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Los conservadores ponen a Marlaska al frente de la sala clave de la Audiencia

El sector conservador del Consejo logra imponer sus candidatos

Ha logrado el apoyo de 11 de los 21 vocales del CGPJ, frente a 9 de Gómez Bermúdez

Fernando Grande- Marlaska, a las puertas de la Audiencia Nacional tras conocer su designación como presidente de la Sala Penal. / CLAUDIO ÁLVAREZ

Esta vez ni siquiera hubo cambio de cromos. Los vocales conservadores del Consejo General del Poder Judicial aprovecharon este jueves la persistente desunión que anida en el sector progresista y lograron situar a sus dos candidatos como altos cargos de la judicatura. La derecha del Consejo contó una vez más con el apoyo de vocales elegidos a propuesta del PSOE. Y gracias a ello, aupó a Fernando Grande-Marlaska a la presidencia de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, puesto clave en la lucha judicial contra ETA. Marlaska logró 11 votos (mayoría simple) frente a los 9 que obtuvo el hasta ahora titular de esa sala, Javier Gómez Bermúdez, el presidente de la sala que juzgó los atentados del 11-M. Hicieron falta dos votaciones para la designación de Marlaska.

La de este jueve fue una sesión plenaria en la que, antes incluso del nombramiento de Marlaska, los conservadores habían situado ya a su otro candidato, el fiscal Antonio del Moral, en otro puesto clave de la judicatura: la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Del Moral logró los 13 votos necesarios (mayoría de tres quintos) en la cuarta votación. Su principal oponente y candidato progresista, el catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona Gonzalo Quintero, obtuvo siete votos.

Pese a que este Consejo se constituyó cuando gobernaba el PSOE con una teórica mayoría progresista (nueve elegidos a propuesta de los socialistas y dos a instancias del PNV y CiU), pactos soterrados de la derecha con vocales progresistas, especialmente con Margarita Robles, han permitido a los conservadores del Consejo designar en los últimos años tantos o más altos cargos que los progresistas.

Tras el pleno, varios vocales de esta corriente expusieron en privado su desazón porque la derecha “colocara a sus dos candidatos” en detrimento de los de la “desunida” izquierda. La idea inicial de ambas sensibilidades de repartirse estas dos plazas se hizo nuevamente añicos en favor del sector conservador. Marlaska accedió al cargo con los nueve votos del bloque conservador y los de Margarita Robles y Félix Azón.

Antes de la votación, el vocal conservador Claro José Fernández Carnicero disertó ampliamente sobre la conveniencia de elegir a Marlaska. Aunque no hubo ninguna alusión, la sombra del caso Faisán, el chivatazo policial al aparato de extorsión de la banda ETA, gravitó sobre el cambio de titular de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, según fuentes del órgano de gobierno de los jueces. Marlaska es el magistrado que inició la investigación del caso Faisán.

Tiempo después, Gómez Bermúdez, en una decisión que fue muy criticada por la derecha mediática, empleó su potestad de presidente para avocar al pleno, 14 magistrados, un recurso sobre si procedía procesar a los implicados en el caso Faisán por colaboración con banda armada. Los 14 jueces dijeron que no.

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