Los lores bloquean el recorte de las ayudas a familias que aprobó Cameron

El primer ministro cuestiona las atribuciones de la Cámara Alta, cuyos miembros no son electos

El primer ministro británico, David Cameron, en Londres.
El primer ministro británico, David Cameron, en Londres.STEFAN WERMUTH (REUTERS)

La Cámara de los Lores ha cobrado un inusual y polémico protagonismo en la nueva sesión legislativa británica con su veto al recorte de las ayudas a las familias más modestas incluido en los presupuestos del gobierno conservador, y ya ratificado por los diputados de los Comunes. La votación de anoche en la Cámara Alta, cuya principal misión pasa por la revisión pero no la enmienda, es cuestionada desde las filas tories que hablan abiertamente de “crisis constitucional”, mientras los partidos de la oposición esgrimen su derecho a agotar todos los mecanismos parlamentarios.

La maratoniana velada en la Cámara de los Lores concluyó con la aprobación de sendas mociones presentadas por los laboristas para retrasar la aplicación de los recortes hasta que se evalúe su impacto en los millones de receptores de las ayudas. Los liberal demócratas, anteriores socios del primer gobierno de David Cameron pero hoy obsesionados en desmarcarse de los conservadores desde la oposición, no consiguieron sin embargo la luz verde en su pretensión de ir más allá y conseguir que la medida fuera anulada sin más.

El desenlace del voto se ha traducido en un gesto conciliador del responsable de la política económica del gobierno y canciller del Exchequer, George Osborne, dispuesto ayer a “reducir” el impacto de los recortes a ese tipo de ayudas a las familias con hijos y a los trabajadores con rentas más modestas, conocidas como tax credits e introducidas por el último gobierno laborista. Pero Osborne subrayó que ello no será óbice para proseguir con el paquete de reformas destinadas a conseguir un ahorro de 4.000 millones de libras en ese capitulos.

“Hasta la fecha, los lores habían respetado la primacía de los Comunes en cuestiones financieras”, subrayó Cameron en un comunicado en el que se sugería una inminente revisión del papel que puede y debe asumir esa Cámara cuyos miembros no son electos. Una nueva votación, prevista para esta noche, sobre los planes del gobierno para acelerar los cambios en la ley electoral, y que puede volver a salir derrotada, augura una escalada en ese pulso.

Doble revés

El primer ministro ha encajado un doble revés al perder la votación en una Cámara Alta en la que no dispone de la mayoría (a diferencia de su control en los Comunes) y, al tiempo, ver cómo los impopulares recortes de las ayudas a los sectores más desfavorecidos regresan a primera línea del debate político. Ese era el principal objetivo de los partidos opositores, erosionar la credibilidad del programa económico del gobierno aún a costa de desencadenar un debate sobre cuáles son las verdaderas atribuciones de la Cámara de los Lores, cuestión abierta a diferentes interpretaciones en un país que no se rige por una Constitución escrita.

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Sí existe un consenso en que los lores carecen de poderes para enmendar o bloquear las leyes presupuestarias del gobierno, pero el recorte de las tax credits no obedecería técnicamente a ese concepto al haber sido tramitado como instrumento estatutario y no como legislación primaria. Políticos y analistas se han lanzado a la búsqueda de precedentes para avalar las posiciones encontradas del gobierno y la oposición en materia constitucional. Aunque en el ámbito de las recetas económicas, incluso medios que defienden la necesidad de reformas, como es el caso del influyente diario The Financial Times, se subraya que ese paquete de recortes “es otro signo de cómo este gobierno penaliza a un grupo –las familias y sus hijos- mientras protege a otro, el de la tercera edad, con pensiones más altas”. Y, sobre todo, la impopular medida ha abierto fisuras en el seno del propio Partido Conservador, donde algunos sectores temen la reacción adversa de la opinión pública.

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