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El PSOE propone una “troika social” que vigile los efectos de los recortes en la UE

Valenciano centrará la campaña en la reivindicación del Estado de bienestar

Valenciano, este jueves junto a Cándido Méndez. Ampliar foto
Valenciano, este jueves junto a Cándido Méndez.

El PSOE quiere centrar su campaña europea no tanto en la salida de la crisis cuanto en el tipo de sociedad que quedará después, cuando la crisis haya pasado. Los socialistas insisten en que este es un momento crítico porque las políticas de recorte, austeridad y control estricto del déficit —que ellos también abrazaron en el último tramo de su Gobierno y que se intensificaron después con el PP— están enterrando el modelo europeo de Estado de bienestar. Y eso, sostienen, puede ser irreversible. Para intentar evitarlo, el PSOE volvió a proponer este jueves la creación de una “troika social”, una idea que había adelantado hace días y que concretó: estaría formada por miembros del Parlamento Europeo, la Comisión Europea (el gobierno de la UE) y los agentes sociales (patronales y sindicatos), y encargada de alertar sobre las consecuencias sociales de las políticas de austeridad.

El objetivo de ese grupo sería “controlar el déficit social” y “medir el impacto de las políticas” que, en nombre de la lucha contra el déficit fiscal, está aplicando la otra troika (formada por la Comisión Europea, el BCE y el FMI) en los países rescatados. Elena Valenciano, candidata del PSOE a las elecciones europeas de mayo, presentó este jueves la propuesta durante una conferencia en la jornada El futuro social de Europa organizada por UGT.

15 propuestas

1. Plan Marshall para Europa. Programa de inversiones y control del “déficit social”.

2. Creación de una “troika social” que mida el impacto de las políticas de austeridad.

3. 80.000 millones para políticas de crecimiento (parte del plan Marshall).

4. Más inversión en I+D+i (parte del plan Marshall).

5. Modificación de los estatutos del BCE para que la creación de empleo sea “una de sus directrices”.

6. Mutualización de la deuda: que la UE asuma, repartiéndola, parte de la deuda de los Estados.

7. Más fondos para el Banco de Inversiones (plan Marshall).

8. “Lucha sin tregua” contra los paraísos fiscales en la UE.

9. Instauración, “desde ya”, del impuesto sobre transacciones financieras.

10. Nueva política industrial, para alcanzar el 20% del PIB.

11. Triplicar el fondo para el empleo juvenil, hasta los 21.000 millones de euros.

12. Directiva para un marco europeo de salarios mínimos.

13. Directiva para la igualdad salarial de hombres y mujeres.

14. Cuadruplicar el fondo europeo contra la pobreza.

15. “Construir el pilar social que complete la unión económica y monetaria”.

Valenciano pidió un “pacto de progreso social” que complemente el pacto de estabilidad de la UE (el que firmaron los Estados miembros en 1997 para garantizar la disciplina fiscal), “una suerte de plan Marshall” con un programa de inversiones para toda la Unión. El “modelo social europeo”, que constituía “el pacto de convivencia básico de la UE”, dijo la socialista, “ha saltado por los aires con la crisis”. “¿Cómo lo hemos permitido? Parece que el Estado de bienestar se ha convertido, de la noche a la mañana, en un lujo que no nos podemos permitir. Y no es así. No podemos ceder ante quienes quieren instalar el dogma neoliberal del fin del Estado social. Hay que poner el mercado al servicio de la sociedad, y no al revés”, afirmó.

La cabeza de lista explicó más tarde que la idea de introducir “medidores sociales” en las evaluaciones que la troika hace cada semestre para garantizar el cumplimiento de sus condiciones a los países rescatados ya la plantearon los socialistas europeos hace tiempo, y fue desestimada. Ella la reformula ahora. Esa “troika social” vigilaría los efectos directos de la política económica en parámetros como la destrucción de empleo, el aumento de la pobreza o la reducción de las becas de estudios, y “alertaría” a la UE, con “informes preceptivos”, para intentar influir en las políticas.

Tras agradecer su trabajo a los sindicatos y, en particular, a UGT —y trasladarle toda su “solidaridad” ante el “ataque directo” que está sufriendo (que no especificó)—, la candidata del PSOE alertó también del desafecto creciente de los ciudadanos hacia la UE. “En cinco años, España ha pasado de estar 10 puntos por encima de la media en valoración positiva de la UE a estar 16 puntos por encima en valoración negativa. Estamos ahora mismo al nivel de los británicos [en valoración de la UE]. Quiero pensar que España no se ha convertido en un país euroescéptico sino en un país eurodecepcionado, y que esto se puede recuperar”, señaló, abogando por un “renacimiento de la Europa social”.

Valenciano arremetió contra “el trompeteo gubernamental sobre la recuperación”, que según ella no es tal porque hay “125 millones de personas por debajo del umbral de la pobreza en Europa”. Las elecciones del próximo 25 de mayo, insistió, serán “un punto de inflexión”. Este es el pronóstico que hace el PSOE: si la socialdemocracia no gana, “luego será tarde”. “Mucha gente se habrá quedado en la cuneta definitivamente”.