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Cambios en el partido socialista

El PSOE busca “líderes sociales” para encabezar sus candidaturas

La formación quiere cambiar el mecanismo de designación de sus candidatos

Reunion del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid el 29 de julio, con Pedro Sánchez, Angel Gabilondo y Sara Hernández. Ampliar foto
Reunion del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid el 29 de julio, con Pedro Sánchez, Angel Gabilondo y Sara Hernández.

El PSOE quiere cambiar en el futuro el mecanismo de designación de sus candidatos para las elecciones generales, municipales y autonómicas. Buscará "líderes sociales" con capacidad de representar a los ciudadanos y perfiles diferentes al político tradicional. Ángel Gabilondo, candidato a la presidencia de Madrid, es el ejemplo que pone el partido para seguir en esa línea y a la vez justifica así la destitución del portavoz municipal madrileño, Antonio Miguel Carmona.

Los argumentos que esgrime el PSOE para designar a sus futuros candidatos no fueron los que utilizó Sara Hernández, la nueva secretaria general del PSOE-M, para pedirle a Antonio Miguel Carmona que dejara la portavocía el Ayuntamiento de Madrid, incluso su acta de concejal. Según el destituido, le habló de "dar un nuevo impulso" al equipo del Ayuntamiento, sin mencionar los resultados electorales obtenidos en mayo.

De puertas afuera, sin embargo, es el resultado electoral la justificación que ofrece tanto la dirección federal del PSOE como la ejecutiva regional madrileña para explicar el relevo de Carmona. "Tenemos que empezar a trabajar ya en preparar las elecciones municipales para dentro de cuatro años", sostiene un miembro de la dirección madrileña elegido en el congreso regional del pasado viernes.

La explicación de que los socialistas tienen que empezar a preparar las elecciones, no solo las generales que se celebrarán en cinco meses, sino las municipales y autonómicas de los próximos años, tiene un fondo real, que se fraguó la noche electoral del 24 de mayo.

Los pésimos resultados del PSOE en los comicios municipales movieron a la dirección a plantearse muy en serio la programación de proyectos específicos para las grandes ciudades. La búsqueda de líderes sociales que quieran representar al PSOE es una tarea que se ha impuesto el secretario general, Pedro Sánchez. El ejemplo es Ángel Gabilondo, portavoz socialista en el Parlamento madrileño, que procede de la universidad.

El ejemplo es Gabilondo

La elección de Gabilondo, exministro de Educación y Cultura con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, para encabezar la lista de Madrid a los comicios autonómicos es considerada un éxito por Sánchez, a pesar de que no logró formar una mayoría de gobierno en Madrid. La diferencia de votos, en el mismo espacio territorial, entre Gabilondo y Carmona, que fue muy a favor del primero por casi 200.000 votos, hace pensar a la cúpula del PSOE que la búsqueda de personas independientes debe continuar.

La diferencia de trato a Gabilondo lo vivió Carmona como una continua discriminación, según señaló a EL PAÍS. "En la campaña fui abandonado, sin apenas financiación, pocos medios y ningún apoyo", se queja Carmona.

El ya exportavoz en el Ayuntamiento de Madrid se hace eco de la fuerte presencia en redes sociales de una supuesta operación de la ejecutiva federal de su partido para propiciar el voto para Ángel Gabilondo y Manuela Carmena, de una lista adversaria. A la pregunta de si tiene constancia de que eso fue así, responde: "Quiero pensar que no, pero en febrero, antes de que destituyeran a Tomás Gómez, las encuestas me daban 17 concejales, y cuando pasé a depender de la Ejecutiva Federal, solo salían nueve". Y esta fue, finalmente, la representación de la lista madrileña. Carmona no se apea de que todo es una jugada interna de su partido.

"Y la operación continúa", señalan en el entorno del portavoz destituido. Entonces y ahora el sector crítico que existe en Madrid mantiene que la operación de prescindir de Gómez fue interna, para quitarle el poder de esa federación. Los resultados, sin embargo, obtenidos por Gabilondo, su buena acogida por los militantes y, sobre todo, por los ciudadanos, quita argumentos a los disidentes que sí reconocen la valía de Gabilondo.

El sector afín a Tomás Gómez, exsecretario general de los socialistas madrileños, considera que tanto la destitución de este, como ahora de Carmona, tiene como objetivo controlar al PSOE de Madrid para después de las elecciones generales.

Fuentes de la dirección federal socialista niegan cualquier operación de la cúpula para controlar a las federaciones. Varios barones territoriales reconocen que no tienen nada que objetar a que Sara Hernández haya ejercido su derecho a hacer cambios como el de relevar a Carmona. Aún así, aseguran que no tienen una idea clara de las razones últimas de la destitución de Carmona.

La ejecutiva defiende el derecho a que se hagan cambios

"Yo mismo soy fruto de los cambios que hizo el nuevo secretario general cuando resultó elegido en un congreso". Así se manifestó ayer el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Antonio Hernando, al ser preguntado por la destitución de Antonio Miguel Carmona.

Hace un año, cuando Pedro Sánchez resultó elegido secretario general del PSOE cambió a los portavoces del Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo. "Yo sustituí a una portavoz brillante, Soraya Rodríguez, y ahora trabajamos codo con codo", explicó Hernando para quitar relevancia a la destitución de Carmona.

Quien fuera portavoz parlamentaria con Alfredo Pérez Rubalcaba, que se batía en duelo semanal con la vicepresidenta, salió de la dirección. La cabeza de lista al Parlamento Europeo, Elena Valenciano, fue sustituida por Iratxe García. Tanto Rodríguez como Valenciano siguen en las instituciones a las que se presentaron. A Carmona se le ofrece ir al Senado y dejar el Ayuntamiento, pero no quiere.