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Los vecinos de Gamonal vigilan que se devuelva la calle a su estado original

La asamblea traslada su carpa a 50 metros de distancia de la zanja y supervisa a la constructora

Una vecina mira desde su casa la manifestación de Gamonal. ATLAS / S. O. (Efe)

La marcha atrás aún se resiste en Gamonal. A pesar de las promesas del Ayuntamiento, las máquinas no han empezado este lunes las labores para tapar la zanja que abrieron en la calle de Vitoria y que propició las intensas manifestaciones en el barrio burgalés, que acabaron varias noches con altercados violentos en Burgos y en otras ciudades. El alcalde, Javier Lacalle, anunció el pasado viernes que suspendía definitivamente las obras y que este lunes comenzarían los trabajos para devolver la zona a su estado original. Pero ninguna máquina ha llegado todavía.

Los vecinos han decidido dejar la vía libre y trasladar el campamento que habían montado para realizar sus asambleas —con lonas, comida y música— a 50 metros de distancia. Una iniciativa adoptada para, por un lado, que la maquinaria pudiese comenzar a trabajar; pero, por otro, para seguir también con las protestas. De hecho, un grupo de menos de cien personas permanece vigilante en la zona y supervisará las labores de la empresa responsable cuando empiece a tapar el enorme agujero.

Ocho millones de euros para urbanizar menos de un kilómetro era lo que iba a costar el bulevar. Y otros cinco millones estaba previsto gastar en un aparcamiento privado con 246 plazas, a 19.800 euros cada una por una concesión a 40 años. Gamonal es un barrio obrero con 60.000 habitantes —Burgos cuenta con una población de 180.000 personas— y con muchas remodelaciones pendientes. Plazas con baches, una biblioteca esperando a que se arregle su fachada, edificios con la pintura desprendida, grafitis en las escuelas, escasas farolas, pocos parques y guarderías lejos del barrio, son algunos asuntos que están a la espera de ser atendidos.

“El bulevar no es prioritario para el barrio. Muy bonito, muy estético, pero inútil”, ha denunciado Teodora Palaceres, una de las vecinas de Gamonal que no han dejado la calle desde el inicio del problema.

Las personas del barrio celebran desde el viernes “su logro”: la paralización de la obra. Aun así, no dejarán de luchar. “Hemos alcanzado uno de nuestros objetivos, pero nos faltan otros”, ha explicado Enrique Alonso Velasco, de Juventudes de IU. En la asamblea del pasado domingo acordaron pedir la dimisión del alcalde, la liberación sin cargos de los detenidos y que sean los vecinos quienes decidan las obras más urgentes para su barrio. Unas 2.000 personas, según los organizadores, han vuelto a manifestarse este lunes y han pasado frente a la Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento para pedir que no se presenten cargos contra los 46 detenidos.

El portavoz del UPyD, Roberto Alonso García, ha afirmado que la indemnización de las empresas que iban a estar encargadas de las obras podría ser de medio millón de euros. Ahora la cuestión es cómo se utilizarán esos ocho millones de euros. La postura de UPyD sigue siendo la misma "redactar un plan director sobre las necesidades de Gamonal, consensuado con los vecinos del barrio. Con todos los vecinos", explica Alonso García. Tanto el PSOE como IU coinciden con este partido en la necesidad e importancia de contar con la participación ciudadana para decidir en dónde se debe invertir el dinero.

Antonio Fernández Santos, concejal del PSOE, ha asegurado que el Ayuntamiento debe dialogar con los vecinos. "Hay reformas necesarias en el barrio que necesitan poco dinero y son mucho más urgentes que un bulevar". La biblioteca Gonzalo de Berceo, es un ejemplo de estas prioridades, según ha explicado Fernández y que solo necesita 150.000 euros para reformar la fachada que, desde hace cuatro años, sufre desprendimientos. El partido socialista sigue pidiendo la dimisión del alcalde: "El señor Lacalle no puede seguir por un mínimo de criterio democrático", denuncia Fernández. IU también apoya la dimisión del alcalde, así lo ha reconocido Raúl Salinero, concejal de IU.

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