Bicefalia fallida en el PSOE

El número tres del partido y el portavoz de Justicia en el Congreso chocan en Castilla y León

Óscar López.
Óscar López.f. alvarado (efe)

El relato reciente del PSOE de Castilla y León es la historia de una bicefalia fallida, que ha terminado en un duro enfrentamiento entre el portavoz parlamentario y el líder del partido, en una gestora y en la convocatoria de un congreso extraordinario incierto, previsiblemente, para septiembre. La experiencia reciente en esa comunidad sirve estos días de modelo para los reacios a la bicefalia en el partido entre un secretario general elegido por los militantes y un futuro líder o candidato designado por primarias abiertas. O entre un secretario general y un líder o portavoz parlamentario.

La historia se complica aún más porque los protagonistas son dos personas relevantes del partido: el número tres del PSOE y responsable de Organización, Óscar López, y el portavoz de Justicia en el Congreso, Julio Villarrubia. Y se oscurece por las declaraciones de este último contra López culpándole abiertamente de la situación en Castilla y León.

Todo empezó en 2012 cuando Óscar López, portavoz de la oposición en Castilla y León, fue llamado por Alfredo Pérez Rubalcaba como secretario de Organización del PSOE. López entendió que debía dejar la secretaría general del partido en la comunidad y mantener como único cargo orgánico el de Ferraz y como institucional el del Parlamento castellanoleonés. Villarrubia se ofreció a liderar el partido y con ayuda de López logró más del 90% de apoyo en un congreso regional y nombró una ejecutiva de su confianza. Hace dos semanas le dimitieron 25 de 48 miembros de esa dirección, forzando una gestora que preside el histórico Jesús Quijano, provocando una crisis sin precedentes en la región y haciendo que se giren los ojos del PSOE por la experiencia fallida de bicefalia. “Desde hace dos años he tenido dificultad para ejercer como secretario general por las maniobras para dificultar mi gestión”, asegura Villarrubia, apuntando a López. En medio queda una relación envenenada y un rosario de enfrentamientos y disputas por el ámbito de competencias de cada uno, entre la actuación institucional en el Parlamento regional y la orgánica en el partido. En la versión de ambos subyacen preguntas sobre el futuro: ¿Quién marca la estrategia? ¿Desde el partido o las instituciones? De hecho, según admiten ambos, uno de los primeros hitos del enfrentamiento se produjo cuando Villarrubia, líder del partido, a espaldas de López, jefe parlamentario, firmó un acuerdo con el Gobierno del PP de Castilla y León con un plan de empleo, una ley de ordenación, una reestructuración del sector público y, lo que es más delicado, una especie de regularización fiscal para un gran empresario, reinvirtiendo el dinero recuperado. López debía votar en el Parlamento leyes de las que se enteró por la prensa.

Julio Villarrubia.
Julio Villarrubia.ep

Tiempo después, la situación se invirtió y López pactó con el presidente de la comunidad, Juan Vicente Herrera, el desarrollo de esas leyes y otros acuerdos como reabrir urgencias rurales que el Gobierno regional había cerrado. Villarrubia respondió con declaraciones en contra de ese acuerdo y desautorizando a López. La ejecutiva en este caso se puso de lado del número tres del PSOE y mantuvo el acuerdo. Además de escaramuzas durante la campaña electoral, el detonante público del enfrentamiento fue la moción de censura en Ponferrada, con apoyo de un concejal condenado por acoso sexual. López asumió públicamente el fiasco y Villarrubia se desmarcó a posteriori de la operación, pero días antes había hecho declaraciones de apoyo a la moción y tras el fracaso mandó un mensaje al móvil de uno de los protagonistas dándole ánimos.

El presidente de la gestora, Jesús Quijano, prepara un congreso extraordinario y Villarrubia teme que su oponente utilice su posición en Ferraz para influir. López ha intentado sin éxito para facilitar el proceso que el congreso regional se haga a la vez que el federal. Ha logrado que se aplique el mismo sistema de elección por todos los militantes y que se cierre ya el censo. En todo caso, el congreso regional extraordinario interferirá en las primarias para elegir al candidato a las autonómicas de Castilla y León que iban a ser en septiembre. Villarrubia da por hecho que se presentará para ser candidato, López aún no ha decidido y en el partido se busca una tercera vía.

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