Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Puig defiende la carga policial y asegura que no se le pasa por la cabeza dimitir

El consejero de Interior de la Generalitat justifica otra vez el operativo contra los acampados de la plaza de Catalunya

Un grupo de policías antidisturbios intenta desalojar el viernes a un joven indignado en la plaza de Catalunya.
Un grupo de policías antidisturbios intenta desalojar el viernes a un joven indignado en la plaza de Catalunya.

El consejero de Interior de la Generalitat, Felip Puig, ha afirmado hoy que no tiene intención de dimitir ni de depurar responsabiidades en la Dirección General de la Policía tras la intervención policial del pasado viernes en la plaza de Catalunya, donde están instalados los indignados del 15-M.  En una entrevista a la emisora Rac-1, Puig ha sostenido que no cree que fallara nada del dispositivo aunque ha pedido disculpas por si las imágenes de los incidentes pudieran herir sensibilidadades. El operativo se saldó con más 121 heridos. A las pocas horas, los acampados volvieron a ocupar masivamente el corazón de Barcelona.

La carga se realizó oficialmente para limpiar la plaza y por motivos de seguridad al concentrarse en ella objetos como bombonas de butano que podrían haber ser peligrosos si se producían eventuales incidentes entre los acampados y algún colectivo de los hinchas del Barça que acudieran a Canaletas a celebrar la Champions. "No tengo intención de dimitir. Quien me nombra me puede cesar en cualquier momento. Estoy a disposición del presidente. No entra en mis cálculos, ni registros mentales, dimitir porque piense que he hecho una cosa incorrecta", ha remarcado Puig, que ha agregado que un consejero tiene que tomar a veces algunas decisiones "que no son fáciles de explicar".

Puig ha reiterado que no se arrepiente de haber ordenado el operativo, muy criticado por la oposición y que ha desecadenado protestas hasta en París -en Barcelona ha habido hoy una concentración ante la legación francesa- y una recogida de más de 60.000 firmas pidiendo su dimisión. También ha insistido en que no considera que los mossos se extralimitaran, aunque ha recordado que están revisando la operación. En este contexto, Puig ha deslizado que su departamento estudia incorporar a los cascos de los antidisturbios unas pequeñas cámaras para filmar los incidentes.

Tras una fiesta de la policía autonómica, el consejero ha lamentado que en la red solo se han colgado videos de la carga y no de las agresiones que padecieron los agentes. Según explicó, uno sufrió la rotura de cuatro dedos de una mano y otro una lesión en la espalda tras recibir el impacto de un bidón. "Tendremos que estudiar más adelante si hay que publicar también esas imágenes", ha anunciado desafiante el consejero.

Las medidas no se acaban ahí. Interior también está comprobando si existe un marco competencial suficiente para una iniciativa legislativa para dar "homogeneidad y coherencia" a las distintas ordenanzas de civismo, de convivencia y de utilización del espacio público. En este sentido, ha apuntado que "la garantía de la libertad de los ciudadanos está en tensión con estos nuevos movimientos sociales que tenemos".

Mientras, la oposición ha vuelto a cargar contra el consejero. Dolors Camats, portavoz de Iniciativa per Catalunya (ICV-EUiA), ha lamentado la "falta de autocrítica" de Puig y ha sostenido este mediodía que el operativo vulneró la legalidad al haber incautado numerosas pertenencias a los acampados que todavía no se han devuelto. "Puig falta a la verdad cuando dice que hubo mediación. Los acampados dicen que no existió", ha asegurado Camats. Esquerra Republicana (ERC) preguntará al consejero el miércoles en el Parlament por lo sucedido. "Nadie se cree el argumento de la salubridad", ha dicho el portavoz de ERC, Ignasi Llorente. El Partido Popular (PP) pedirá su comparecencia en el Parlament.