Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La unidad entre los partidos se resquebraja tras la matanza

La derecha y la ultraderecha exigen más medidas antiterroristas pese a la llamada de Valls a la unidad

El presidente francés François Hollande se dirige a los miembros de la policía, seguridad y bomberos en el Palacio de la Prefectura de Niza.
El presidente francés François Hollande se dirige a los miembros de la policía, seguridad y bomberos en el Palacio de la Prefectura de Niza. EFE

El “espíritu del 14 de julio”, el de la fiesta nacional, el de la unidad, es el que reclamo este viernes a toda la población y a la clase política el primer ministro, Manuel Valls. Como lo ha hecho tras cada atentado en los dos últimos años en Francia. Siempre se ha materializado esa unidad, pero esta vez no ha sido así y se han registrado inusuales críticas de dirigentes del centro derecha, del partido de Los Republicados, el del expresidente Nicolas Sarkozy.

Tras los anteriores ataques, solo el ultraderechista Frente Nacional reaccionaba contra el Gobierno. Esta vez también. “No debemos contar los muertos sin reaccionar. Es urgente declarar la guerra”, y eso supone “atacar en origen” el fenómeno, dijo en un comunicado Marine Le Pen, la líder del partido.

Esta vez han podido influir dos hechos para que el primer partido de la oposición se muestre crítico. El primero es que el atentado se ha registrado en la región (Provenza-Alpes-Costa Azul) donde el FN está más implantado. Para evitar su triunfo en las elecciones regionales del pasado otoño, Sarkozy presentó de candidato a uno de los más duros de su partido: Christian Estrossi.

Superó a la estrella emergente del FN, Marion Maréchal Le Pen, por 54% de los votos frente al 45,2%, gracias a un discurso xenófobo y al apoyo de otros partidos en la segunda vuelta. Ahora, tras la matanza de Niza, se ha apresurado a difundir una carta que el día anterior del ataque había enviado al presidente Hollande. Le exigía más medios para la policía y el acceso de los municipales a archivos policiales. “Nuestro país sigue en una situación de peligro sin precedentes”, afirmaba en la misiva.

Más sorprendente ha sido la crítica del alcalde de Burdeos, Alain Juppé, que aspiraba a la candidatura del partido en las presidenciales de dentro de diez meses. Ese ambiente preelectoral es el segundo factor que puede jugar en este caso. “No busco acusar a nadie pero, si se hubieran activado todos los medios, comentó ayer Juppé “, no se habría producido el drama. Hay que hacer más y hacerlo mejor. De entrada, en lo que respecta a los servicios de información”.

“Cuando se está en guerra, hay que proteger el territorio nacional”, añadió el exprimer ministro François Fillon, rival de Juppé y Sarkozy ante esa candidatura. El más prudente ha sido este último: "La guerra va a durar con una amenaza que se renueva sin cesar. Nada será como antes".

El expresidente ha buscado un tono más equilibrado."'No es el momento de hablar de medios para proteger. Es el momento de trasladar a las familias el dolor y la solidaridad", dijo a la salida de la misa celebrada en Niza en memoria de las víctimas. "Habrá un momento, que llegará bien pronto, en el que habrá que decir las cosas. Hoy es el momento del respeto al dolor", agregó.

Sarkozy había dicho anteriormente que apoya al Gobierno en la primera y principal medida adoptada: prorrogar el estado de excepción tres meses más, hasta el 26 de octubre. Es lo que ocurrirá en la casi totalidad de diputados la semana que viene. Los franceses no entienden de discrepancias profundas ante el terrorismo.

Más información