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CRISIS EN EL SOCIALISMO

Pedro Sánchez Castejón aspira a cambiar el PSOE con “corazón y cabeza”

El diputado madrileño empieza la carrera por el liderazgo y se desliga de padrinazgos

Pedro Sánchez tras presentar su candidatura a secretario general del PSOE.

En una casa del pueblo del sur de Madrid, el diputado madrileño Pedro Sánchez Castejón, de 42 años, anunció este jueves su candidatura a la secretaría general del PSOE. Ante un grupo de militantes es donde este parlamentario expuso en alto su primera declaración de intenciones. “Propongo el cambio con corazón y con cabeza”.

Se presenta “con humildad”, pero con la ilusión y respeto para ofrecer “un proyecto vertebrador para España”. De sus palabras no se puede extraer un proyecto distinto de la socialdemocracia clásica, aunque las referencias a las esencias del PSOE las consideró obligadas. Más cuando el voto al PSOE sigue en retirada, como se ha visto en las elecciones del 25 de mayo, azuzado por fuerzas más escoradas a la izquierda. Este candidato, que recorre en solitario federaciones socialistas desde hace meses, se retrotrajo a cuando tenía 12 años para evocar a sus abuelos, que apenas sabían leer y escribir. “Cuánta injusticia de la dictadura con muchos españoles”.

El tiempo ha pasado y este doctor en Economía afirma que la hoy la injusticia “tiene otra piel” pero está muy presente en España. El desempleo, el aumento de la desigualdad, la mala situación de los pensionistas, el exilio económico de jóvenes o la violencia de género son lacras a las que el PSOE tiene que dar respuesta porque sí hay razones para “la rebelión”. Aunque la carrera es por la secretaría general del PSOE, que hoy comienza con la recogida de los 10.000 avales imprescindibles, los candidatos acudirán a las agrupaciones con un discurso integral, también para España. Pero también tienen que hablar de partido. “Nuestro partido tiene que ser fuerte con organización, con proyecto político y con ideas”.

En manos de los militantes está la elección del futuro líder del PSOE, ya que votarán el 13 de julio en urna y con carácter secreto. Después, el fin de semana del 26 y 27 de julio se celebrará el congreso con las normas convencionales, es decir, con delegados. Aunque la consulta previa no es vinculante no hay duda de que los delegados no se atreverán a desoír la voz de los militantes.

“Vamos a hacer un gran congreso. Yo me comprometo a que sea de unidad e integración”, anticipó Pedro Sánchez. Lo primero es la presentación, paso que ya han dado el profesor universitario José Antonio Pérez Tapias, miembro de Izquierda Socialista; el joven militante de base Alberto Sotillos, del colectivo Socialismo Democrático; Pedro Sánchez Castejón y Eduardo Madina, que lo hará hoy. Con ellos se cerrará el círculo después de que la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, decidiera no atender los múltiples requerimientos —una decena de secretarios generales, más decenas de cuadros provinciales— para que liderara el PSOE. Una vez que ella se retiró hubo una reaparición breve del secretario general de los socialistas vascos, Patxi López y de la portavoz parlamentaria, Soraya Rodríguez. Ambos habían sido requeridos para que se atrevieran, pero declinaron.

La retirada de Susana Díaz fue lo que dio pie a que algunos sectores minoritarios pensaran en una “tercera vía”. No la habrá y una primera aproximación al mundo de las agrupaciones socialistas indica que el grueso de los votos los acapararán Eduardo Madina y Pedro Sánchez, en principio, por este orden. La mirada está puesta, como siempre, en el PSOE de Andalucía, que tiene la cuarta parte de los militantes del partido. El candidato Pedro Sánchez incluyó en su discurso una mención a la presidenta andaluza como cita de autoridad para avalar sus argumentos.

Madina se presenta este viernes en una dependencia del Senado junto a un busto de Ramón Rubial, senador, presidente del PSOE durante muchos años y referencia ética y de integridad para los socialistas, fallecido en 1999.