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Ma sostiene que la reunión con Xi no responde a intereses electorales

El presidente taiwanés define la cita como "el primer paso hacia la normalización de lazos"

El presidente de taiwanés, Ma Ying-jeou, durante una conferencia sobre su próxima reunión con el presidente de China.
El presidente de taiwanés, Ma Ying-jeou, durante una conferencia sobre su próxima reunión con el presidente de China. Reuters

El presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, defendió que la reunión de este sábado con su homólogo chino no responde a una estrategia electoral ante las malas perspectivas de su partido en los comicios del próximo enero, sino que es "el primer paso hacia la normalización de los lazos" entre los mandatarios de China y Taiwán.

Es la primera vez que Ma habla públicamente desde que se anunció el martes de forma inesperada el encuentro entre ambos líderes, el primero a este nivel desde que terminó la Guerra Civil en 1949. "Esta decisión no se debe a las próximas elecciones, sino a la felicidad de la próxima generación", dijo el líder taiwanés, que espera que la reunión en Singapur siente un precedente para sus sucesores. "En el futuro, y sobre esta base, quienquiera que sea elegido presidente de la República de China [el nombre oficial de Taiwán] puede seguir avanzando en las relaciones a través del estrecho", dijo en la rueda de prensa, según informa Reuters. A Ma le quedan apenas dos meses de mandato.

El mensaje iba dirigido a la candidata del Partido Democrático Progresista (PDP), Tsai Ing-wen, ahora en la oposición pero favorita para ganar las elecciones en enero. La líder de la formación proindependentista criticó el encuentro por haberse negociado "a escondidas" y por suponer "una injerencia en el proceso electoral". En la rueda de prensa, Ma explicó que las negociaciones para lograr la reunión con Xi han durado más de dos años, pero prometió "máxima transparencia" a la hora de rendir cuentas sobre los resultados que arroje. Tanto Pekín como Taipei han asegurado que no se firmarán acuerdos ni habrá comunicado conjunto, pero ambos líderes ofrecerán ruedas de prensa de forma individual una vez haya terminado.

Ma ha avanzado que pondrá sobre la mesa la situación de Taiwán en las organizaciones internacionales. La isla ha quedado prácticamente marginada desde que la mayoría de países del mundo y organismos multilaterales decidieron establecer relaciones diplomáticas con Pekín y cortar con Taipei a medida que el primero ganaba peso político y económico. "Esperamos que pueda haber un acuerdo que permita a Taiwán expandir su espacio internacional", dijo Ma. La isla está reconocida oficialmente por solamente 22 países, muchos centroamericanos y caribeños. China se ha negado a aceptar a Taiwán como algo más que una provincia, por lo que bloquea su entrada en Naciones Unidas y otras organizaciones.

De hecho, durante el encuentro Xi y Ma se tratarán de "señor" al no reconocerse mutuamente como presidentes. Aunque en lo político son dos territorios rivales, durante el mandato de Ma —partidario de mejorar las relaciones con Pekín— los intercambios se han intensificado con el establecimiento de vuelos directos que han disparado el turismo y pactos comerciales que han beneficiado a numerosas empresas a ambos lados del estrecho de Formosa. En Taiwán, sin embargo, la opinión pública considera que estos beneficios no han repercutido en los ciudadanos de a pie y temen que el acercamiento a Pekín afecte su posición actual. De ahí que el partido de Ma tenga unas expectativas sombrías en las próximas elecciones y que un 54% de los taiwaneses, según una encuesta elaborada por el periódico local Apple Daily, no apoye la reunión de su presidente con Xi.