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Mohamed Bah: de solicitante de asilo viviendo en la calle a crear una ‘app’ para migrantes en Ámsterdam

Tras una difícil travesía para llegar desde su Guinea natal hasta Holanda, el joven ha puesto en marcha proyectos que tratan de ofrecer información a otros extranjeros

Mohamed Bah
Mohamed Bah, en el centro, durante la grabación de un episodio de su 'podcast', 'City Rights Radio', en Ámsterdam, en una foto tomada por su equipo.

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Mohamed Bah, de 29 años, sabe bien lo que es ser un inmigrante sin papeles. Desde su Guinea natal, llegó a Ámsterdam en 2019, después de un periplo en el que asegura que sufrió malos tratos policiales y atravesó el Estrecho en patera, para acabar viviendo en la calle en la ciudad holandesa. Por eso, sus proyectos, un podcast y una app, se centran en ayudar a los que están en esa situación. Comparte sus planes a través de una videollamada, con una sonrisa apagada: “Alhamdulillah [gracias a Dios, en árabe], ya tengo casa. El estudio está en pleno funcionamiento. Acabo de regresar de un mes de gira para la producción de la tercera temporada de City Rights Radio [el podcast Radio de los derechos de la ciudad]. Además, la aplicación Amsterdam City Rights tendrá actualizaciones muy pronto”, dice, con un dominio perfecto del inglés.

A medida que produce nuevos episodios del programa, que se graban en ese idioma en colaboración con expertos, migrantes y activistas, y se desempeña como presentador, Bah también se dedica a educar a la futura generación de creadores de podcasts, habiendo aprendido él mismo desde cero.

En 2021, inauguró City Rights Radio con el respaldo de la organización Here To Support. Su objetivo era establecer un foro abierto y seguro donde se pudieran reivindicar los derechos de los migrantes indocumentados y divulgar sus historias y vivencias, abordando cuestiones migratorias, además de crear una comunidad segura.

En Europa, existen amplios prejuicios que consideran que la mayoría de los migrantes que llegan son estúpidos o analfabetos
Mohamed Bah

“En Europa, existen amplios prejuicios que consideran que la mayoría de los migrantes que llegan son estúpidos o analfabetos”, afirma Bah, quien aspira a desmontar estas narrativas perjudiciales y centrarse en cuestiones de migración y derechos humanos. Aunque reconoce que “los prejuicios seguirán existiendo durante muchos años más”, está comprometido con su labor de cambio de percepciones.

“Existen organizaciones dedicadas a la migración que llevan a cabo numerosos proyectos; sin embargo, los resultados frecuentemente se desvinculan de las comunidades migrantes mismas. Por ello, decidimos crear un medio que se acercara más a estas comunidades”, enfatiza.

Es difícil saber el número exacto de personas que viven en Holanda en situación irregular. Según las últimas estimaciones disponibles, se calculaba que entre mediados de 2017 y mediados de 2018 residían entre 23.000 a 58.000 migrantes sin papeles. Este grupo solo tienen un acceso limitado a servicios sociales, como atención médica básica y refugio. A diario enfrentan el miedo a ser deportados o aislados, y viven en duras condiciones socioeconómicas. Uno de ellos era Mohamed Bah.

El trauma de los malos tratos policiales

La travesía de Bah desde Guinea hasta Holanda se inició en circunstancias difíciles. En Marruecos, cuenta, recibió amenazas y malos tratos por parte de la policía, al igual que el resto de los migrantes, lo que le creó un trauma. Cruzó hasta Huelva en patera, y temiendo sufrir la misma experiencia por la policía española, y sabiendo que en Ámsterdam se hablaba inglés, decidió solicitar asilo ahí.

El joven recuerda su llegada a Holanda en un episodio titulado Dejen que la gente nos vea como ucranios. En él relata: “Me preguntaron sobre la razón por la que elegí Holanda para solicitar asilo. Les dije que creía que parte del paraíso podía encontrarse allí”. Su respuesta provocó una sonrisa sarcástica en el interlocutor. Esta experiencia le reveló a Mohamed una dura realidad: “Mucha gente en Europa no vive, simplemente sobrevive”.

Su solicitud de asilo fue rechazada debido al Convenio de Dublín, que exige hacer la petición en el primer país europeo de entrada, en su caso España. Bah tuvo que sobrevivir en la calle durante meses. Finalmente, encontró refugio en un centro de acogida para inmigrantes en su misma situación, donde tenía derecho a permanecer durante 18 meses, marcando la primera vez que tuvo un lugar estable para vivir.

Buscamos ofrecer una realidad alternativa a la que difunden los medios de comunicación masivos. Contamos historias de migrantes para generar conciencia sobre sus situaciones
Mohamed Bah

“No puedes asumir todas las batallas por tu cuenta. Por eso, en City Rights Radio buscamos ofrecer una realidad alternativa a la que normalmente difunden los medios de comunicación masivos. Contamos historias de migrantes y producimos podcasts para generar conciencia sobre sus situaciones”, insiste.

La dura realidad de vivir en la indigencia sin documentos, sin acceso a atención médica, incapaz de abrir una cuenta bancaria para comprar billetes de transporte público, sin derecho a la educación ni al trabajo, e incluso sin la posibilidad de ducharse dignamente, junto con el temor constante a ser detenido y deportado, fue lo que motivó a Bah a transformar no solo su propio destino, sino también el de otros que compartían su misma situación. “Ninguna persona es ilegal”, asevera.

“Cuando llegó el coronavirus, todo se cerró y la información estaba mayoritariamente en holandés, lo que nos dejó a las personas sin papeles sin saber adónde ir. Fue entonces, durante mi estancia en el centro, y tras conversaciones con un amigo italiano, cuando encontramos una solución gracias a la ayuda de su padre, quien casualmente posee una empresa de software: crear una aplicación para nuestra comunidad. Y así nació Amsterdam City Rights con el respaldo de la organización Here To Support, porque la información es la clave”.

Inspirado por las luchas personales y colectivas, Mohamed Bah emprendió el desarrollo de esta app en inglés en 2022. Este recurso está diseñado para facilitar el acceso de los inmigrantes en Ámsterdam a necesidades básicas como alojamiento, alimentación, vestimenta, y servicios esenciales —incluyendo apoyo a comunidades vulnerables como LGTB, mujeres, y niños, así como asesoramiento administrativo y jurídico—. Ha superado las mil descargas y ha permitido que diversas organizaciones centralicen y compartan información esencial, convirtiéndola en una herramienta ampliamente recomendada dentro de la comunidad de migrantes. Actualmente, hay planes para expandirla a Utrecht, lo que ampliará significativamente su impacto.

Para dar a los migrantes acceso por sí mismos a información vital, especialmente cuando se enfrentan al rechazo por parte de instituciones oficiales debido a su estatus, y reducir su vulnerabilidad frente al sistema burocrático, la aplicación incluye una sección denominada “Conoce tus derechos en la ciudad”. “Decidimos centrarnos en ayudar a las personas que están en movimiento, que son indocumentadas en Ámsterdam, para empoderarlas con información propia”, subraya.

La historia de Bah destaca en un momento de profundos debates sobre migración en Europa, con el ascenso de líderes que “instrumentalizan el tema de la migración” como Geert Wilders, líder de extrema derecha en los Países Bajos, cuyo Partido por la Libertad (PVV) ganó las elecciones en noviembre de 2023 con campañas antinmigrantes, y el 16 de mayo logró un acuerdo de coalición para gobernar, aunque no será primer ministro. Mohamed obtuvo su residencia en Holanda en 2022. Sin embargo, reflexiona sobre la falta de representación política de los migrantes y el estigma asociado con ser un refugiado o indocumentado, lo que sostiene que crea una subclase de ciudadanos en Europa.

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