Columna
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Líbano, los ancestros comunitarios redoblan sus pasos

La nación libanesa, si existe como aspiración en el corazón de todos, es una mera quimera mientras no se consiga la democratización secularizada del país

La zona portuaria de Beirut (Líbano) tras la explosión, el pasado 4 de agosto.
La zona portuaria de Beirut (Líbano) tras la explosión, el pasado 4 de agosto.MOHAMED AZAKIR / Reuters

El primer ministro libanes, Mustafá Adib, designado el 31 de agosto para formar un Gobierno después de la explosión en el puerto de Beirut, acaba de renunciar por no haber encontrado consenso entre los partidos. Mientras tanto, los libaneses siguen gritando sus cóleras, decepciones y frustraciones en las redes sociales. Líbano ha vuelto, tras aquel siniestro, a su cruda normalidad. El presidente Emmanuel Macron, pese a la campaña propagandista que ha presidido su entrada en el escenario de ayuda al pueblo libanés, se ha topado frontalmente con el muro visible del viejo mundo del multico...

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