Lavrov alardea de sintonía entre Moscú y Pekín con el anuncio de un nuevo orden mundial “justo y democrático”

El ministro de Exteriores ruso, de visita a su homólogo chino, asegura que los dos Gobiernos hablan con una sola voz en cuestiones globales y desarrollan una política exterior coordinada

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, con su homólogo chino, Wang Yi, en Guilin (China), el pasado 23 de marzo, en una foto oficial rusa.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, con su homólogo chino, Wang Yi, en Guilin (China), el pasado 23 de marzo, en una foto oficial rusa.RUSSIAN FOREIGN MINISTRY (Reuters)

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y su homólogo chino, Wang Yi, han hecho alarde público de sintonía este miércoles entre sus Gobiernos, socios estratégicos, un día después de que las negociaciones entre Moscú y Kiev en Estambul dieran los primeros signos de avance. El encuentro entre los ministros se produce 48 horas antes de que se celebre una cumbre virtual clave entre Pekín y la Unión Europea, una reunión en la que la guerra en Ucrania será la protagonista absoluta.

Lavrov y Wang se han reunido en persona en Huangshan, en el este de China, con motivo del foro de dos días de duración sobre el futuro de Afganistán que allí se celebra. Según ha trascendido, durante la conversación entre los dos cancilleres, el ruso ha prometido un nuevo orden “multipolar, justo y democrático”. Las imágenes oficiales del encuentro distribuidas por Moscú muestran a Lavrov y Wang saludándose con el codo, ambos cubiertos con mascarillas, ante las banderas de sus respectivos países.

Según la cadena de televisión estatal china CGTN, Lavrov había llegado pocas horas antes a la ciudad de Huangshanpara participar en las reuniones de dos días con representantes de Pakistán, Irán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. En el mismo emplazamiento tendrá lugar una reunión aparte de la llamada “Troika Ampliada”, entre las potencias con mayores intereses e influencia en Afganistán: China, Rusia, Estados Unidos y Pakistán. En ese encuentro participará Tom West, representante especial de EE UU para Afganistán, pero no Lavrov, ni Wang.

China y Rusia han acordado intensificar su cooperación “de modo sostenible y consistente” en medio de “unas complicadas condiciones internacionales”, según ha declarado Lavrov a la agencia rusa Interfax. Esa cooperación incluye, según la información de la agencia, hablar con una sola voz en cuestiones globales, así como el desarrollo de una política exterior coordinada entre los dos Gobiernos amigos, que ya habían formalizado su asociación estratégica en una reunión en Pekín entre sus respectivos presidentes, Xi Jinping y Vladímir Putin, 20 días antes del comienzo de la invasión rusa de Ucrania. Entonces, los líderes plantearon una propuesta de un nuevo orden mundial, alternativo al encabezado por Estados Unidos y Occidente.

Este miércoles, el ministro ruso ha reiterado esa coordinación con Pekín, acordada por Putin y Xi. “Atravesamos un momento serio en la historia de las relaciones internacionales. Estoy convencido de que, tras los resultados, la situación internacional quedará mucho más clara y, junto a ustedes y otras naciones con ideas afines, avanzaremos hacia un mundo multipolar, justo y democrático”, ha señalado Lavrov.

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Por su parte, Wang subrayó que las relaciones entre los dos países han “superado la prueba de las turbulencias internacionales” y continúan desarrollándose con firmeza, según la televisión hongkonesa Phoenix TV. En Pekín, el portavoz de Exteriores declaró en la rueda de prensa diaria del departamento que “no hay límites a la cooperación entre Rusia y China, no hay límites a nuestros esfuerzos para lograr la paz, proteger la seguridad y oponerse a la hegemonía”. El portavoz agregó: “Las relaciones entre China y Rusia no están alineadas, no buscan el enfrentamiento con otros y no se dirigen contra nadie”.

Una neutralidad escorada

Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, que China rechaza denominar “invasión”, Pekín ha adoptado una posición de neutralidad escorada hacia Rusia, en la que no condena la agresión de Moscú, pide el levantamiento de las sanciones internacionales —que considera “ilegítimas”—, y responsabiliza del conflicto a la OTAN y a Estados Unidos, por no haber respondido a las “preocupaciones legítimas de seguridad” de Putin. Pero China también ha enviado una pequeña ayuda humanitaria a Ucrania, por valor de 2,1 millones de dólares, y está cumpliendo con las sanciones internacionales.

Pekín ha descrito la situación en Ucrania como “preocupante” y ha asegurado que juega un papel “constructivo” para apoyar las negociaciones entre los dos Gobiernos enfrentados en el frente. Estados Unidos sospecha que Rusia ha pedido ayuda militar a su socio estratégico para la guerra y que China se plantea entregársela, algo que Pekín ha negado de manera tajante.

La visita de Lavrov se produce dos días antes de que el presidente chino, Xi Jinping, celebre una cumbre virtual el próximo viernes con los líderes de la Unión Europea, que piden a China que utilice su influencia ante Putin para lograr un alto el fuego en Ucrania. La guerra será la gran protagonista de ese encuentro, en el que Bruselas —el segundo socio comercial de China, muy por encima de Rusia— quiere disuadir a Pekín de cualquier tentación de apoyar por la vía militar o económica a Moscú en esta guerra. Los líderes europeos, según fuentes diplomáticas, dejarán claro al Gobierno de Xi que el más mínimo indicio de asistencia será considerado algo intolerable.

En una conversación preparatoria con el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, Wang ha advertido a la UE que “la vieja mentalidad de la Guerra Fría y la confrontación entre campos ya no es practicable en Europa, y la práctica de elegir bandos y dividir al mundo es todavía menos deseable”, según el comunicado del Ministerio de Exteriores chino.

La reunión entre Lavrov y Wang se ha celebrado un día después de que las conversaciones entre Kiev y Moscú arrojaran los mayores progresos aparentes hasta la fecha. Ucrania ha ofrecido sellar su neutralidad y renunciar, por lo tanto, a su ingreso en la OTAN, a cambio de garantías sobre su seguridad. También ha hablado por primera vez de negociar la situación de la península de Crimea, que Rusia se anexionó ilegalmente en 2014, aunque dentro de 15 años. La situación de Donbás, la región ruso parlante en el oeste ucranio, se abordaría en un encuentro en el futuro entre Putin y su homólogo ucranio, Volodímir Zelenski.

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Sobre la firma

Macarena Vidal Liy

Es la corresponsal de EL PAÍS en Asia. Previamente trabajó en la agencia EFE, donde ha sido delegada en Pekín, corresponsal ante la Casa Blanca y en el Reino Unido. También ha cubierto conflictos en Bosnia-Herzegovina y Oriente Medio como enviada especial. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

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