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Los socialdemócratas en Viena frenan el avance de la ultraderecha

La crisis de los refugiados ha dominado la campaña

El alcalde de Viena, el socialdemócrata Michael Häupl, celebra la victoria electoral.
El alcalde de Viena, el socialdemócrata Michael Häupl, celebra la victoria electoral. EFE

 La Viena roja resiste. El Partido Socialdemócrata de Austria (SPÖ) logró mantener este domingo el primer puesto en las elecciones locales de la capital del país (1,8 millones de habitantes) frente al avance de la extrema derecha, a la que algunas encuestas llegaron a ver vencedora. Los socialdemócratas, que gobiernan la ciudad de Viena desde el final de la II Guerra Mundial, perdieron apoyo, pero con el escrutinio ya muy avanzado lograban cerca del 39,4% de los votos, lo que dejaba al Partido Liberal de Austria (FPÖ) a siete puntos de distancia.

Impulsado por la crisis de los refugiados, el FPÖ liderado por Heinz-Christian Strache creció en torno a seis puntos y repitió en la segunda posición con cerca del 32,3% de las papeletas en lo que supone su mejor resultado en unas elecciones municipales en Viena. El alcalde de a ciudad desde hace 20 años, Michael Häupl, ha gobernado en el último mandato con Los Verdes, que con algo más del 11% vuelven a ser candidatos a formar coalición con el SPÖ.

La llegada de miles de refugiados a Austria (200.000 en septiembre), la mayoría de ellos en tránsito hacia Alemania o Suecia, ha dominado el debate de una campaña electoral en la que el duelo entre socialdemócratas y ultranacionalistas ha trascendido los límites de Viena para convertirse en un termómetro de la situación política del país. Frente a la solidaridad mostrada por muchos austriacos que se han movilizado para ayudar a los refugiados, Strache buscó capitalizar los temores de una parte de la población ante el aumento de solicitantes de asilo y la inmigración en general.

La situación económica y la insatisfacción con la marcha del Gobierno federal, dirigido en coalición por los dos partidos mayoritarios, los socialdemócratas y los conservadores del Partido Popular de Austria (ÖVP), también han dado votos a Strache, que sustituyó hace una década en la dirección de la FPÖ al ya fallecido ultraderechista Jörg Haider.

El discurso populista y antiinmigración ha dado importantes réditos al FPÖ en las tres elecciones regionales celebradas este año, en las que el partido ha llegado a aumentar hasta en 15 puntos su caudal de votos. En la campaña de Viena repitió sus lemas y llegó a afirmar que la inmigración amenaza con convertir a los austriacos “en una minoría en su propio país y abogó por levantar una valla en la frontera como la que ordenó construir el presidente húngaro, Víktor Orbán.

El candidato socialdemócrata, Michael Häupl, enarboló la bandera del derecho de asilo y defendió la ayuda “a todo el que la necesite”. Anoche, tras conocerse los primeros resultados, Häupl admitió que el SPÖ deberá hacer "cambios". Aunque los socialdemócratas conservan el bastión de Viena, han perdido cinco puntos respecto de las elecciones de 2010. "No estoy contento con que hayamos perdido apoyo, pero por el otro lado, dadas las condiciones del duelo [con  Strache], puedo vivir con este resultado", declaró Häupl en la televisión pública austriaca.

Peor le fue a su socio a nivel nacional, el conservador Partido Popular de Austria (ÖVP), que cayó por debajo del 10%. Aunque su resultado también hace posible una coalición con los socialdemócratas para dirigir la ciudad, el  líder en Viena y candidato de la ÖVP en estos comicios, Manfred Juraczka, dimitió la misma noche electoral. Mientras Los Verdes se dejaron algo más de un punto en las elecciones y aspiran a reeditar el pacto con Häupl, el partido liberal Neos pudo celebrar su entrada en el Ayuntamiento con un 6% de los votos.