Un yihadista estadounidense se exhibe en un vídeo antes de un atentado suicida

Moner Mohammad Abusalha, de 22 años, murió en Siria, donde se había entrenado

Moner Mohammad Abusalha, un estadounidense de 22 años y de ascendencia palestina, creció en Florida obsesionado con el baloncesto. El New York Times publica ahora la historia de cómo este chico fue introduciéndose en los círculos del yihadismo internacional hasta que en mayo terminó explotando a bordo de un camión en un atentado suicida en el norte de Siria.

Fuentes policiales han explicado al diario estadounidense cómo, durante la investigación que abrieron sobre Abusalha después del atentado en el que murió, descubrieron con horror que, tras haber viajado a Siria para entrenarse con un grupo extremista, el joven pasó en EE UU varios meses sin ser detectado antes de regresar a Oriente Próximo para convertirse en un terrorista suicida. El caso ha suscitado un gran malestar por la falta de eficacia de los servicios antiterroristas de EE UU y, a la vez, testimonia las dificultades de los cuerpos de seguridad occidentales para identificar y perseguir a ciudadanos de sus países en la órbita de grupos islamistas radicales. La libertad de movimientos de los occidentales y la defensa de la privacidad dificulta anticipar movimientos de esta clase. Abusalha se escabullió de los focos de los investigadores como antes lo hicieron otros terroristas que intentaron atentar en EE UU tras recibir entrenamiento en Pakistán, caso de Faisal Shahzad, que intentó detonar una bomba en Times Square en 2010. En torno a un millar de occidentales (100 de ellos estadounidenses) se han preparado en campos terroristas de Siria, según fuentes de seguridad citadas por el New York Times.

El Frente Nusra, el grupo radical al que pertenecía Abusalha publicó el lunes en un foro yihadista un vídeo en el que el joven hacía trizas y se comía su pasaporte estadounidense después de explicar sus razones para sacrificarse en la yihad. El vídeo, en el que el joven acusa a Washington de matar niños en sus operaciones militares y luego se despide de su familia, termina con Abusalha subiendo al camión cargado de explosivos. La última escena es una gran explosión en el horizonte.

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