Muere corneado un turista francés en los festejos de un pueblo de Alicante

El hombre, de 44 años, estaba haciendo fotografías del encierro cuando ha sido embestido

Un turista francés de 44 años ha muerto esta madrugada tras ser corneado por un toro durante los espectáculos taurinos de Pedreguer (7.438 habitantes, Alicante). Sobre la una de la madrugada, durante la celebración de los Bous de Pedreguer (Toros de Pedreguer), uno de los toros ha embestido y corneado al hombre, identificado como L. O., que en ese momento estaba haciendo fotografías. Las heridas, muy graves, le han causado la muerte. Es la primera muerte que se produce en estas fiestas en los últimos 40 años.

L.O se encontraba de excursión junto a otros turistas galos en esta pequeña localidad alicantina. Se despistó haciendo fotografías y el toro rezagado le asestó dos cornadas en el pecho y una el costado. Ocurrió pasada la una de la madrugada del martes, tras la entrada número siete de las fiestas de Bous de Pedreguer a cargo de la ganadería valenciana Benavent.

Las cuatro familias francesas que se encontraban veraneando en Oliva (Valencia). L.O. se había separado del resto del grupo. El encierro de seis astados parecía controlado, salvo por el sexto animal, que había quedado rezagado. Su comportamiento, según fuentes locales, estaba siendo arriesgado. Había sido advertido en varias ocasiones por los festeros voluntarios encargados de vigilar y apartar a niños y gente en estado de embriaguez de la zona del encierro, donde además existen una jaulas protectoras de acero a modo de soportales que los vecinos llaman rateras.

Las cornadas fueron letales. Nada pudo hacer el médico que le atendió. El toro le atravesó el pecho y le afectó al corazón y pulmón. En la cornada lateral le atravesó el hígado. Según varias versiones vecinales, en ese momento estaba con un niño de siete años y el animal fue muy difícil de controlar una vez enganchó a su víctima.

“Es una lástima que gente que llega para pasar un buen rato acabe viviendo una tragedia semejante. Los festeros están muy afectados, al igual que el pueblo”, ha señalado el alcalde Sergi Ferrús (Compromís). La localidad, en fiestas hasta el próximo domingo, ha decretado el luto y anulado los festejos taurinos de este martes y miércoles.

Para recordar un suceso de similar desenlace, la memoria ha de retraerse a los años 60. Desde entonces, ha habido cogidas, algunas graves, como la de hace dos años de una mujer rumana que permaneció más de dos meses ingresada.

Los médicos que hacían el servicio preventivo "solo han podido certificar su muerte", según las fuentes, que han indicado que los actos taurinos programados para los días 14 y 15 de julio "se han suspendido de inmediato en señal de duelo".

El gobierno municipal de Pedreguer ha manifestado su "apoyo y condolencias" a la familia y amigos del difunto y ha recordado a los vecinos y visitantes que durante estos días participan en los actos programados la importancia de hacerlo de forma "responsable y de acuerdo con las normas de seguridad".

La del turista francés es la segunda muerte de julio por una astada de toro en el territorio valenciano. Hace apenas semana y media, en las fiestas de Castellón en honor a San Pedro, murió un hombre de 54 años. A preguntas sobre el suceso en Pedreguer, el presidente del Gobierno de Valencia, Ximo Puig, ha lamentado el deceso y ha abogado por un mayor control de estas fiestas, descartando su abolición. La seguridad en este tipo de festejos corre a cargo de la administración local y autonómica.

No han sido las únicas muertes recientes en España relacionadas con eventos populares en torno a la cultura del toro. El pasado 24 de junio, en Coria (Cáceres), un hombre de 43 años al que no le dio tiempo a llegar a la barrera protectora moría de una cornada en el abdomen en unas fiestas consideradas de interés turístico nacional. El mismo día, en Cataluña, moría un jubilado de 80 años que fue arrollado en un encierro en el pueblo de L'Ampolla.

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