“Se está notando bastante… vamos como sardinas en lata”

Los usuarios del transporte público han soportado retrasos de hasta media hora en cercanías y han sufrido una hora punta más complicada

Viajeros en las máquinas expendedoras de billetes en la estación madrileña de Sol.
Viajeros en las máquinas expendedoras de billetes en la estación madrileña de Sol.BALLESTEROS (EFE)

El impacto de la huelga del transporte ha sido desigual y muy centrado en las horas y los puntos neurálgicos de las ciudades de Madrid y Barcelona. La hora punta ha sido especialmente compleja en las carreteras y en las estaciones de tren y metro de ambas ciudades.

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Han sido también muchos los viajeros que se han topado con las ventanillas de Renfe de media y larga distancia cerradas. La mayoría soportaba con paciencia las esperan en los andenes, y los viajeros se apretujaban en los vagones. En Barcelona, los paros también han afectado a los autobuses.

“Llego con más de media hora de retraso”, contaba María, administrativa, en un vagón de un tren de la línea 1 en la estación madrileña de Cuatro Caminos. Su convoy entró muy despacio y repleto. La mujer, que tenía que llegar a Sol a las siete y media, seguía en el vagón a siete paradas de su destino a las 7.50.

La media del metro madrileño está en dos minutos por parada, es decir, 14 minutos entre las dos estaciones que esta mañana ese itinerario se han convertido en 25 minutos. Mientras el tren seguía parado en Cuatro Caminos, dos hombres se han bajado. Preferían ir andando.

Los accesos a la capital por carretera se han colapsado en la hora punta de la mañana y pasadas las diez todavía se notaban las colas en puntos del centro de Madrid, como en la Cuesta de San Vicente, donde los conductores que intentaban acceder a la Plaza de España no paraban de pitar.

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Anabel López se encontraba con cara de alivio poco antes de las ocho de la mañana en el andén de la línea 1 en Plaza de Cataluña de Barcelona. Ha llegado a la ciudad desde su municipio, Cerdanyola, a bordo de un tren de cercanías, que había sufrido un retraso de solo unos 10 minutos. Con metros cada seis o siete minutos, suspiraba ante la expectativa de llegar “bien, a tiempo”, a su trabajo, en la plaza de Espanya.

Los paros se han notado de forma desigual. “Se está notando bastante… vamos como sardinas en lata”, señalaba un usuario a través de Twitter ‏@ori_orinoco. "En el trayecto en el que normalmente tardo 15 minutos, hoy llevo 30. Y estoy a la mitad del recorrido...", aseguraba @dantonanzas. Sin embargo, otros usuarios no han encontrado sufrido ningún retraso. "Normalidad absoluta en la línea 6 del Metro de Madrid, incluso menos gente de lo habitual", afirmaba @MissAtleti. "He salido de casa en Madrid 30 minutos antes y he tardado lo mismo que el resto de días", cuenta @Pablourraco.

Con información de Pilar Álvarez y Clara Blanchar

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