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El soberanismo activa toda la presión para que Mas adelante las elecciones

La ANC y Òmnium ofrecen su apoyo al presidente catalán para acudir a las urnas

Mas recibe a Junqueras antes de reunirse.
Mas recibe a Junqueras antes de reunirse.

La presión sobre Artur Mas para que decida ya sobre la convocatoria de elecciones en Cataluña está llegando a cotas difíciles de mantener. El presidente de la Generalitat mantuvo el pasado sábado una reunión con el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, y los máximos dirigentes de las tres principales entidades independentistas: la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y la Asociación de Municipios para la Independencia. Todos le reclamaron elecciones sin demora para intentar conformar una mayoría parlamentaria que apoye claramente la independencia. Mas, sin embargo, sigue resistiéndose a convocar los comicios porque ERC no quiere unir fuerzas con Convergència para formar una única candidatura.

El encuentro del sábado, el tercero que han mantenido Mas y Junqueras desde la consulta alternativa sobre la independencia del 9 de noviembre, llegó en un momento de especial tirantez entre Convergència y Esquerra Republicana. Las diferentes estrategias que ambos partidos proponen para alcanzar la independencia han impedido hasta la fecha cumplir con el requisito que puso Mas para convocar elecciones: que los comicios puedan leerse en clave plebiscitaria sobre la secesión; es decir, que si una lista nítidamente independentista logra la mayoría absoluta se pueda interpretar desde la Generalitat que los catalanes han avalado ese proceso.

El encuentro permitió avanzar en asuntos colaterales, pero volvió a visualizar la gran distancia que separa a Mas y Junqueras respecto a esa hipotética lista única. El líder de ERC sigue defendiendo que la mejor manera de “maximizar” el independentismo en el próximo Parlamento autónomo es que cada partido soberanista se presente por separado pero compartiendo un distintivo y un punto programático sobre la independencia.

Las entidades soberanistas presentes en la reunión del sábado hicieron presión a favor del adelanto electoral, pero también para mantener una cierta unidad de acción política entre CiU y ERC. En este sentido se estudian varias fórmulas. Una de las que defienden las entidades soberanistas es que los partidos acudan con sus propias siglas pero que tanto CiU como ERC incluyan en ellas a representantes de la sociedad civil claramente comprometidos con la independencia. Defienden incluso que, para garantizar que la lista liderada por el presidente Mas tenga el carácter transversal que él busca, se incluyan en ella personas próximas a ERC, la ANC y Òmnium. Con esta maniobra consideran garantizada la victoria de Convergència y que Mas pueda continuar liderando el proceso soberanista. La Asamblea Nacional Catalana es firme partidaria de que el próximo Gobierno, que según ellos debe declarar la independencia, lo encabece Mas para no cambiar de líder “a mitad de camino”. Consideran que el momento político de Oriol Junqueras podría llegar posteriormente cuando, con una Cataluña ya independiente, se convoquen elecciones constituyentes.

Mas mantiene un silencio absoluto sobre sus planes. Sus colaboradores admiten tener información muy escasa. “Es un llanero solitario”, se quejaba este lunes uno de los dirigentes de CiU que mayor interlocución mantiene con el presidente catalán.

En teoría, el presidente catalán es el único que tiene la potestad de convocar elecciones, y puede no hacerlo hasta agotar la legislatura en 2016 con el argumento de que ERC se niega a ir en una lista conjunta. Sin embargo, los partidos catalanes y el soberanismo en su conjunto ya están en plena campaña y solo esperan conocer la fecha de los comicios, lo que complica la posibilidad de que Mas dé marcha atrás.

El consejero de Presidencia, Francesc Homs, aseguró ayer que, pese a la tensión, las relaciones entre Artur Mas y Oriol Junqueras “son correctas” y dijo tener la esperanza de que haya acuerdo: “Las cosas se harán como se han hecho siempre en Cataluña, a base de grandes acuerdos”, afirmó. En ERC también dicen tener la esperanza de que habrá un acuerdo pese a la lejanía de las posiciones actuales. “Poco a poco se está construyendo un consenso con Convergència”, dijo el diputado de Esquerra Pere Aragonès.