Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El tecnócrata Tebún, antiguo primer ministro de Buteflika, gana las cuestionadas elecciones en Argelia

Los manifestantes, que habían llamado al boicoteo de los comicios, han convocado más protestas para hoy

Abdelmajid Tebún, que fue primer ministro durante la era Buteflika, será el nuevo presidente de Argelia tras imponerse en unas contestadas elecciones celebradas este jueves. Según la Junta Electoral, logró el 58% de los sufragios, seguido del islamista moderado Abdelkader Bengrina (17%) y Alí Benflis (10%). El Hirak, el movimiento de protesta que libra un pulso con el régimen desde febrero y que boicoteó los comicios, respondió con una nueva manifestación multitudinaria en la capital. Ya van 43 viernes seguidos de protestas. Tras la contienda electoral, la pugna continúa.

elecciones argelia
Manifestantes argelinos protestan contra las elecciones el 12 de diciembre.

En su primera rueda de prensa como presidente electo, Tebún pronunció un discurso conciliador con el “Hirak bendito”. “Le tiendo la mano para un diálogo franco por el bien de Argelia”, dijo poco después de iniciar su discurso, en el que agradeció la labor del Ejército y el general Gaid Salah, jefe del Estado Mayor y verdadero hombre fuerte del país, durante la campaña electoral. Tebún sugirió la eventualidad de una rápida transición al fijar como su principal prioridad la aprobación de una nueva Constitución a través de un referéndum.

Sin embargo, el Hirak desconfía de las intenciones del nuevo presidente, y lo considera un mero títere de los poderes fácticos que controlan el país desde hace décadas. “Nada va a cambiar. Tebún es un hombre del régimen, ahí lo puso Buteflika. Y tarde o temprano él también caerá. Vamos a continuar hasta el final”, proclamaba Faiza, de 31 años, que no quiso faltar a la manifestación de protesta que volvió a colapsar el centro de Argel. Esta vez, aunque el dispositivo policial era más amplio que nunca, apenas hubo momentos de tensión.

Todos los candidatos perdedores reconocieron su derrota, y ninguno de ellos presentará un recurso contra los resultados. Ali Benflis, un político de 75 años que sufrió su tercera derrota en unas presidenciales, deslizó la posibilidad de abandonar la política al dirigirse a los jóvenes de su partido con la frase: “Os cedo el relevo”. Con cara de circunstancias, Ezzedine Mihoubi felicitó al vencedor. Este aspirante, apoyado por el antiguo partido único (Frente de Liberación Nacional, FLN), obtuvo solamente el 6% de los votos a pesar de que días antes de los comicios circuló el rumor de que él era el candidato favorito del régimen en detrimento de Tebún, tal como se creyó al inicio de la campaña.

Finalmente, la participación oficial fue del 41,14% —un 39,8% si se promedia con el menor voto de la diáspora—, es decir, unos diez puntos menos que en 2014. Entonces, Buteflika arrasó con el 80% de los votos en unas elecciones sin credibilidad alguna. La cifra oficial no es halagüeña para el Hirak, que hubiera deseado una participación inferior al 15%. Sin embargo, la mayoría de sus activistas considera que el porcentaje está manipulado y que la Junta Electoral (ANIE, en sus siglas francesas), creada hace apenas tres meses, no goza de verdadera independencia.

Tasa de participación

La cifra de participación resulta dudosa, pero es posible. Hay mucha gente que votó en busca de estabilidad. También hay que tener en cuenta que las personas dependientes del Estado fueron presionadas para votar. Por ejemplo, todos los miembros de las fuerzas de seguridad, que superan el millón, estaban obligados a hacerlo”, dice el periodista Alí Bukhlef, del diario Liberté. “Más sospechosa me parece una victoria tan aplastante de Tebún, un hombre sin más carisma o apoyo popular que el resto de candidatos. Él es solo la fachada civil que necesita el régimen”, añade.

Tras diez meses de estancamiento económico a causa de la inestabilidad política, y en un contexto internacional de precios del petróleo a la baja, los economistas alertan del riesgo de un deterioro rápido de la economía del país. “A Tebún, con una legitimidad en entredicho para una parte de la población, le espera una tarea difícil. Los presupuestos recientemente aprobados recogen una subida de impuestos. Y en los próximos meses, a las protestas de tipo político se sumarán las de tipo social”, advierte Bukhlef. “Mucho me temo que habrá un aumento de la represión”, apunta su colega Lyes Menacer, del mismo diario. Argelia se adentra en una transición hacia un destino incierto.

 

El presidente francés "toma nota"

El presidente francés, Emmanuel Macron, fue uno de los primeros líderes internacionales en reaccionar al anuncio de la victoria de Abdelmajid Tebún. Desde Bruselas, Macron dijo “tomar nota” del resultado, y apeló al nuevo presidente a abrir un diálogo con el pueblo argelino. Al ser preguntado en la rueda de prensa por la fría acogida de París, la antigua potencia colonial, Tebún respondió de forma displicente: “No me interesa. Lo único que me importa es Argelia”. Entonces, el auditorio estalló en un fuerte aplauso, una muestra más de las tensas relaciones entre ambos países casi seis décadas después de la independencia (1962). El otro mandatario internacional que reaccionó con celeridad a las noticias que llegaban de Argel fue el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi. En su caso, sí hubo una felicitación expresa a Tebún, lo que suscitó algunos comentarios irónicos en las redes sociales por la naturaleza militar del régimen egipcio. España también felicitó al vencedor de las elecciones.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información