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Tráfico, sobre el aumento de la velocidad: “Está en estudio”

La DGT lanza una campaña contra la siniestralidad en las carreteras secundarias

En este tipo de vías se produce el 79% de las víctimas mortales en accidentes

Seguí pide a los conductores que elijan autopistas o autovías a pesar de los peajes

La Dirección General de Tráfico (DGT) mantiene "en estudio" el aumento de velocidad en autopistas y autovías, según ha confirmado hoy la directora de la DGT, María Seguí, durante la presentación de una campaña de vigilancia en carreteras secundarias. "En las carreteras convencionales sería totalmente imprudente", ha asegurado Seguí, que ha añadido que "en otras vías está en estudio". "Cada carretera tiene unas características", se ha justificado la directora de Tráfico. Fuentes de la DGT han matizado que, sin embargo, el posible aumento de la velocidad no es un asunto prioritario.

La directora de la DGT ha hecho estas declaraciones en el kilómetro 8.300 de la M-111, donde se ha situado uno de los controles que Tráfico comienza hoy hasta el próximo domingo en las carreteras secundarias españolas. En estas vías —en España hay 150.000 kilómetros de carreteras convencionales, son más del 90% del total de la red— se produce el 79% de las víctimas mortales por accidentes. En 2010, el último año del que se tienen datos consolidados, murieron 1.514 personas; en los cinco primeros meses de este año ya han fallecido 512 personas. La tendencia de víctimas en este tipo de vías es, no obstante, descendente. No así el total de muertos en carreteras: después de 14 meses continuados de caída en el número de muertos por accidente de tráfico, el pasado abril se rompió la tendencia positiva y el mes cerró con 109 fallecidos, siete más que en el mismo periodo de 2011.

Ocho de cada diez víctimas mortales se producen en accidentes en carreteras secundarias

La de hoy era la primera comparecencia pública de Seguí en un acto organizado por la DGT desde que tomó posesión de su cargo, hace ya cuatro meses. La explicación de su presencia ante los periodistas —y de su ausencia estos meses—, según sus colaboradores, es que preocupa mucho la siniestralidad en estas carreteras. Reducir los accidentes en las secundarias sí es objetivo prioritario de la estrategia de Seguridad Vial desde 2011 hasta 2020.

La probabilidad de sufrir un accidente en una carretera secundaria es el doble que en una autopista o autovía, y el riesgo de sufrir una lesión grave se triplica, según ha explicado la directora de Tráfico. Las salidas de vía (32%) y las colisiones frontales (26%) suelen ser los tipos de accidentes más comunes en estas carreteras. Seguí ha pedido a los conductores que, si tienen alternativas, elijan siempre una autovía o autopista antes que una secundaria; y si no tienen más remedio que circular por estas vías, extremen las precauciones. La acción de Tráfico se dirige a los conductores porque su acción es muy importante —el 58% de los implicados en 2010 en accidentes con víctimas en vías interurbanas había cometido una infracción—, pero en la DGT son conscientes de que el mal estado de las carreteras tiene mucho que ver con la siniestralidad. "Hay retos físicos, pero solo el 14 % son titularidad de Fomento, hay dificultades para coordinar a las Administraciones", ha defendido Seguí. 

La vida tiene "un precio extraordinariamente elevado", dice Seguí, quien pide que a pesar de los peajes se eviten las secundarias

La directora de la DGT ha instado a los conductores a que no opten por una vía secundaria por los nuevos peajes en otras carreteras: "El viaje más económico no es aquel que tiene siempre un coste directo", ha asegurado. La vida tiene "un precio extraordinariamente elevado" que se debe tener en cuenta a la hora de elegir cómo desplazarse. 

El próximo día 20 la directora de Tráfico comparecerá en la comisión de Seguridad Vial del Congreso para exponer las líneas maestras de su gestión: entonces tal vez concrete si su intención es dejar a los conductores que pisen más el acelerador. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ya habló de un posible aumento de la velocidad en marzo, durante su primera comparecencia en esa misma comisión. Fernández Díaz se mostró dispuesto a estudiar el límite de 120 kilómetros por hora, ya que, según sus palabras, elevarlo no afectaría a los índices de siniestralidad. Sí advirtió de que se haría siempre y cuando se solventase el impacto ambiental que esta medida pudiese generar. El ministro respondía de esta forma al portavoz de CiU, Jordi Jané, quien le había sugerido la medida.

Con Pere Navarro al frente del organismo, la DGT siempre se negó a aumentar la velocidad e incluso abogó por reducirla. Su postura venía apoyada por estudios que han demostrado que cuanto más rápido se conduce más riesgo existe de sufrir un accidente. El informe del modelo potencial de Nilsson, que cuenta con el aval del Observatorio Europeo de Seguridad Vial, establece por ejemplo que un aumento del 1% de la velocidad media produce un incremento aproximado de un 4% en los siniestros mortales.

Este debate siempre genera polémica. Por un lado, contenta a los fabricantes de coches y a los clubes de automovilistas, a favor del aumento, y por otro, alarma a las asociaciones de víctimas, los ecologistas y los consumidores, en contra de que el límite de 120 kilómetros por hora se relaje.

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