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Un juez ordena embargar 49 millones de euros a la Liga de Salvini

La sentencia supone una estocada letal a las cuentas del partido ultraderechista, que baraja refundar la formación para evitar el bloqueo total

Matteo Salvini, durante la conferencia de prensa con el primer ministro de Hungría, Viktor Orban.
Matteo Salvini, durante la conferencia de prensa con el primer ministro de Hungría, Viktor Orban.

La Liga de Matteo Salvini, ministro del Interior y vicepresidente italiano, vuela en las encuestas y domina a las mil maravillas los tiempos políticos en Italia. Pero la sombra de la vieja Liga Norte, el partido autonomista fundado y hundido por Umberto Bossi, vuelve recurrentemente para amargarle la fiesta al líder ultraderechista. Un tribunal de Génova ha sentenciado que el embargo al partido de 49 millones de euros decretado por un juez a causa de una estafa en los reembolsos electorales debe empezar a hacerse efectiva. A partir de ahora, todo el dinero que ingrese la Liga, incluyendo los cinco millones que posee ahora mismo, podrá ser embargado por la Guardia de Finanza y volverá a las arcas públicas. Una estocada de muerte para un partido que baraja la idea de una refundación para eludir un embargo que no le permitiría seguir adelante.

La estafa se produjo entre 2008 y 2011, cuando el partido obtuvo ilegalmente y falseando sus balances alrededor de 49 millones de euros en reembolsos electorales que no le correspondían. La primera sentencia, que condenó al entonces tesorero, Francesco Belsito, y al propio Bossi, ya provocó el embargo hace un año de 3,1 millones de euros: todo el dinero que había en la caja del partido. Pero el juez autoriza ahora –es el tercer pronuciamiento del Tribunal que revisa el caso- a la Guardia de Finanza a proceder con el embargo hasta alcanzar los 49 millones de euros.

El líder del partido, discípulo de Bossi que tomó las riendas de la formación en 2013, ha restado importancia a un caso que puede tener enormes consecuencias políticas. “Es una historia del pasado. Estoy tranquilo, los abogados harán lo que tienen que hacer. Si quieren quitárnoslo todo, que no los quiten. Nosotros haremos política tranquilamente y los italianos están con nosotros. Yo estoy tranquilo, sigo trabajando, los procesos y las historias del pasado que tienen que ver con asuntos de ocho o diez años atrás no me apasionan”, ha lanzado en una rueda de prensa.

Pero la sentencia complica seriamente el futuro financiero de la Liga, ya muy cuestionada en los medios italianos por la opacidad de su procedencia. A partir de ahora, el partido no podría ingresar ni un euro, ya sea en sus cuentas principales como en las de sus organizaciones territoriales sin que le sea embargado. Por eso la Liga lleva más de un año y medio creando organizaciones paralelas para recoger fondos. Como ese dinero no va a nombre del partido, el juez no podría tocarlo.

Además, el partido ha estudiado otras vías para esquivar el misil financiero. Primero se habló de modificar el nombre del partido, pero esta operación no lograría solucionar el problema. La única posibilidad para evitar el embargo sería aceptar la quiebra del partido y refundarlo, probablemente uniéndose a otra formación de centroderecha y formando un solo bloque. En las últimas semanas, incluso se ha hablado de una fusión con Forza Italia. El partido de Silvio Berlusconi se encuentra en horas muy bajas y el propio excavaliere podría ver con buenos ojos el nuevo artefacto si, a cambio, hubiera una serie de garantías para sus intereses empresariales, seriamente amenazados en el actual gobierno.

A principios de 2018, según publicaba La Stampa, se abrió otra investigación contra la Liga por blanqueo de capitales. La hipótesis de los instructores es que el dinero obtenido con la estafa de los reembolsos de Bossi y Belsito no fue totalmente gastado, sino que se protegió con una serie de artificios para ocultarlos de la justicia. Las sospechas apuntan a una serie de operaciones en la Sparkasse (caja de ahorros) de Bolzano: desde entonces hasta finales de 2016, apunta el rotativo turinés, 10 millones fueron invertidos en el fondo Pharus de Luxemburgo y tres fueron recuperados este año. La alerta llegó a la Oficina de Prevención de Blanqueo de Capitales de Italia.

Umberto Bossi, fundador y secretario federal de la Liga Norte durante 23 años, ya fue condenado en julio de 2017 a dos años y tres meses de cárcel por utilizar 208.000 euros de los fondos del partido para los gastos de su familia cuando ocupaba ese cargo. En el mismo proceso han sido condenados su hijo Renzo, a un año y seis meses de prisión, y el extesorero de la formación xenófoba, a dos años y seis meses.