Francia intercepta en el Mediterráneo un petrolero procedente de Rusia
Macron asegura que el buque contravenía las sanciones internacionales y navegaba con “una bandera falsa”

La Marina francesa ha interceptado este jueves en aguas del Mediterráneo un petrolero “procedente de Rusia” sospechoso de navegar con “una bandera falsa” y que contravenía las sanciones internacionales que prohíben exportar petróleo de ese país, según ha indicado el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
La operación tuvo lugar “en alta mar” y en la misma participaron otros aliados, “dentro del respeto de la Convención de la ONU sobre el derecho de mar”, ha agregado Macron en un mensaje en la red social X. Además, ha añadido que se ha abierto una investigación y ha concluido que “las actividades de la flota fantasma contribuyen a la financiación de la guerra de agresión contra Ucrania”.
Nous ne laisserons rien passer.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) January 22, 2026
La Marine nationale a arraisonné ce matin un navire pétrolier en provenance de Russie, sous sanctions internationales et suspecté d'arborer un faux pavillon.
Cette intervention a été effectuée en haute mer, en Méditerranée,… pic.twitter.com/6mHMvGtB94
El petrolero Grinch figura con ese nombre en la lista de buques de la flota fantasma rusa sancionados por el Reino Unido, pero aparece bajo el nombre de Carl en la lista elaborada por la Unión Europea y Estados Unidos. Según la web MarineTraffic, en el momento de su abordaje se dirigía hacia el este, entre Almería y Orán (Argelia), y navegaba bajo pabellón de Comoras.
La Prefectura Marítima del Mediterráneo señaló en un comunicado que la operación se desarrolló en el Mar de Alborán. Al subir a bordo y revisar la documentación del buque, los responsables de la operación comprobaron sus sospechas de que el barco navegaba con pabellón falso, por lo que comunicaron la irregularidad al fiscal de Marsella, competente en asuntos del tribunal marítimo, según la Prefectura.
Se trata del segundo buque que intercepta Francia. El pasado octubre, el ejército hizo lo propio y detuvo al capitán de un petrolero ruso por la posible implicación de la nave en la incursión de drones sobre Dinamarca. El buque, de 244 metros de eslora, pertenecía también a la flota fantasma rusa, y había sido sancionado por la Unión Europea en febrero.
Las operaciones se producen en el marco del endurecimiento de la lucha de la Unión Europea contra la flota fantasma rusa. Bruselas quiere estrechar el cerco sobre la red secreta de barcos que Moscú utiliza para eludir las sanciones europeas y transportar su petróleo pese al embargo comunitario, uno de los elementos con los que financia su guerra contra Ucrania. Un documento confidencial del Servicio de Acción Exterior de la UE (SEAE), que cifra en hasta 1.400 los buques de la flota en la sombra del Kremlin, planteó en su momento nuevas fórmulas que permitan a los Veintisiete abordar para inspeccionar esos barcos y también para que el Kremlin tenga cada vez menos opciones a las que recurrir para transportar el crudo. El documento advertía que el Kremlin ha utilizado esa flota fantasma también “como plataformas” para lanzar ataques híbridos contra Europa.
La UE prohibió la importación de petróleo crudo por vía marítima y productos petrolíferos refinados procedentes de Rusia. La pérdida de este importante y lucrativo mercado tiene un impacto estructural significativo para Moscú, cuyo presupuesto depende en gran medida de estos ingresos obtenidos del petróleo.
El pasado 7 de enero, EE UU apresó un petrolero ruso en aguas del Atlántico Norte, cerca de Islandia. Rusia se apoya en la que se denomina “flota fantasma”o “flota en la sombra”, un entramado de buques con bandera de terceros países con los que oculta el origen de su carga y la disfraza para ponerla en el mercado. Un estudio de la Kyiv School of Economics asegura que el Kremlin ha invertido unos 10.000 millones de dólares (8.570 millones de euros) en crear esa compleja red paralela. No es una fórmula nueva. También se ha usado en los últimos 15 a 20 años por Corea del Norte e Irán para eludir las sanciones de la ONU. No obstante, Rusia la ha convertido en su fuerte para evadir las restricciones.
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