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La reforma se somete hoy a su primera prueba de fuego en el Congreso

El Congreso debate la toma en consideración de la propuesta pactada por PP y PSOE

El debate se celebra tras aplacar Rubalcaba las voces críticas del partido a la reforma

Sindicatos, los partidos minoritarios de izquierda y el movimiento 15-M se movilizan contra la modificación

Rubalcaba, junto a Blanco y Chaves, tras la reunión de los barones territoriales.
Rubalcaba, junto a Blanco y Chaves, tras la reunión de los barones territoriales. EFE

La reforma constitucional pasa hoy su primera prueba de fuego en el Congreso, donde se debate en Pleno la toma en consideración de la propuesta de modificación del artículo 135 pactada por socialistas y populares para introducir en la ley fundamental el concepto de estabilidad presupuestaria. El debate se celebra tras una jornada de intensa actividad del PSOE, cuyo candidato a la presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha logrado mantener prietas las filas del partido pese a las voces críticas –especialmente de los socialistas catalanes- por la forma en que se ha planteado la reforma y pese a las peticiones de dirigentes socialistas de que la modificación sea consultada a los ciudadanos en referéndum. El pleno, en el que los votos del PSOE y PP garantizan que la propuesta seguirá adelante, permitirá no obstante visualizar el rechazo del resto de los partidos a la modificación y cómo la izquierda minoritaria insiste en la necesidad de que el primer gran cambio constitucional sea sometido a consulta popular.

Además, el debate llega con la segunda jornada de movilizaciones del 15-M contra la reforma, que ha llamado a una concentración a las dos de la tarde en las inmediaciones del Congreso, ya que a sus puertas está prohibido manifestarse. Será la primera de la cadena de protestas previstas para esta semana contra el cambio constitucional que han convocado los sindicatos UGT y CC OO y el movimiento de los indignados, que cuenta con el respaldo de los partidos minoritarios de izquierda y de numerosos colectivos sociales.

El debate arranca a la diez de la mañana en el hemiciclo y contará con la presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Los votos de socialistas y populares garantizan que la reforma logre dar su primer paso para que sea tramitada de manera urgente, directa y en lectura única, con el objetivo de que sea aprobada por la Cámara baja el viernes que viene. El objetivo de tantas prisas es que la reforma sea aprobada antes de un mes, ya que las Cortes serán disueltas el 27 de septiembre para poder convocar elecciones generales el 20 de noviembre.

Salvo cambios de última hora, está previsto que José Antonio Alonso, portavoz parlamentario socialista, y Soraya Sáenz de Santamaría, su homóloga del PP, sean los encargados de defender la propuesta. Ambos han encabezado los equipos negociadores de la reforma de sus respectivos partidos.

El trámite de hoy servirá para conocer con exactitud las posturas del resto de los grupos, que  han mostrado su rechazo a la reforma, bien por considerarla injusta o antisocial (en el caso de los partidos minoritarios de izquierda) bien porque pretenden que, una vez abierto el melón constitucional, se introduzcan reivindicaciones soberanistas (como ha anunciado el PNV) o se incluyan límites a la solidaridad interterritorial, así como que se faculte a los parlamentos regionales a fijar el límite de déficit (como busca CiU).

Durante el pleno también podrán oírse las voces de IU-ICV, Unión, Progreso y Democracia (UPyD), el BNG, Coalición Canaria (CC) y ERC -aunque posiblemente alguna más- en contra del cambio y sus reclamaciones de que el texto de reforma sea sometido a referéndum. La votación de la toma en consideración de la propuesta servirá igualmente para visualizar el anunciado voto negativo a la reforma del diputado socialista Antonio Gutiérrez, a quien Rubalcaba no pudo convencer ayer para que modificara el sentido de su voto. Gutiérrez no repite en las listas socialistas del 20-N.

Para cuando llegue la hora de votar, los indignados del 15-M tienen previsto concentrarse en las inmediaciones del Congreso, fundamentalmente en la cercana plaza de Neptuno, para expresar su rechazo tanto a la reforma como a que esta no sea sometida a referéndum una vez aprobada. Sobre la marcha decidirán si la concentración se prolonga hasta las cuatro de la tarde o incluso hasta las nueve de la noche, hora en que se reunirán en asamblea en la Puerta del Sol.

Una vez que se supere el trámite de hoy y tras un brevísimo plazo para presentar enmiendas al texto, el pleno votará sobre la reforma el viernes que viene. Si se aprueba por tres quintos de los diputados de la Cámara, se enviará el texto al Senado. Pero un día después del primer trámite y un día antes de que se vote en el Congreso, los sindicatos UGT y CC OO han convocado protestas en toda España. Igualmente, el movimiento 15-M ha convocado para mañana una marcha desde la sede del PSOE, en la calle Ferraz, hasta la del PP, en la calle Génova, con el objetivo de mostrarle a "Rubaljoy" (por Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy) su malestar por la reforma de la Constitución.

A falta de cerrar los plazos, el Senado trabaja con la previsión de iniciar el trámite el mismo día 2 para poder votar en el Pleno el 7 de septiembre, donde el texto debe ser aprobado por tres quintos de los senadores, sin modificaciones. Pero justo el día antes, los sindicatos han convocado una "gran manifestación" en Madrid, en la que medirán sus fuerzas para la eventual convocatoria de una huelga general en contra de la reforma.

Una vez aprobada la reforma en el Senado, se abre un plazo de 15 días para que un mínimo de 26 senadores o 35 diputados pidan la celebración de un referéndum. Este deberá ser convocado antes de 30 días. De momento, no salen las cuentas, que podrían salir en el caso de que CiU plantee la necesidad de que la reforma sea sometida a consulta popular para su ratificación