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Matas pone en un brete a Rajoy al pedir el indulto para evitar la cárcel

La Audiencia de Palma había ordenado el inmediato ingreso del político en la cárcel

Matas tiene pendiente una condena de nueve meses de privación de libertad

El expolítico del PP Jaume Matas, reo por corrupción, condenado a nueve meses de cárcel, ha solicitado al Gobierno Rajoy la concesión del indulto. Es una acción in extremis para intentar evitar tener que cumplir la orden de ingreso inmediato en prisión que este martes ordenó, por segunda vez, la Audiencia de Palma.

Las tres magistradas subrayan que Matas no se ha arrepentido. El por dos veces presidente de Baleares, en dos mandatos alternos entre 1996 y 2007, y ministro de Medio Ambiente desde 2000 hasta 2003, “ha sido incapaz de satisfacer a la opinión pública reconociendo que cometió el delito y que está arrepentido para reparar el grave perjuicio social”. Los hechos, dice el tribunal, generan “gran rechazo social” porque se cometieron dentro de las estructuras de poder. “El peligro de este tipo de acciones es innegable” porque son “un atentado frontal contra el Estado de derecho”.

El exlíder balear carga con la pena por un delito por tráfico de influencias, en la sentencia firme del Tribunal Supremo que diluyó la condena inicial de seis años de cárcel. Matas tiene otra condena, provisional, una multa de 9.000 euros, por cohecho impropio, dictada por unanimidad el 5 de diciembre por un jurado popular en Palma.

Decidir sobre el indulto en las actuales circunstancias de escándalos y condenas sobre la petición de perdón de Matas es una papeleta para el PP; es más que un mero trámite político para Mariano Rajoy. Matas fue su amigo y compañero en el PP y en el Consejo de Ministros. Con un grueso expediente aún abierto de causas penales por supuesta corrupción, el exmandatario autonómico era remiso a formular la petición de gracia. Tramitar el indulto lleva implícito la necesaria asunción del delito —la condición de delincuente—, lograr el aval del tribunal y el informe favorable del fiscal, así como de las partes perjudicadas, en este caso el actual Gobierno balear del PP, que pidió la condena.

La pena de nueve meses nació del juicio por el contrato y subvenciones al redactor de discursos de Jaume Matas en la Presidencia de Baleares, Antonio Alemany, que fue condenado a dos años y tres meses de cárcel por este asunto del caso Palma Arena. La Audiencia suspendió hace unas semanas la orden de ingreso en prisión de Alemany, antiguo periodista de El Mundo, cuando éste tramitó el indulto.

El expresidente se afirma inocente. El indulto lo reclama por razones de “humanidad” y “proporcionalidad” ante una “pena muy corta”, según su letrada, Pilar Gómez Pavón, quinto abogado que nombra Matas desde 2009. El trámite del indulto irá acompañado de un recurso de amparo ante al Tribunal Constitucional.

La letrada reveló la petición de indulto pocos minutos después de que la Audiencia de Palma rechazara su recurso de súplica, su petición de sustitución de la pena por una multa. La magistrada considera que el grave delito de Matas “no queda penalmente satisfecho con el abono de una ridícula y exigua multa (...) ni tampoco imponiendo una mayor a discreción del tribunal”.

La Audiencia de Palma dice que se trata de “un caso de gravedad palmaria” cometido por quien era la primera autoridad balear, que “pervirtió los valores constitucionales”, al usar el cargo en beneficio propio y con “menoscabo del interés público y colectivo”. La Audiencia observa “la peligrosidad criminal” de Matas, porque no ha “realizado acto alguno ni ha mostrado interés en reparar o rehabilitar” el daño causado.

Peligrosidad criminal y casos pendientes

Jaume Matas se sentará otras veces más en el banquillo de los acusados. Tiene un rosario de acusaciones por “corrupción política”, según resume la Audiencia de Palma, donde se ha rubricado por dos veces el ingreso inmediato en la cárcel del exministro del PP y expresidente auronómico, con una primera condena firme, del Tribunal Supremo, de nueve meses y un día de cárcel.

Además, un jurado popular condenó por unanimidad al expresidente de Baleares a una pena de tres meses y una multa de 9.000 euros y el retorno de la dádiva de 42.111 euros que cobró su mujer, Maite Areal, de un empresario. El jurado rechazó en esa ocasión que se indultara al reo y se le concediera el beneficio de suspensión de condena.

La sala de la Audiencia, formada por Francisca Ramis, Rocío Martín y Gemma Robles, subraya la “peligrosidad criminal” del penado. El fiscal Pedro Horrach destaca la grave “conducta delictiva” para oponerse que se le conmute la pena con multa.

Matas retornará a los tribunales. Con toda seguridad será juzgado con Iñaki Urdangarin y su socio Diego Torres por el caso Nóos. Además irá a juicio por supuesta falsedad documental y prevaricación por pagos del velódromo Palma Arena a través de la fundación Illesport.

Figura como imputado en más de una decena de causas de la pieza global del caso Palma Arena de 2008, con 27 piezas segregadas. De este sumario se han celebrado tres juicios, dos con Matas de acusado y condenado.

El exlíder del PP balear está imputado, además, en una causa paralela por supuesta financiación del PP en el caso Over por pagos ilegales desde el Gobierno balear y con dinero negro desde el PP

La ópera de Calatrava

Un juicio de peso será el que está previsto con el arquitecto Santiago Calatrava, por el caso del pago millonario de la maqueta del proyecto de la Ópera sobre la bahía de Palma. El expresidente Matas en vísperas electorales, en 2007, encargó un gran teatro sobre el mar y un complejo de ocio al aire kuwaití.

Matas y el PP perdieron el poder y no se pudo completar una época de mega infraestructuras estrella en Baleares. Quedan treinta años de deuda gigante, más de 4.000 millones y una cadena de escándalos. Siete altos cargos del PP balear cumplen penas de cárcel por corrupción, de esta época Matas.

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