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Cuatro jornadas para decidir Europa

Los Estados miembros votan en fechas y de modos diferentes

Los países de la Unión tampoco eligen al mismo número de representantes

Una gigantesca bandera de la Unión Europea desplegada en Bruselas con motivo de la ampliación a 25 países en 2004. Ampliar foto
Una gigantesca bandera de la Unión Europea desplegada en Bruselas con motivo de la ampliación a 25 países en 2004. REUTERS

En España se vota el domingo, el jueves en Reino Unido, el viernes en Irlanda y el sábado en Malta. Estas son solo algunas de las disparidades de las leyes electorales entre los Estados miembros. El Parlamento Europeo establece la horquilla de días para votar –del 22 al 25 de mayo–, el número de escaños que corresponde a cada país –junto con el Consejo Europeo– y un sistema de repartición de los votos "proporcional" común, según explican desde el gabinete de prensa de la Eurocámara en Madrid.

El calendario electoral arrancó con el cambio de fechas para acudir a las urnas. Si bien estaba previsto que las elecciones europeas de 2014 se celebraran, como venía siendo habitual, la primera quincena de junio –en 2009 fueron el 7 de junio, en 2004, el 13–, el Parlamento Europeo pidió al Consejo Europeo que se adelantara la fecha de los comicios del fin de semana del 5 al 8 de junio a mayo. 

¿El objetivo? Dar un mayor margen para que la nueva Eurocámara tenga "el tiempo suficiente para preparar la elección del presidente de la Comisión Europea en julio", explica un comunicado de prensa del Parlamento Europeo, puesto que el Consejo Europeo, que propone al candidato, tendrá que tener en cuenta el resultado electoral y las futuras alianzas.

Cuatro días para ir a votar

Los resultados no se conocerán hasta el 25 de mayo. Sin embargo, en Reino Unido y Holanda se habrá votado ya tres días antes: el 22 de mayo, porque sus respectivas leyes electorales establecen las citas con las urnas los jueves. El viernes 23 será el turno de Irlanda y la República Checa que votará durante dos días –el viernes 23 y el sábado 24–. Este mismo sábado elegirán también Eslovaquia, Letonia y Malta. Por fin, el domingo 25 irán a votar los 21 países restantes de la Unión.

El Parlamento argumentaba también, para el cambio de fecha del 5 al 8 de junio, que se evitaría así que las elecciones coincidan con el fin de semana de Pentecostés, "festivo en varios Estados miembros". En España, a modo anecdótico, se tendrá que aplazar el Día de las Fuerzas Armadas, que coincidía con el 25 de mayo, unas dos semanas.

Infografía de los sistemas de voto y los escaños por países. ampliar foto
Infografía de los sistemas de voto y los escaños por países.

751 escaños a repartir entre 28 países

La distribución de los asientos del Parlamento Europeo por países ha sido un importante tema de debate ante la firma de nuevos acuerdos. El Tratado de Lisboa (2009) recoge el llamado Compromiso de Cambridge y establece que ningún Estado miembro tendrá menos de seis eurodiputados, como Chipre, Malta y Luxemburgo; y ninguno más de 96: el número exacto de escaños con los que cuenta Alemania, seguida de Francia (74) e Italia (73). Además, el Parlamento no podrá superar los 751 escaños: justo los que se reparten en los próximos comicios, tras la entrada de Croacia, la última ampliación de la Unión Europea.

El reparto tiene en cuenta básicamente la población de los países, pero la fórmula matemática no es simple. Desde el gabinete de prensa del Parlamento Europeo en España lo explican así: "Por ejemplo, un escaño en Alemania reagrupa a mucha más gente que un escaño de Luxemburgo, pero es que, de lo contrario, Luxemburgo solo tendría 0,7 escaños y eso no es posible". España ha pasado de tener un máximo de 64 eurodiputados en 1994 y 1999 a un mínimo de 50 en 2009.

La disparidad en el modo de votar

Los modos de votación son tan dispares como Estados miembros hay. En Bélgica, Luxemburgo, Grecia y Chipre el voto es obligatorio para los ciudadanos. Como normal general, las leyes electorales de los países de la Unión permiten elegir entre los partidos políticos, los candidatos individuales o entre ambos. En España, Portugal y Alemania, por ejemplo, se escogen listas cerradas, donde solo se vota por una formación. Suecia, Finlandia o Dinamarca, por su parte, ofrecen listas cerradas, pero donde se pueden ordenar a los candidatos según las preferencias del votante.