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El vicepresidente de Colombia deja su cargo: empieza la campaña para las presidenciales de 2018

Germán Vargas Lleras será sustituido por el general Óscar Naranjo, hombre clave en las negociaciones de paz con las FARC

German Vargas Lleras
Germán Vargas Lleras, durante el acto de balance de su gestión como vicepresidente de Colombia.

El vicepresidente de Colombia, Germán Vargas Lleras, enviará a lo largo del día una carta de renuncia al Parlamento, una vez recibido el documento, se convoca a plenaria y en los tres días hábiles siguientes se vota la solicitud. En el país se da por hecho que la dimisión será aceptada, para así oficializar su candidatura oficial a las elecciones presidenciales de 2018. Con esta decisión, se inaugura oficiosamente la campaña electoral. A partir de ese momento, las formaciones políticas en el país empezarán a mover ficha para la que se espera sea una contienda en la que, por primera vez, la guerra con las FARC no será el tema principal. La corrupción, la transición del país tras la firma de los acuerdos de paz y la entrada de la guerrilla como actor político marcarán el curso electoral.

La noticia se conocía desde hace meses, el exsenador y líder de Cambio Radical nunca ha ocultado sus intenciones de querer conquistar la Casa de Nariño. La fecha de su salida oficial la puso la semana pasada. Aunque hasta el último momento ha querido sembrar la duda. "No he tomado una decisión definitiva sobre si participaré en el próximo debate electoral", dijo el martes durante un acto en el que hizo balance de toda su gestión, pero que se pareció más a un mitin de lanzamiento de campaña. "Aún así, le pido a mis compañeros del Senado que tramiten con prontitud mi solicitud". Tras casi siete años al lado del presidente Juan Manuel Santos en los ministerios de Interior y Vivienda, pasó a ser el número 2 del Gobierno que se puso por objetivo conseguir la paz con las FARC.

En este tiempo, el vicepresidente ha hecho de las grandes infraestructuras la bandera de su gestión. Desde inauguraciones de tramos de carretera de apenas 30 kilómetros, a las famosas más de 100.000 casas gratis para los más vulnerables de Colombia. Con esta estrategia se ha asegurado que su nombre suene en las regiones, el interior del país que muchos otros presidenciables no pisan.

Pese a que la relación de Vargas Lleras y Santos no ha pasado por sus mejores momentos en los últimos meses, el presidente ha acompañado al presidenciable en su despedida. Un gran acto en Corferias, el gran centro de exposiciones de Bogotá, en el que ha hecho balance de sus años en el Gobierno. El apoyo del mandatario parece querer pasar página al incómodo silencio que Vargas Lleras mantuvo durante todo el proceso de negociaciones con las FARC y que rompió días antes de que se celebrara el plebiscito para refrendar los acuerdos el pasado 2 de octubre. Tampoco fue bien recibida por el Ejecutivo su posición sobre la polémica reforma tributaria aprobada a finales de 2016.

El particular carácter del ya exvicepresidente también ha marcado sus años de Gobierno. Durante esta legislatura los colombianos han visto cómo maltrataba a su guardaespaldas, espetaba reprimendas gobernadores y alcaldes en público o daba malas contestaciones a su equipo y otros cargos públicos ante la mirada de las cámaras.

Le sustituirá en el cargo general Óscar Naranjo, exdirector de la Policía Nacional y negociador en el proceso de paz con las FARC. Persona de máxima confianza del presidente, se incorpora al Ejecutivo al final de la legislatura. Cuando se reanuden las sesiones ordinarias en el Congreso, el próximo 16 de marzo, y ya presentada formalmente la renuncia de Vargas Lleras, el legislativo tendrá 10 días para evaluar si acepta su nombre para esta posición. Tras 36 de servicio en la Policía Nacional, en los que ocupó altos cargos en la institución hasta ser nombrado en 2008 el Mejor Policía del mundo para la Asociación Internacional de Jefes de Policía.

Con la salida de Vargas Lleras se abre la veda para que el resto de partidos presenten sus candidatos. Se espera la confirmación de Humberto de la Calle, miembro del partido Liberal y jefe negociador del Gobierno en el proceso de paz con las FARC. El Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe ya tiene su terna de presidenciables. La izquierda del Polo Democrático eligió a Jorge Enrique Robledo, primerizo en este tipo de elecciones, tras un debate que materializó la división del partido. La guerrilla tendrá que formar partido antes de 2018, pero no presentará un candidato. Un abanico de caras nuevas para la presidencia de Colombia.

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