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Rajoy lleva al Congreso a Gallardón y en el PP creen que será ministro

El líder coloca a sus fieles en cabeza y se espera que guarde sitio para los críticos

Estaba casi descontado, pero también lo estuvo hace cuatro años y en el último momento se torció. Por eso este jueves en su entorno hubo alivio y mucha alegría. Finalmente, después de años soñando con la idea de volver a la política nacional —fue secretario general de Alianza Popular y portavoz en el Senado a finales de los 80— Alberto Ruiz-Gallardón ha conseguido el primero de los dos pasos: será diputado, como quería, en la lista de Madrid.

El PP, de forma inédita, comunicó por SMS los cinco primeros puestos de la lista por Madrid sin que se hayan reunido ni el Comité Electoral de Madrid, que propone, ni el Comité Electoral Nacional, que dispone. Serán, por este orden, Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Mato, Alberto Ruiz-Gallardón y Miguel Arias Cañete. Esta parte de la lista estaba descontada hace tiempo y no generaba problemas, porque Esperanza Aguirre ya no tenía intenciones de presionar para impedir la entrada de Gallardón en el Congreso, como en 2008.

Pero con este paso, tan largamente esperado, Gallardón solo cumple uno de sus dos objetivos, ni siquiera el más importante. Llega al Congreso por primera vez en su vida, un puesto compatible con la alcaldía de Madrid. Pero espera el segundo paso, el importante de verdad: que Mariano Rajoy le coloque en su Gobierno si gana el 20-N.

Fuentes cercanas a Gallardón confirman que él mantendrá la alcaldía durante la campaña y después, cuando se constituyan las Cortes. Esto es, compatibilizaría el escaño con la alcaldía. Pero en el instante en que fuera nombrado ministro por Rajoy, como él desea, dejaría la alcaldía para la que fue elegido hace menos de cinco meses. Eso convertiría a Ana Botella, concejal de Medio Ambiente y esposa del expresidente José María Aznar, en alcaldesa sin haber pasado por las urnas.

Finalmente, después de años soñando con la idea de volver a la política nacional Gallardón ha conseguido el primero de los dos pasos: será diputado, como quería, en la lista de Madrid.

La mayoría del PP da por hecho que Gallardón será ministro. Sin embargo, es precisamente el problema de Botella lo único que hace dudar a algunos, pocos. La concejal, con muy poca trayectoria política y con una imagen muy polémica por afirmaciones fuera de tono, como la famosa de las peras y las manzanas sobre el matrimonio homosexual, preocupa en Génova. Muchos temen que el PP pueda perder Madrid dentro de cuatro años con ella al frente. Rajoy decide, pero la mayoría cree que hará a Gallardón ministro y a Botella, alcaldesa.

La forma en la que se comunicó una parte de la lista, horas después de que Ignacio González, mano derecha de Aguirre, dijera que el comité regional no se iba a reunir este jueves, fue una exhibición más de poder de Rajoy —que ya anuncia listas sin reunir ni siquiera a los comités electorales— y una prueba de que los aguirristas tienen cada vez menos poder. Rajoy coloca en primera fila a tres miembros de su cúpula de maitines, Sáenz de Santamaría —que se consolida como su mano derecha y una posible vicepresidenta—, Mato —que se apunta como futura secretaria general del PP—, Gallardón —aspirante a un ministerio importante— y a su amigo Arias Cañete. Aguirre este año no da la batalla porque ya no está en juego la sucesión, como en 2008, cuando se pensaba que Rajoy se iría si perdía y ella quería evitar que Gallardón estuviera mejor colocado por ser diputado.

Aguirre este año no da la batalla porque ya no está en juego la sucesión

El resto de las listas es menos sencillo. Rajoy decide y tiene margen porque habrá entre 30 y 40 escaños más a repartir, según la estimación del PP, pero hay que cuadrar muchas aspiraciones. Diversas fuentes coinciden en que Rajoy tiene intención de dar entrada en las listas a casi todos los dirigentes que fueron críticos o se distanciaron en 2008. Aunque no todos cabrán probablemente en la lista de Madrid, la más disputada porque suele llevar a la estructura de poder de Génova.

Carlos Aragonés entrará muy probablemente en esa lista, pero Gabriel Elorriaga podría tener espacio en alguna otra provincia y con Cayetana Álvarez de Toledo podría suceder algo parecido. En cualquier caso todo se mueve hasta el último minuto, y podría no cerrarse ni siquiera hoy.

Botella ¿alcaldesa?

Bruno G. Gallo

“Es absolutamente mi previsión, no tengo otro proyecto”, respondía Alberto Ruiz-Gallardón antes de las elecciones de mayo (que ganó con mayoría absoluta) a la pregunta de si agotaría la legislatura. Pero por mucho que lo repitiera, la oposición no le creyó o eligió no creerle, consciente de lo mucho que cambiarían las cosas (presumiblemente, a su favor) si el alcalde fuera nombrado ministro y tuviera que dejar el bastón de mando… a Ana Botella.

Pero eso aún no ha ocurrido, y podría no suceder, así que este jueves imperaba la prudencia. El portavoz municipal socialista, Jaime Lissavetzky, afirmó que es “lícito” y “compatible” que Gallardón sea alcalde y diputado, aunque recordó que su partido ha preferido evitar esas duplicidades. El líder del PSM, Tomás Gómez, fue más allá: “Ha aprovechado que Esperanza Aguirre está muy débil políticamente y ha pegado el salto a la política nacional”. IU también se mostró crítica: “La alcaldía tiene entidad suficiente como para que sea una dedicación exclusiva”. Y el líder municipal de UPyD, David Ortega, cargó contra la posibilidad de que Gallardón pudiera dejar la alcaldía a Botella: “Es una falta de respeto, los ciudadanos, que no la han votado: si no quiere seguir, debería haberla puesto a ella de candidata”.

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