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Dimite un vicepresidente de la Asamblea francesa por un escándalo de acoso sexual

Denis Baupin es un histórico dirigente verde contra el cual ocho presuntas víctimas han roto el silencio

El vicepresidente de la Asamblea Nacional francesa Denis Baupin, el pasado diciembre. Ampliar foto
El vicepresidente de la Asamblea Nacional francesa Denis Baupin, el pasado diciembre. AFP

Ocho mujeres, la mayoría de ellas compañeras de partido, han denunciado públicamente el acoso sexual al que les sometió en el pasado y durante meses un exdirigente verde llamado Denis Baupin. El político de 53 años, uno de los seis vicepresidentes de la Asamblea Nacional, ha tenido que dejar dicho cargo una vez que el presidente, el socialista Claude Bartolone, le ha pedido la mañana de este lunes la dimisión. El escándalo es el resultado de una investigación realizada por dos medios de comunicación. Varias de sus víctimas han roto el silencio en torno al comportamiento de Baupin, que rozaba, según los testimonios, la agresión sexual. Ninguna ha denunciado el caso ante la justicia.

Cuatro de las víctimas de Baupin han dado la cara con nombre y apellidos. Elen Debost, ecologista y adjunta a la alcaldía de Mans, es una de ellas. Una foto publicada el 8 de marzo pasado, día internacional de la mujer, con ocho diputados varones (entre ellos, Baupin) con los labios pintados de rojo para apoyar la campaña contra la violencia de género le impulsó a romper el silencio.“Me produjo náuseas”, ha declarado Debost a France Inter, que junto a Mediapart ha realizado la investigación sobre el carácter acosador del diputado. Denis Baupin ha renunciado a su cargo en la Asamblea (no a su escaño) y rechaza las acusaciones, que ha tildado de mentiras y difamaciones.

El pormenorizado relato que hacen los dos medios franceses que han destapado el escándalo refleja un comportamiento repetido y típico: bombardeo de menajes, tocamientos y procaces invitaciones. “Una vez en el pasillo me bloqueó contra la pared y cogiéndome por el pecho intentó abrazarme”, ha contado Sandrine Rousseau, de Europa Ecologista-Los Verdes (EE-LV) el partido del que Baupin era dirigente. El asalto tuvo lugar en octubre de 2011. Ella era una joven poco conocida y cuando comentó lo ocurrido a un compañero de la formación este le respondió: “Ah, él ha recomenzado”.

Ninguna de sus víctimas ha denunciado el supuesto acoso sufrido ante la justicia y los hechos de hace más de tres años (todos son antiguos, producidos entre 1998 y 2014) han prescrito. Pero el escándalo (un secreto a voces en el partido, según se comprueba ahora) es una piedra más en el zapato de los ecologistas franceses, cuya formación política está en vías de extinción. La dimisión en cadena de algunos de sus dirigentes el pasado año desveló públicamente la crisis que vive la formación EE-LV, tradicional aliado de los socialistas. La recuperación en febrero de varios de sus miembros para formar parte del Gobierno de François Hollande fue la puntilla. Uno de esos fichajes fue el de la dirigente Emmanuelle Cosse, ahora ministra de la Vivienda, que se casó el pasado año con Baupin. Este tampoco está ya en el partido verde. Lo abandonó el mes pasado. Rousseau asegura ahora que el partido estaba alertado sobre el comportamiento del vicepresidente de la Asamblea y que nunca hizo nada.

Algunas de las mujeres presuntamente acosadas por Baupin aseguran que no es compatible ser político y mostrarse como víctima al mismo tiempo. El miedo a perder el trabajo o la posición han jugado un papel importante. “En aquel momento [año 2000] yo era muy vulnerable”, ha contado Annie Lahmer, hoy consejera regional de EE-LV de Isla de Francia, a Mediapart. “Necesitaba el trabajo, cuidaba sola de mis dos hijas, mi vida era complicada”… “Denis estaba en la dirección del partido”, se justifica esta mujer a la que Baupin amenazaba con sodomizar. Según la diputada Isabelle Attard, el acoso de Baupin era casi cotidiano, le proponía ser amantes y sabía que eran varias las que recibían sus constantes mensajes en el móvil.