de una opción entre el inmovilismo de Mariano Rajoy y el rupturismo de Artur Mas

Sánchez y Gabilondo, tras presentar su plan educativo.
Sánchez y Gabilondo, tras presentar su plan educativo.

La asociación La Tercera Vía reunirá este martes en Madrid a destacados líderes socialistas, como Felipe González o Alfredo Pérez Rubalcaba, que respaldarán en un acto público una llamada al diálogo y el acuerdo en Cataluña, en favor de una solución pactada a la actual crisis entre el rupturismo de Artur Mas y lo que consideran inmovilismo de Mariano Rajoy. Esa propuesta coincide con el marco en el que se mueve el PSOE: una reforma constitucional tomando como punto de partida la Declaración de Granada socialista, que reconoce la singularidad de Cataluña.

Exdirigentes socialistas, como el propio Felipe González o Alfredo Pérez Rubalcaba, y los miembros de la actual dirección del PSOE Antonio Hernando y Ángel Gabilondo, entre otros, han confirmado su asistencia al acto que celebrará este martes en Madrid el grupo La Tercera Vía. Esta asociación, que nació hace dos años, defiende una salida negociada entre las posiciones soberanistas y las de partidos como el PP que, en su opinión, se mantienen en el inmovilismo.

La asociación pretende estar al margen de los partidos y mantener cierta transversalidad. Ya ha celebrado varios actos en Cataluña y este martes se presentará en Madrid. Por ahora han confirmado su asistencia el vicepresidente del Tribunal Constitucional y expresidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente; el fiscal vinculado a Podemos Carlos Jiménez Villarejo; el miembro del Consejo de Estado Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón; el exministro de Justicia y constitucionalista Francisco Caamaño y el abogado Antonio Garrigues Walker, entre otros, siempre según los convocantes.

Esta posición coincide básicamente con la del PSOE, en el sentido de defender una vía negociada que, para los socialistas, sería una reforma constitucional. Este mismo lunes, en la Cadena SER, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se remitió a la llamada Declaración de Granada para explicar su posición.

Esa declaración fue aprobada en julio de 2013 con Rubalcaba como secretario general del PSOE y con acuerdo del PSC. En ella se asegura que "ni el retroceso ni la ruptura son la solución que España necesita. Pero tampoco lo es el inmovilismo, porque hay realidades que están ahí y no se pueden ignorar. La solución, una vez más, es la reforma en profundidad. El Estado de las autonomías tiene que evolucionar, tiene que actualizarse y perfeccionarse. Y tiene que hacerlo en su sentido natural: avanzando hacia el federalismo, con todas sus consecuencias".

Líneas básicas

Sánchez expresó la vigencia de esa declaración, que servirá de base para la propuesta de reforma constitucional que hagan los expertos que reunió el pasado mes de julio. Incluso esos expertos tienen la instrucción de mantener las líneas básicas de esa declaración.

El líder socialista reafirmó, por ejemplo, la necesidad de reconocer en la Constitución los hechos diferenciales de cada comunidad, incluida Cataluña. Así se recoge en los documentos que dieron lugar a la Declaración de Granada. "Necesitamos reformar la Constitución para incorporar los hechos diferenciales y las singularidades políticas, institucionales, territoriales y lingüísticas que son expresión de nuestra diversidad", explicaba aquel texto.

La explicación es que ya la propia Constitución facilita esos hechos diferenciales que van desde la insularidad, a la lengua, el derecho propio, los derechos históricos, los conciertos vasco y navarro o las competencias. Hasta el Estatuto de Andalucía, apoyado por el PP, habla reiteradamente en su preámbulo de singularidades y hechos diferenciales. Esas singularidades, según los socialistas, han sido reforzadas por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y ahora se trataría de constitucionalizarlas expresamente. En el caso de Cataluña, por ejemplo, es la única comunidad con competencia en Prisiones, mantiene su derecho civil histórico y la lengua con una protección distinta a otras, siempre según el análisis del PSOE.

Esta vía de reforma constitucional como salida a la situación actual de Cataluña fue defendida por Felipe González, expresidente del Gobierno, en un artículo en EL PAÍS. En lo que sí discrepó este lunes Sánchez de González es en la necesidad de reconocer a Cataluña como nación. El expresidente se pronunció a favor en el diario La Vanguardia de este reconocimiento, pero la actual dirección socialista entiende que el Tribunal Constitucional dejó zanjado este asunto en la sentencia del Estatut. "No es momento de nominalismos. El problema no es de definición, sino de convivencia y de fractura económica, social y emocional", aseguró Sánchez en la Cadena SER.

El PSC se desmarcó de nuevo ayer de los planteamientos del PSOE y reclama en su programa electoral que la reforma constitucional en clave federal que proponen ambos partidos reconozca que Cataluña es una nación.

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